MARINA MERCANTE

Inversión por el medio ambiente

El convenio de agua de lastre exige que los buques traten sus aguas para evitar la toma o descarga de organismos acuáticos perjudiciales.

Temas:

Entre 800 mil y 2.5 millones de dólares es el costo estimado por barco para hacer el “retrofit” o incorporación de un equipo en un buque para el tratamiento de las aguas de lastre antes de que sean vertidas al océano.

El convenio comenzó a regir el 8 de septiembre de 2017 y exige que todos los buques gestionen su propia agua de lastre para suprimir, neutralizar o evitar la toma o descarga de organismos acuáticos perjudiciales o patógenos con el agua de lastre y los sedimentos.

Se trata de una medida internacional clave para la protección medioambiental encaminada a impedir la propagación de las especies acuáticas invasivas a través del agua de lastre de los buques.

El costo por los equipos que se instalen dependerá de la marca o modelo y tipo de sistema a utilizar, explicó el presidente de la Cámara Marítima de Panamá, Julio De La Lastra.

“En un barco nuevo debe ser más económico porque se preaprueba en los planos de diseño”, añade De La Lastra.

El convenio fue adoptado en 2004 por la Organización Marítima Internacional (OMI), organismo especializado de las Naciones Unidas que se ocupa de elaborar las normas mundiales sobre seguridad, protección del buque y del medio marino sobre los efectos perjudiciales del transporte marítimo.

En el documento se establecía que el convenio comenzaría a regir un año después de lograr el 35% del tonelaje mundial y la firma de al menos 30 países.

En octubre de 2016, Panamá se convirtió en el Estado número 53 que se adhirió al convenio. Hasta la fecha hay 63 Estados contratantes que representan el 68.51% del arqueo de la flota mercante mundial.

“Se trata de un hito en la lucha contra la propagación de especies invasivas acuáticas, que puede causar estragos en los ecosistemas locales, afectar a la biodiversidad y provocar importantes pérdidas económicas”, dijo el secretario general de la OMI, Kitack Lim, a través de un comunicado.

La medida trata de frenar la que ha sido reconocida como una de las amenazas más grandes para el bienestar ecológico y económico de los países.

“Las especies invasivas causan enormes daños a la biodiversidad y a las valiosas riquezas naturales de las que dependemos. También causan efectos directos e indirectos en la salud y los daños para el medio ambiente suelen ser irreversible”, añadió Lam.

USO DEL AGUA DE LASTRE

Esta agua se utiliza como lastre de forma habitual en los buques para mantener la estabilidad y la integridad estructural.

Inversión por el medio ambiente Expandir Imagen
Inversión por el medio ambiente

El agua de lastre puede contener miles de microbios acuáticos, algas y animales, que se transportan por todos los océanos del mundo y se descargan en otros sitios, que no son sus ecosistemas nativos.

La expansión del comercio y el volumen del tráfico en las últimas décadas han aumentado las posibilidades de que se descarguen especies invasivas.

En algunos países, cientos de invasiones ya han tenido lugar, en ocasiones con consecuencias devastadoras para el ecosistema local, informó la OMI.

En virtud de este convenio, todos los buques de tráfico internacional deben gestionar su agua de lastre según un plan específico de gestión del agua de lastre, además de llevar a bordo un libro de registro del agua de lastre y un certificado internacional.

APLICACIÓN

Según la OMI, habrá dos normas diferentes para el manejo del agua de lastre.

La norma D-1 exige que los buques lleven a cabo el intercambio del agua de lastre en mar abierto, lejos de las aguas costeras.

Indica que idealmente esto significa como mínimo a 200 millas marinas de tierra y en aguas de al menos 200 metros de profundidad. De esta manera, sobrevivirán menos organismos y las probabilidades de que los buques introduzcan especies potencialmente invasivas al liberar el agua de lastre son más bajas.

La norma D-2 es una norma de funcionamiento que especifica la cuantía máxima de organismos viables permitidos en la descarga, incluida la descarga de determinados microbios indicadores perjudiciales para la salud humana.

A partir del pasado 8 de septiembre, los buques nuevos deben cumplir la norma D-2. Los buques existentes deberán cumplir la norma D-1 en un principio, mientras que la implantación de la norma D-2 para estos buques se realizará en función de un calendario acordado.

Para ello, informó la OMI, se tendrá en cuenta la fecha del reconocimiento de renovación del certificado internacional de prevención de la contaminación por hidrocarburos, que se debe llevar a cabo por lo menos cada cinco años.

La verificación de cumplimiento del convenio se logra a través de una certificación de organización reconocida de cada país.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Donderis instó a la población del país a seguir los informes oficiales.
LA PRENSA/Archivo

Se recomienda mantenerse alejado de las zonas de playa Hay aviso de prevención por incremento de oleajes y vientos

POSIBLE DELITO CONTRA LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Suspenden audiencia por el préstamo de la Caja de Ahorros

Felipe ‘Pipo’ Virzi
Archivo

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

10 Dic 2017

Primer premio

1 7 9 9

CAAB

Serie: 10 Folio: 14

2o premio

6088

3er premio

4097

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código