LUNES CON EL PIE DERECHO

Emprendimiento social

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Emprendimiento social

Stefy Cohen

OPINIÓN.

Hace unos meses, conocí a un ingeniero espacial que trabajaba en SpaceX, la compañía de exploración espacial fundada por Elon Musk. Creo que por la novedad me causó hasta gracia conocer a alguien que trabajaba para llegar al espacio.

En un momento, me preguntó que dónde quería vivir, y no se refería a qué ciudad o qué país. Se refería a cuál planeta, convencido de que a través de su trabajo, esa decisión sería una posibilidad en el futuro cercano. Conversando con él, hablando acerca del porvenir de la humanidad, sentí la distancia entre el primer mundo y el tercer mundo más que nunca.

Ambos estábamos hablando acerca de “cambiar el mundo”. Él usaba la frase para hablar acerca de nueva tecnología y cómo inevitablemente cambiaría la manera en la que se manejaría la vida. Yo, en cambio, utilizaba la frase para hablar acerca de cómo se puede utilizar el trabajo de impacto social para mejorar la calidad de vida. La diferencia entre manejar la vida y mejorar la calidad de vida tal vez sea la diferencia entre cómo Steve Jobs cambió el mundo y cómo Salman Khan (de Khan Academy) lo está cambiando también.

Es como si el mundo/la vida/la humanidad existiera en dos (por lo menos) líneas del tiempo muy distintas. En algunos lugares, la línea del tiempo del mundo está en el año 2016. A la fecha, los inventos tecnológicos aceleran los cambios sociales cada vez más. El mundo en el año 2016 es el resultado de siglos de democratización de la información desde la imprenta de Gutenberg hasta Instagram. La evolución ha sido tal que no solo ya todo el mundo tiene acceso a la información, sino que tiene acceso a crearla también.

Sin embargo, en otros lugares del mundo, la línea del tiempo está en décadas, sino siglos atrás. Y el año 2016 no es más que otro año donde la comida no es suficiente, la educación no es suficiente, y los derechos no son suficientes tampoco. Estas dos líneas del tiempo existen en diferentes partes del mundo y en diferentes partes de nuestro país también.

Todavía visualizamos tipos de trabajos muy distintos correlacionados con las diferentes urgencias de “cambiar el mundo”. Por una parte, imaginamos el trabajo tecnológico y comercial más relacionado con el cambio del mundo que acelera el progreso. Por otra parte, identificamos el trabajo social y sin fines de lucro con el cambio del mundo que trata de (alguna manera) alcanzar ese desarrollo. Pero, cada vez más, hay emprendedores que están creando impacto social utilizando nuevas tecnologías y nuevos modelos comerciales.

El emprendimiento social se define como el uso de principios, estrategias y modelos de emprendimiento dirigidos a generar impacto social. El emprendimiento social apunta a resolver problemas sociales y ambientales, apoyado por una estructura comercial que hace su trabajo no solo sostenible, pero rentable también. Este es un tipo de emprendimiento especializado en corregir deficiencias que el mercado no ha resuelto y, en algunos casos, que el mercado ha creado. Notables ejemplos de emprendedores sociales incluyen nombres como Muhammad Yunus del Grameen Bank (búscalo en Google) y Carlos Orellana de SalaUno, una empresa con un modelo innovador que busca eliminar la ceguera para personas de escasos recursos en México.

De alguna manera, el emprendimiento social es tanto la evolución del trabajo comercial como del trabajo filantrópico. Al ser un trabajo social apoyado por una estructura comercial, reconoce el estado del mundo actual; canaliza sus esfuerzos comerciales para corregir sus deficiencias y no depende de donaciones para lograrlo. El emprendimiento social no desacredita el trabajo comercial ni el trabajo filantrópico, sino que ejemplifica y combina los mejores aspectos de ambos. Y así mismo, tiene lecciones valiosas para reinformar ambos tipos de trabajo también.

Creo que, a través del emprendimiento social, la línea que separa el trabajo comercial del trabajo sin fines de lucro se irá haciendo más borrosa. Por eso, esta es una invitación a pensar en cómo podemos utilizar los negocios para crear cambios sociales a la velocidad en la que están cambiando las generaciones de medios de comunicación. Esta es una invitación a pensar cómo podemos “cambiar el mundo” de ambas maneras simultáneamente.

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