PAULO COELHO

El cuento, el hecho y la reflexión

EL CUENTO. El yogui Raman era un verdadero maestro en el arte del arco y la flecha. Cierta mañana, invitó a su discípulo más querido a presenciar una demostración de su talento. El discípulo ya había visto aquello más de 100 veces, pero de todas formas obedeció a su maestro. Se dirigieron al bosque que había junto al monasterio. Al llegar frente a un viejo roble, Raman tomó una de las flores que llevaba en el collar y la puso en una de las ramas del árbol.

A continuación, abrió su alforja y extrajo tres objetos: un magnífico arco de madera preciosa, una flecha y un pañuelo blanco. El yogui entonces se situó a 100 pasos del árbol, se volvió hacia su blanco y le pidió al discípulo que le vendase los ojos con el pañuelo.

El discípulo hizo lo que el maestro le había ordenado.

- ¿Cuántas veces me has visto practicar el noble y antiguo deporte del arco y la flecha?, preguntó.

- Todos los días -respondió el discípulo-. Y siempre lo vi acertar la rosa, a una distancia de 300 pasos.

Con los ojos tapados por el pañuelo, el yogui Raman tensó el arco con toda su energía y, apuntando hacia la rosa colocada en una de las ramas del roble, disparó. La flecha cortó el aire, provocando un silbido agudo, pero sin dar en el árbol, fallando por una distancia vergonzosa.

- ¿Le he dado?- preguntó Raman, quitándose el pañuelo que le cubría los ojos.

- No. Ha fallado el tiro y por bastante- respondió el discípulo-.

- Te voy a dar la lección más importante sobre el poder del pensamiento -respondió Raman-. Cuando quieras una cosa, concéntrate solo en ella: nadie jamás será capaz de dar en un blanco que no consigue ver.

El hecho

El periodista francés Frédéric Lenoir le pregunta al sociólogo ateo Jacques Ellul si es posible vivir en una sociedad en la que se ignore por completo la idea de religión.

- Nosotros podemos decir: “Si Dios no existe, entonces no hay por qué preocuparse por la religión”. No hay quien garantice que Dios existe, pero tampoco quien pueda negar su existencia.

»Yo no creo. El abad Pierre cree. ¿Qué sentido puede tener seguir discutiendo sobre este asunto, si ambos intentamos ayudar a crear un mundo mejor?

La reflexión

De Robin Sharma (en El monje que vendió su Ferrari): Existe una sencilla palabra que sintetiza todo el sentido de la vida: es “Pasión”. Debemos llevarla siempre grabada en la frente, todos los minutos del día, porque el fuego sagrado de la Pasión es el combustible más potente para nuestros sueños. Si queremos tener una vida miserable, debemos renunciar a las cosas que nos apasionan y pasar a trabajar por obligación.

No me estoy refiriendo a la pasión romántica -aunque también sea importante para una existencia inspirada- sino a permitir que el entusiasmo penetre en todo lo que hacemos.

Más noticias de Vivir+

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

17 Sep 2017

Primer premio

7 8 4 2

ACBC

Serie: 13 Folio: 13

2o premio

1718

3er premio

2529

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código