CLIMA DAÑA LOS CULTIVOS

Crisis agrícola se agudiza

A los problemas provocados por las lluvias, las plagas y el aumento de costos, se suma una política estatal que promueve la importación.

El clima no le da tregua al sector agropecuario. Bajos rendimientos en las cosechas, plantaciones dañadas, ataque de plagas y hongos, al igual que una reducción de hectáreas cultivadas y altos costos de producción son el resultado del exceso de lluvias registradas en las dos últimas semanas de octubre e inicios de noviembre.

Arroz, guandú, lechuga, tomate, ají, poroto, café, cebolla, maíz y papa son algunos de los cultivos que han disminuido sus rendimientos, se han perdido en campo, y en el peor de los casos no han podido iniciar el ciclo de siembra debido a las variaciones climáticas.

Panamá registra un déficit en sus principales cultivos y esta baja en los rendimientos agudiza aún más el panorama del sector agrícola, toda vez que se dependerá más de las importaciones, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria del país.

En los últimos cinco años se han dejado de cultivar 35 mil hectáreas. Algunos cultivos como maíz, poroto, café y arroz han bajado sus rendimientos en 30%, y las importaciones han aumentado más de 25%.

El exceso de lluvias, los altos costos de producción y los bajos precios pagados a los productores han sido la estocada final para terminar de sepultar a un golpeado sector agropecuario que a inicios de la década aportaba al producto interno bruto del país un 8%, cifra que descendió a 4.3% en 2010.

Los agricultores no solo han tenido que lidiar con las variaciones climáticas, sino también con los altos costos de producción de algunos insumos, que en los últimos tres meses registran un incremento del 20%, asegura Ariel Ríos, presidente de la Asociación de Productores Agropecuarios de Chiriquí (Aproachi).

En tierras altas, provincia de Chiriquí, el 70% de la producción de tomate y el 50% de ají se ha perdido por el exceso de humedad. La poca luz que reciben las plantaciones no es suficiente para que el cultivo cumpla el ciclo reproductivo, comenta el dirigente de Aproachi.

De igual manera, el exceso de humedad ha incrementado el ataque de hongos como el tizón tardío, que afecta las hojas, tallo y fruto de la planta. Al tener un árbol enfermo se requiere de la aplicación de insumos hasta tres veces por semana, cuando en condiciones óptimas de producción solo se hace una vez, explica Ríos.

En Renacimiento, provincia de Chiriquí, plantaciones que el año pasado produjeron entre 12 libras y 16 libras de tomate por árbol, durante este ciclo se recolectaron apenas 6 libras.

Esta disminución en los rendimientos ha provocado la escasez del fruto y un incremento en los precios, dijo el miembro de Aproachi.

La libra de ají pagada al productor se fija en 55 centésimos y la de tomate se paga a 45 centésimos. Un aumento de 20 centésimos y 18 centésimos para el ají y tomate, respectivamente, en los últimos 15 días. Sin embargo, el precio al consumidor supera el 1.50 dólar.

En el caso de la cebolla, las lluvias dificultaron que se realizara la cosecha a tiempo provocando la pérdida de un 30% del producto y una baja en los rendimientos.

En una hectárea en la que regularmente se cosecharían 600 quintales, solo se ha llegado a 400 quintales. Sin embargo, esa producción es suficiente para abastecer la demanda del país, manifestó Virgilio Saldaña, presidente de la Asociación de Productores de Tierras Altas.

Un factor que agrava el ya sombrío escenario en la producción hortícola en las tierras altas chiricanas es la reducción de hectáreas cultivadas.

El año pasado, las descontroladas importaciones de tomate, papa y cebolla –muchas de ellas en plena cosecha local– provocaron una saturación del mercado y la caída en los precios pagados al agricultor.

Siembras atrasadas

El cultivo de poroto es otro que registra una reducción de hectáreas sembradas. Las lluvias y la falta de mano de obra merman la producción del grano en el país. La siembra del ciclo agrícola 2011-2012 aún no se ha podido iniciar, echando por tierra las proyecciones de las autoridades agropecuarias de cultivar 4 mil 200 hectáreas.

Con el atraso en las siembras este año se mantendrán las 2 mil 500 hectáreas que se cultivaron durante el ciclo anterior, aseguró Martín Ríos, representante de los productores en la Cadena Agroalimentaria de Poroto.

En Caizán, provincia de Chiriquí, donde se cultiva el 80% de la producción nacional del grano, cada vez son menos los agricultores que se dedican a la actividad. De los mil 200 productores que había hace dos años, solo 400 se dedican a la actividad actualmente. Muchos han dejado sus tierras para trabajar en las hidroeléctricas, donde les resulta más rentable y no tienen que depender de los altos costos de producción, las importaciones y las variaciones climáticas, explicó Ríos.

“En Panamá no somos autosuficientes en la producción de poroto y cada día cubrimos menos la demanda, porque los productores ya no quieren sembrar a la aventura y tenemos un gobierno netamente importador que no le interesa que el sector agropecuario surja”, denunció Ríos.

De 122 mil quintales del grano que se producían a finales de la década de 1990, la cosecha se ha reducido a 60 mil quintales, cantidad insuficiente para abastecer al mercado nacional, que registra un consumo anual de 112 mil quintales del grano.

En tanto, el arroz no ha logrado cumplir la meta. Para el ciclo agrícola 2011-2012, se pretendían cultivar 68 mil hectáreas del grano y hasta el 28 de octubre solo se habían sembrado 57 mil 456 hectáreas. La diferencia indica un déficit que superará las 9 mil hectáreas.

Hasta la fecha, en el país se han cosechado 21 mil 205 hectáreas y no será hasta febrero de 2012 cuando a través de un inventario se sabrá si es necesario importar más arroz que el que llegó de otras naciones en 2010, informó Bernardo Puga, director del programa de arroz del Ministerio de Desarrollo Agropecuario.

Las lluvias provocaron la pérdida de 255 hectáreas de arroz, pero esto no significa que habrá desabastecimiento, ni un incremento en los precios al consumidor, según el funcionario.

El café sale a flote

El exceso de lluvia y la falta de recolectores del grano han provocado la pérdida en campo del 20% de la producción de café. Pero los buenos rendimientos de las plantaciones están marcando la diferencia durante este ciclo agrícola en comparación con el anterior, comentó Ernesto Ameth Lezcano, presidente de la Asociación de Productores de Café de Renacimiento.

El año pasado Panamá tuvo que importar por primera vez 32 mil quintales del grano para abastecer la demanda local hasta noviembre de 2011. No obstante, este año no habría necesidad de importar el grano porque los rendimientos de las plantaciones son mejores. Los caficultores mejoraron sus técnicas de cultivos y han logrado en las mismas cantidades de hectáreas sembradas mayores rendimientos.

Esa eficiencia en la producción del café no se replica en el resto de los cultivos, lo que hace que el país sea dependiente de las importaciones y, en consecuencia, esté más expuesto a choques externos como el aumento del precio del petróleo.

150

Hectáreas de guandú se han perdido este año por las lluvias.

70%

Pérdidas en las plantaciones de tomate en tierras altas.

35 mil

Hectáreas se han dejado de cultivar en los últimos cinco años.

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