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El oscuro pasajero llega a su destino

´Remember the Monsters?´ será el último capítulo de ´Dexter´, serie que atrapó al público desde 2006.

A pesar de su naturaleza psicópata, es casi imposible no sentir empatía por Dexter Morgan, un forense especializado en salpicaduras de sangre que ve el mundo de una forma un tanto distinta a los demás.

Algunos dicen que está enfermo, otros que logra entender a la sociedad como realmente es, y a todos los seguidores de la serie Dexter pone a reflexionar.

´Matar debe cumplir un propósito, De otra forma es solo asesinato´.

La historia de Dexter comienza a la corta edad de 4 años, cuando presencia la muerte de su madre y es adoptado por Harry Morgan, un oficial de policía que al pasar el tiempo logra notar la presencia del “oscuro pasajero” (como llama el propio Dexter a su álter ego) de su hijo adoptivo y le enseña a orientar sus instintos homicidas para darles un nuevo propósito: cazar asesinos en serie.

Siguiendo los consejos de su mentor, a lo largo de su vida Dexter mantiene un bajo perfil, convirtiéndose en un miembro querido en su trabajo, sirviendo de apoyo a su hermana adoptiva Debra (Jennifer Carpenter, El exorcismo de Emily Rose) y manteniendo una relación estable con Rita Bennett (Julie Benz, de El juego del miedo 5), una divorciada con dos hijos que se da la oportunidad de rehacer su vida al lado de quien desconoce es un asesino.

De esa forma, Dexter logra construir una farsa que le sirve de coartada para dejar salir su lado mortífero y saciar sus necesidades de matar. Desde este punto comienza la primera gran interrogante que plantea la serie de televisión: ¿Es Dexter un asesino que usa como pretexto no matar inocentes como catarsis o es un vengador que hace llegar la justicia cuando las leyes fallan?

´La mayoría de las personas tienen dificultad para lidiar con la muerte, Pero no soy como la mayoría de las personas´.

Este personaje, que es sacado de las novelas de Jeff Lindsay, ofrece mucho más que muertes sanguinarias.

Hace una radiografía del comportamiento humano, desde su punto más básico hasta las tan complejas normas que nos rigen como sociedad. Cada temporada examina de forma, a veces un tanto incómoda, las típicas etapas de una persona adulta. Desde las relaciones intrapersonales y sentimentales hasta la vida de padres, el entorno familiar y las tan molestas, pero necesarias apariencias.

El mundo de Dexter no solo se limita a sus víctimas, sino que también abarca la convivencia con sus mayores obstáculos: las personas a las cuales debe convencer de su normalidad.

Sus compañeros de trabajo en el Departamento de Policía de Miami son quizás su mayor reto y fuente de inspiración para seguir con el disfraz de normalidad que necesita para encajar en el sistema.

´Hay gente que no merece vivir´.

Las normas de Dexter son simples: solo matar a quien se lo merece y nunca dejarse atrapar. Con estas bases “el carnicero de la bahía” (como más tarde se le conoce), emprende su cruzada contra otros asesinos que lleguen a su territorio.

Sus enemigos han sido muchos, desde el asesino del camión de hielo y el memorable Trinity, pero todos pasan por el ritual del autoproclamado vengador.

Una vez su presa es identificada, Dexter la inmobiliza inyectándole una dosis de etorfina, lo cual le facilita el transporte del futuro cadáver al sitio que tiene preparado. Para asegurarse de no dejar huellas, envuelve el lugar en plástico y sujeta a la víctima a una mesa con el mismo material. Como buen asesino serial, Dex también guarda trofeos. Otros se quedan con partes del cuerpo, mechones de cabello o fotografías, él prefiere una muestra de sangre que conserva en blood slides.

El resto del trabajo consiste en mostrar las razones por las que fue juzgado y cumplir una sentencia. Los restos son empacados en bolsas negras y lanzados al mar desde su barco, el Slice of Life.

´De alguna manera es tranquilizante saber que no soy el único en fingir ser normal´.

Tiene 162 nominaciones a distintos premios televisivos a lo largo de sus transmisiones y un total de 32 galardones obtenidos, entre ellos un Globo de Oro como mejor actor de drama y un Emmy como mejor serie de drama.

Dexter se ha convertido en una serie de culto por aficionados a las historias policíacas, el misterio y la sangre, y tiene seguidores que han llevado su amor demasiado lejos.

En 2008, Mark Twitchell, de 31 años, cometió un asesinato aduciendo que se inspiró en Dexter. De igual forma, Andrew Conley, de 17 años, mató a su hermano de 10 años tomando a la serie como referencia.

Este tipo de acontecimientos no son exclusividad de este programa. En 2002, en Francia fue condenado un joven de 17 años por asesinar de 42 puñaladas a su vecina, inspirado en las películas de terror Scream, y como estos los ejemplos continúan.

En estos últimos años se vuelve cada vez más común encontrarse con que el protagonista de una serie sienta debilidad por matar, y que los televidentes parecen identificarse con ellos.

Como Michael C. Hall comenta en una entrevista en el Show de Letterman: “Al principio las personas en la calle me decían: ´Me siento un poco culpable, pero me gusta tu programa´. Ahora son más atrevidos y me dicen: ´¡Sigue así!”.

Tal vez sea lo prohibido lo que atrae de este tipo de programas o la oculta admiración que despiertan los protagonistas, que no sienten miedo o remordimientos de llevar sus oscuros deseos a la realidad, pero es imposible negar el éxito que tienen estas clases de historias.

Ejemplos hay desde la serie Hannibal, que se adentra a los primeros pasos del famoso doctor caníbal, hasta Bates Motel, que cuenta cómo Norman Bates se llega a convertir en el terror de los huéspedes de su hotel, llevado a la fama por Alfred Hitchcock.

´Algunas experiencias son tan fuertes que te cambian el ADN´.

Al final, aunque la audiencia es consciente de que Dexter carece de sentimientos, se ve obligada a humanizarlo, porque sufre de los mismos demonios internos que sus espectadores y, a veces, los tormentos nos vuelven más humanos que la razón o la lógica.

Dexter sabe que siempre hay un motivo para matar, y el de él es su “oscuro pasajero” que no deja de ronronear, entonces solo queda por preguntar: ¿Cuál sería el suyo?

CÓDIGO DE HARRY, el padre adoptivo de DEXTER

Nunca matar a un inocente.

No dejarse atrapar en el acto.

Tomarse el tiempo necesario para asegurarse de que la persona a eliminar sea la correcta.

Ser extremadamente cuidadoso con el procedimiento y siempre la preparación es más importante.

Es necesario fingir las emociones y el comportamiento, de tal modo que uno pueda encajar en la sociedad.

No olvidar la regla número uno del código.

En un examen psicológico hay que responder lo opuesto a los sentimientos.

Nunca hay que involucrarse emocionalmente, eso puede traer muchos problemas y evita poder pensar claramente.

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