El cine reza

El séptimo arte religioso tuvo dos momentos de efervescencia industrial, uno durante los años del cine mudo y otro largo entre 1949 y 1965

Daniel Domínguez Z. ddomingu@prensa.comEn Semana Santa, mi madre y yo teníamos varias formas de adorar y agradecerle a Dios todo lo que había hecho por nosotros. Ibamos a las misas, hacíamos el recorrido por las siete iglesias e íbamos al cine.

Sí, el cine se convirtió en una peregrinación habitual durante estos días santos. Como residentes del corregimiento de San Felipe teníamos al alcance las salas de El Dorado, Variedades, Amador, Edison, Central y si el presupuesto alcanzaba nos trasladábamos a los Obarrio o al Opera. Incluso, de chiquillo conocí el interior de los espacios especializados en pornografía como El Tropical y el Presidente durante Semana Santa, porque hasta ellos quedaban influidos por un ambiente sacro.

Era tradicional que en la mayoría de las salas se proyectaran generalmente las mismas películas: Los Diez Mandamientos, Ben-Hur y Marcelino, pan y vino , entre otras.

El niño que era no sabía cuánto habían costado o si habían ganado algún premio. Para mamá y yo era volver a encontrarnos con esos personajes bíblicos y sus luchas como si fuera la primera vez que los veíamos.

Ahora casi todas las salas que he mencionado con anterioridad ya no existen. Pero el recuerdo de estas salas y de las cintas religiosas que presentaron están en nuestros corazones.

Si vemos fríamente la historia de Hollywood, de donde procedían buena parte de los títulos legendarios, descubriremos que la Meca del Cine usó por varios motivos la Biblia como su máxima inspiración.

Primero, porque no había que pagar derechos de autor. Segundo, era la ocasión para demostrar que eran el único imperio capaz de financiar costosas producciones y porque las sagradas escrituras eran los textos más populares en la civilización anglosajona.

Lo valioso fue que se hicieron, a pesar de que algunas carecían de rigor histórico o tenían motivaciones financieras más que espirituales.

Sansón y Dalila

Cecil B. De Mille es el director de temas religiosos por excelencia. Una prueba de ello es su película Sansón y Dalila (1949), que gira en torno a un hombre fuerte seducido por una astuta dama.

El filme recaudó en EU 11 millones de dólares y recibió dos premios Oscar.

Una anécdota, los efectos espaciales fueron un dolor de cabeza para De Mille, en especial la escena cuando Sansón empuja las columnas que sostenían el templo de los filisteos. Este solo diseño tuvo un valor de 100 mil dólares y por tanto el director quería rodarla en una sola toma, pero tuvo que hacerse en dos jornadas, por lo que se tuvo que reconstruir el set dos veces y la suma subió a 40 mil dólares más.

Quo Vadis?

Quo Vadis? es la emotiva historia sobre los tantos riesgos que tuvieron que sortear los primeros cristianos en tiempos de la Roma de Nerón.

La hermosa novela de Henryk Sienkiewicz ha recibido seis adaptaciones cinematográficas. La más temprana data de 1902, a cargo de Lucien Nonguet y Ferdinand Zecca.

De seguro la más popular Quo Vadis? fue la realizada por Mervyn LeRoy en 1951 y que contó con un elenco de estrellas estadounidenses y europeas. Aunque obtuvo ocho nominaciones al Oscar y no ganó ninguna estatuilla dorada, sí logró atraer al público.

Esta Quo Vadis? formó parte de las espectaculares producciones norteamericanas que se filmaron en Roma, en los estudios de Cinecittá, donde casualmente filmó en buena parte Mel Gibson La Pasión de Cristo .

Rodar en Europa era más barato para la Metro-Goldwyn-Mayer, pero no impidió que tuvieran sus problemas. Por ejemplo, fue toda una odisea conseguir por el Viejo Mundo 50 leones amaestrados y mientras que Nerón incendió Roma en 24 horas, al equipo de LeRoy le tomó 24 días hacerlo lo mismo.

La túnica sagrada

Esta producción de Henry Koster inauguró en 1953 el uso del cinemascope (imágenes descomprimidas sobre una pantalla panorámica) para los estudios Fox.

Se basó en la novela homónima de Lloyd C. Douglas sobre el primer griego (Demetrius, encarnado por Víctor Mature) y el primer romano (Cayo Marcelo Galio, interpretado por Richard Burton) en hacerse cristianos.

Marcelo fue el militar encargado de llevar a cabo la ejecución de Cristo y quien se quedó con la túnica del Hijo del Hombre.

Rey de reyes

De entre las que dirigió, esta película de 1927 fue la preferida de Cecil B. De Mille.

Su arranque kitsch es superado a los minutos del metraje por una propuesta muy anti De Mille, ya que el cineasta abandona su fastuosidad habitual y las reemplaza por imágenes pastoriles de lo más sutiles.

Marcelino

Mientras que Hollywood solo creía en la opulencia, un cineasta húngaro demostró que una trama tierna, actuaciones creíbles y una fotografía excepcional son más importantes que cualquier presupuesto millonario.

En 1955, Ladislao Vajda nos ofrece Marcelino, pan y vino , basado en una bella novela de José María Sánchez Silva.

