Literatura y poder

Ilustración/Lowis Rodríguez Ilustración/Lowis Rodríguez
Ilustración/Lowis Rodríguez

¿Quién es Mo Yan? Es el escritor chino que hoy recibirá el Premio Nobel de Literatura en Suecia y que alcanza la popularidad de un best seller en su país.

Sin embargo, su obra aún sigue siendo un misterio para muchos lectores que hace poco escucharon su nombre por primera vez.

Por otro lado, llama la atención que a un lado del elogio a sus méritos literarios, haya salido a relucir su “tibieza política” frente al régimen de Beijing, que le han echado en cara intelectuales y artistas chinos.

Decir que Europa ha dominado la lista de los ganadores del premio Nobel literario o recordar que ha favorecido a unos cuantos escritores de minorías étnicas se convierten en datos consabidos que, no obstante, revelan algo de la punta del iceberg de las corrientes que se agitan bajo los premios.

¿Qué razón justifica a los grandes de la literatura sin Nobel como Marcel Proust, Ezra Pound, Virginia Woolf, Jorge Luis Borges o John Updike? Sin embargo, sí los hubo para los hoy olvidados literatos como el poeta Ivan Bunin (1933) o el cosaco del Don, Mijaíl Sholojov (1965).

El sesgo político, aparte de las cuestiones meramente literarias y estéticas, es una de las propuestas ya clásicas de las razones por las que hay ganadores olvidados e inmortales de las letras sin el premio.

La raíz de la polémica intenta desentrañarla el sueco Kjell Espmark, presidente del Comité Nobel de 1988 a 2005, en su libro El premio Nobel de Literatura. Según Espmark, el problema viene desde el mismo testamento de Alfred Nobel, donde figura una cláusula específica para la presea de las letras: “a quien haya producido en el campo de la literatura la obra más destacada, en la dirección ideal”. Por eso, señala Espmark, en los inicios del premio “Tolstói y Zola fueron descartados por heréticos y pesimistas. El ´candidato casi perfecto´ era el británico Rudyard Kipling. Abanderado de la fe, las leyes y la disciplina, ganó en 1907”.

Esa “dirección ideal”, que menciona Alfred Nobel, se ha trocado a lo largo de la historia del premio en el criterio de la Academia, muchas veces en clave de política internacional. Y es que, como advierte Miguel Ángel Aulladell, profesor de la Universidad de Alicante, al diario El Mundo, “siempre que se hacen listas de los grandes sin Nobel, la gente que aparece [Joyce, Nabokov, Borges, etcétera] tiene un perfil similar: una literatura muy literaria, literatura sobre literatura”.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

Ediciones anteriores

Loteria nacional

21 Dic 2014

Primer premio

1 5 0 9

DDBC

Serie: 18 Folio: 10

2o premio

8354

3er premio

8458