PAULO COELHO

Sobre el alma y el corazón

RELATOS. Del excelente libro

Estoy de paso:

En el siglo pasado, un turista norteamericano fue a El Cairo para visitar al famoso rabino polaco Hafez Ayim. El turista se quedó sorprendido al ver que el rabino vivía en un cuarto sencillo, lleno de libros, en el que las únicas piezas de mobiliario eran una mesa y un banco.

–Rabí ¿dónde están sus muebles?, preguntó el turista.

–¿Y dónde están los tuyos?, – retrucó Hafez.

–¿Los míos? ¡Pero si yo estoy aquí solo de paso!

–Igual que yo, concluyó el rabino.

Convencer a los demás:

Un profeta llegó en cierta ocasión a una ciudad para convencer a sus habitantes. En principio, la gente estaban entusiasmada con lo que oían. Pero, poco a poco, la rutina de la vida espiritual se reveló tan difícil, que todo el mundo fue alejándose, hasta que no quedó ni un alma para escucharlo. Un viajero, al ver al profeta predicando solo, le preguntó:

–¿Por qué continúas exaltando las virtudes y condenando los vicios? ¿No ves que aquí nadie te escucha?

–Al principio yo guardaba esperanzas de poder transformar a estas personas, dijo el profeta. Si continúo predicando hasta hoy, es apenas para impedir que las personas me transformen.

Después de la muerte:

El emperador mandó a llamar al maestro zen Gudo.

–Gudo, he oído decir que eres un hombre que lo comprende todo, dijo el emperador. A mí me gustaría saber qué es lo que ocurre con el hombre iluminado y con el pecador cuando ambos mueren.

–¿Y cómo podría saber yo eso?

–Pero, ¿acaso no eres un maestro iluminado?

–Desde luego, señor. ¡Pero no un maestro muerto!

La reflexión:

El padre Alan Jones dice que, para la construcción de nuestra alma, nos hacen falta las Cuatro Fuerzas Invisibles: amor, muerte, poder y tiempo.

Es necesario amar, porque somos amados por Dios. Es necesaria la conciencia de la muerte, para entender bien la vida. Es necesario luchar para crecer, sin dejarse seducir por el poder que conseguimos de esta manera, pues sabemos que este no vale nada. Por último, es necesario aceptar que nuestra alma –aunque sea eterna– está en este momento presa en la tela de araña del tiempo, con las oportunidades y limitaciones que esto implica. Por lo tanto, tenemos que actuar como si el tiempo existiese, hacer lo posible para valorar cada segundo.

Estas Cuatro Fuerzas no pueden abordarse como problemas que deben ser solucionados, pues son algo mucho más importante, y se sitúan fuera del alcance de cualquier control.

Tenemos que aceptarlas, y dejar que nos enseñen lo que hemos de aprender.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

28 Jun 2017

Primer premio

4 4 9 7

DBAC

Serie: 8 Folio: 4

2o premio

6250

3er premio

9772

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código