La emotiva historia de un niño huérfano que se hace amigo de Cristo destacó en los festivales de cine de Berlín y Cannes.

Los Diez Mandamientos

La audiencia quedó sin aliento cuando en 1923 Cecil B. De Mille hizo que las aguas del Mar Rojo se partieran en dos en Los Diez mandamientos .

Luego, en 1956, hizo una versión aún más impactante de Los Diez mandamientos , que le costó casi 13 millones de dólares. Mucho dinero si tomamos en cuenta que la producción de Hollywood iba en picada, de 404 películas en 1947 a 232 en 1954.

La película, rodada en vistavisión (mejoraba la definición de las imágenes), recaudó 34 millones de dólares en EU y fue la segunda más taquillera de los años cincuenta. El sitial de honor lo tuvo Ben-Hur con 36 millones.

Ben-Hur

Ben-Hur (1959) ostentó por décadas el récord de ser la única película con más premios Oscar obtenidos: 11.

Antes de eso, la Ben-Hur dirigida por William Wyler ya era famosa porque tardó 10 años en ser producida y costó 11 millones de dólares.

La cinta cuenta la odisea de Ben-Hur, su amor por la hermosa Esther y su rivalidad con el tribuno Messala en tiempos de Jesucristo.

Barrabás

El drama Barrabás (1962), basado en una novela de Par Lagerkvist, se inspira en Barrabás (Anthony Quinn), el ladrón al que Poncio Pilatos, aceptando el clamor popular, eximió de ser ejecutado, para crucificar en su lugar a Jesucristo.

Poco tiempo después de este indulto, Barrabás vuelve a ser arrestado y es sentenciado a trabajar en las minas de plata. Tras años de condena, se convierte en un gladiador que queda con la obsesión de que un hombre bueno sufrió la muerte miserable a la que él estaba condenado.

Las sandalias del pescador

En medio de una crisis clásica entre Estados Unidos y la Unión Soviética, el sacerdote Kiril Lakota (Anthony Quinn) está cerca del trono de San Pedro y esto puede desatar una guerra de proporciones apocalípticas.

Fuera de la obligada referencia política-social, Las sandalias del pescador (1968), de Michael Anderson, habla sobre los centros del poder y los intereses que hay en juego al momento de escoger a un nuevo santo padre.

Apogeo de obras religiosas

La pasión de Cristo ha impulsado en EU el interés por textos relacionados con este filme y por las novelas bíblicas.

Por ejemplo, se han vendido más de 500 mil copias entre los dos libros vinculados con la película de Mel Gibson.

En tanto, The New York Times informó que las obras religiosas han tenido un aumento de ventas de hasta un 40%.

Por ejemplo, los 1.9 millones de ejemplares de The Glorious Appearing , de Tim LaHaye y Jerry B. Jenkins, último libro de siete tomos que abordan pasajes del Apocalipsis, fueron vendidos por librerías estadounidenses tres semanas antes de su publicación.

Seres luminosos

En las películas religiosas o cuya trama trae consigo una enseña espiritual no es de extrañar que aparezcan curas, monjas o ángeles.

Jennifer Jones consiguió un Oscar en 1943 por encarnar a una joven religiosa en La canción de Bernardette , y Bing Crosby es hoy recordado por ser un sacerdote aficionado al béisbol y a las canciones en Siguiendo mi camino (1944).

Entre las estrellas que vistieron sotana hay que destacar a Humphrey Bogart en La mano izquierda de Dios ; Audrey Hepburn en Historia de una monja ; Mario Moreno Cantinflas en El padrecito ; Anne Bancroft y Meg Tilly en Agnes de Dios ; Robert De Niro en Confesiones verdaderas ; Whoopie Goldberg en Sister Act y Susan Sarandon en Dead Man Walking .

Por su parte, los ángeles tomaron fama gracias a El difunto protesta , de Archie Mayo. Quizás su remake sí le sea conocido. En 1978, el mismo libro de Harry Segall fue transformado en El cielo puede esperar , protagonizada por Warren Beatty.

Cary Grant también fue un ángel en The Bishop's Wife (1947, de Henry Koster). Esta cinta recibió una reposición, The Preacher's Wife (1996, de Penny Marshall), en la que su reemplazo fue Denzel Washington.

Agregue a la lista angelical cintas como Forever Darling , con James Mason; El campo de los sueños , con James Earl Jones; City of Angels , con Nicolas Cage; Dogma con Ben Affleck y Matt Damon y Jonh Travolta por partida doble: en Tal para cual y Michael .

Más noticias de impresa.prensa.com

Comentarios

Cerrar

La función de comentar está disponible solo para usuarios suscriptores. Lo invitamos a suscribirse y obtener todos los beneficios del Club La Prensa o, si ya es suscriptor, a ingresar.

Suscríbase gratis por 30 días Prueba
Adquiera un plan de suscripción Suscríbase
Cerrar

Por favor introduzca el apodo o nickname que desea que aparezca en sus comentarios:

Comentar 0 comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Corporación La Prensa, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Loteria nacional

21 Ago 2019

Primer premio

7 7 0 8

ABDB

Serie: 1 Folio: 11

2o premio

9210

3er premio

6640

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código