[ANIVERSARIO]

Diez años del muro en Cisjordania

Cuando el entonces primer ministro israelí Ariel Sharon ordenó la construcción del muro, el 16 de junio de 2002, se vivían los trágicos días de la segunda Intifada.

“Han destruido nuestra patria”, se queja Abed. En medio del calor de mediodía, su ira impotente se fija en la pesado portón enrejado de hierro, uno de los 66 de los 723 kilómetros del muro que separa Israel de los territorios palestinos de Cisjordania. Con el muro erigido hace 10 años, Israel pretende defenderse de los atentados procedentes de Cisjordania.

Pero esa seguridad tiene un alto precio que deben pagar los palestinos. “Casi 500 mil [palestinos] se ven afectados por la construcción”, explica Daniela Gordon, de la organización de derechos humanos israelí Machsom Watch. Como en el 80% de su recorrido, también al sur de la ciudad de Kalkilia, la valla de varios metros de altura –con alambre y alarmas electrónicas– transcurre por territorio palestino, es decir, al este de la línea verde, establecida tras la guerra de 1948. Todos los campesinos palestinos cuyas tierras se encuentran entre la línea verde y el muro deben atravesar las denominadas “puertas de la agricultura” para llegar a sus campos e invernaderos.

Tres veces al día, soldados israelíes fuertemente armados abren esos accesos durante cerca de media hora. Solo quienes tengan un permiso especial pueden acceder a sus campos. Por la noche, regresan bajo la mirada de desconfianza de los soldados. “Por supuesto que espero que este muro desaparezca un día”, dice uno de los militares que vigilan las puertas, al que no le está permitido dar su nombre. “Presto servicio aquí desde hace tres años, y realmente no es divertido”, afirma mientras controla desganado un tractor. Pero por desgracia, agrega, el muro sigue siendo irrenunciable para mantener la seguridad de Israel.

Cuando el entonces primer ministro israelí Ariel Sharon ordenó la construcción del muro, el 16 de junio de 2002, se vivían los trágicos días de la segunda Intifada. En la primera mitad de aquel año, unos 200 israelíes murieron en atentados suicidas de extremistas palestinos. Solo 11 días antes de que se empezara a construir, 17 israelíes perdieron la vida en Megiddo cuando un palestino se voló por los aires. Dos días después de que se empezara a construir la valla defensiva, otros 19 escolares fallecieron en un atentado similar en Jerusalén. En medio de esa situación, una amplia mayoría de los israelíes apoyó la construcción del muro, cuyas placas de cemento en algunos puntos alcanza los ocho metros para la protección contra los francotiradores. Sharon, que como otros conservadores se había opuesto al aislamiento de Cisjordania, cedió. El motivo de sus dudas era el temor a que el muro anticipase las fronteras definitivas de Israel.

Desde entonces, los atentados disminuyeron considerablemente en Israel, aunque no está claro si gracias al muro o por el fin de la Intifada y la mejor cooperación entre los cuerpos de seguridad palestinos e israelíes. Lo único seguro es que el día a día de decenas de miles de palestinos se ha complicado extremadamente.

“El muro es absolutamente innecesario, los palestinos no somos terroristas, queremos paz”, explica Omar, de 40 años, quien tiene una explotación de horticultura en la zona cercana al muro en Habla. Los fines de semana, sus principales clientes son, precisamente, israelíes.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

20 Sep 2017

Primer premio

7 6 3 4

BAAB

Serie: 14 Folio: 4

2o premio

8739

3er premio

8290

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código