PLANO URBANO

PLANO URBANO: Por fin se menciona el ordenamiento territorial

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OPINIÓN

En el país tenemos una serie de organizaciones muy valiosas, muchas de ellas relacionadas con las actividades y problemas básicos de la ciudad, los que afectan a quienes vivimos en el área metropolitana, aproximadamente la mitad de la población del país. Me refiero a entidades como la Apede, la Cámara de Comercio, la Sociedad de Ingenieros y Arquitectos, la Cámara de la Construcción, los Propietarios de Inmuebles, ACOBIR, Alianza Pro Ciudad y otras.

Con frecuencia cada una de esas entidades celebran importantes foros, congresos o reuniones donde se discuten los más importantes temas del país, pero infortunadamente las conclusiones del evento, solo quedan en resoluciones que aparecerán en el boletín o revista respectiva.

Ha quedado claro que el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial, ha fracasado en las funciones de planificación, atiborrándonos de edificios altos y sumamente densos, provocando caos urbanos en cada barrio, produciendo además colapsos en el suministro de agua y ríos de aguas servidas. Sus jefes máximos no logran comprender el tema y mucho menos interesarse en él, ya que la actividad planificadora no ofrece fotos ni videos. Por esa ausencia es que los servicios públicos no se dan abasto para servir a la población. Así llegamos a la escasez del alcantarillado sanitario, alcantarillado pluvial, aceras, capacidad y calidad de las vías, facilidad para atender casos de urgencia, radio de giros en las esquinas para recibir transporte público de baja, mediana o alta intensidad, además de otras necesidades como áreas de parques, facilidades educativas, comercio de barrio, etc.

Como las ciudades son dinámicas, crecen, o decrecen, cada cierto tiempo deben realizarse estudios para adecuar los espacios a las modificaciones del entorno. En el caso de nuestro país, como la planificación urbana quedó relegada por los militares al eliminar el Instituto de Vivienda y Urbanismo (IVU) en 1973, para crear el Ministerio de Vivienda, quedó sellado el componente “urbanismo” el más importante para el bienestar de las comunidades.

El barrio de Punta Paitilla, un exitoso proyecto del IVU de 1960, ha ido siendo saturado por disposiciones y estímulos que dejaron de justificarse desde hace 20 ó 30 años, sin que el Miviot se haya dado cuenta, o sin que sus más altos funcionarios hayan hecho caso de los consejos que sus asesores les brindaban gratuitamente.

Por el contrario, los actuales directivos han venido “negociando” las más absurdas “concesiones” que se hayan visto en nuestro país, para permitir construcciones sin fin, en una danza de millones, sin importarles en lo absoluto los terribles males y calamidades que van a ofrecerles a los moradores del lugar.

Afortunadamente los barrios se preparan para impedir las gigantescas torres que conocidos comerciantes pretenden realizar, ya que la comunidad está muy consciente de que sin adición de nueva infraestructura sanitaria, las aguas negras invadirán las calles de la comunidad, ofreciendo una plácida y rebosante laguna de pura caca a quienes pretendan asistir a alguna actividad en, por ejemplo, el muy visitado y publicitado Club Unión.

Para tranquilidad de mi espíritu, he escuchado dos expresiones políticas de un mismo bando, sobre la necesidad de acometer un plan municipal de planificación urbana, tomando en cuenta que la ciudad no pertenece al Gobierno sino a la comunidad que somos todos, Esto lo he escuchado ya en varias ocasiones al legislador José I. Blandón, quien desde el año pasado formó su mesa de urbanismo. También escuché al dirigente Dulcidio de la Guardia, expositor de mesas de trabajo de Juan Carlos Varela, referirse al Ordenamiento Territorial como un destacado componente del plan de Gobierno.

El problema de falta de acción en muchos procesos que nos afectan como nación, es que actuamos en forma individual o por entidades separadas, sin que nos unamos. Necesitamos crear un nuevo conjunto de voluntades ciudadanas. Hará buenos años cuando Darío Carrillo Gomila, cuarta vez Presidente de la Asociación Panameña de Propietarios de Inmuebles (API), propuso la creación de la Cámara Urbana de Panamá, con participación de las entidades más relacionadas con el problema urbano, que pasó sin que el país le prestara atención. Ahora que se acerca un cambio de gobierno deberíamos reunirnos para proponer, entre otros temas, un Ministerio de Planificación con sus diferentes componentes donde discutir los temas urbanos que nos afectan a tantos. Hoy incluiría también al Colegio de Abogados, ya que hay tanta necesidad de atender tantos problemas legales contradictorios.

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