Seguridad Alimentaria

El clima modifica la vida en el campo

La mayor concentración de tierras agrícolas se ubica en la vertiente del Pacífico, donde han disminuido las lluvias.
El cultivo de arroz es uno de los más destacados en las zonas agrícolas del país. LA PRENSA/ David Mesa. El cultivo de arroz es uno de los más destacados en las zonas agrícolas del país. LA PRENSA/ David Mesa.
El cultivo de arroz es uno de los más destacados en las zonas agrícolas del país. LA PRENSA/ David Mesa.

El aumento de las temperaturas y la disminución de las precipitaciones debido al cambio climático provocarán que cambien en el futuro las áreas aptas para los cultivos que sustentan las exportaciones agrícolas y la generación de alimento.

Algunas zonas ganarán aptitudes productivas para ciertos cultivos; otras la perderán, advierte un estudio sobre la agricultura de Panamá y el cambio climático realizado por el Centro Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie) y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (Ciat).

El documento destaca que la capacidad de la población rural para adaptarse a estos cambios, si representan una pérdida o una ganancia, depende de su acceso a servicios básicos, información, recursos para la innovación y la posibilidad de mantener ecosistemas saludables.

Tomando en cuenta las variabilidades climáticas, el sector agropecuario tiene que modernizarse. Esto no solo implica la compra de maquinaria, sino la búsqueda de información para tomar decisiones adecuadas, recomiendan expertos en meteorología.

Panamá se encuentra en la región tropical, donde se prevén los mayores cambios climáticos. Se estima que en 2030 el promedio anual de temperatura del país habrá aumentado 1.3 °C, con un valor máximo de 1.4 °C y mínima de 1.1 °C.

Algunas zonas productivas en las provincias de Coclé, Darién, Herrera, Panamá y Los Santos podrían perder aptitudes agrícolas porque se dedican a la siembra de arroz, frijol, maíz y café, cultivos sensitivos al cambio climático.

En los últimos tres años, las estaciones secas se han prolongado en la vertiente del Pacífico, con mayor intensidad en la zona del arco seco (Panamá, Coclé, Herrera y Los Santos). En estas zonas es visible el mal manejo de suelos y agua.

La escasez de lluvias ha traído pérdidas millonarias para la ganadería y en la producción de los principales granos y alimentos de la canasta básica.

Enfrentar los efectos de la sequía requiere de planes de acción a corto, mediano y largo plazo. La estrategia debe abarcar evaluaciones y el fortalecimiento de los sistemas de información, y la preparación ante la probable manifestación del fenómeno de El Niño a mediados de octubre y principios de noviembre, manifestó Yerania Sánchez, especialista en Vulnerabilidad y Riesgos para Mesoamérica de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés).

Aunque todavía no se ha sobrepasado el umbral para decretar un evento Niño, la diferencia de temperatura entre los océanos es superior a la registrada en los últimos 30 años.

Las diferencia de estas temperaturas, según la experta de la FAO, ha traído serias implicaciones para las zonas productivas del país.

“Cada año, en el corredor seco centroamericano se registran canículas prolongadas (escasez de lluvias por 15 días) y no necesariamente se deben al fenómeno de El Niño”, explica Sánchez.

Sin embargo, estas variaciones climáticas traen consecuencias negativas para la productividad agrícola y ganadera.

En el sector ganadero las pérdidas económicas podrían agudizarse a final de año y durante la época seca, advierte Sánchez.

Si se presenta El Niño, el fenómeno traerá mayores consecuencias que los efectos de las sequías.

Según el Consejo Regional de Recursos Hidráulicos, hay 65% de probabilidades de que el fenómeno de El Niño se retrase y se manifieste entre octubre y diciembre de 2014.

De formalizarse la presencia de El Niño, su intensidad sería menor a lo pronosticado.

“Inicialmente, por las diferencias de temperatura y por muchos otros elementos, se advierte de un evento Niño fuerte, pero ahora se prevé un fenómeno de débil a moderado”, manifestó la experta de la FAO.

Si los pronósticos se cumplen, los efectos en el sector agropecuario también podrían ser menores. Sin embargo, los productores deben estar informados porque la sequía en los últimos años se ha convertido en un patrón cíclico.

Cifras del sector

2009

fue la última vez que El Niño se dio en Panamá.

65%

de probabilidades de que El Niño se retrase y se manifieste entre octubre y diciembre de 2014.

$8

millones en pérdidas provocó el Niño al sector agropecuario en 2009.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código