Cierre 2011 Y PERSPECTIVA 2012

Una economía a toda máquina

Los cálculos estuvieron lejos de la realidad, el crecimiento del producto interno bruto panameño cerrará 2010 por arriba del 10%.

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Ni siquiera el gobierno quiso ser tan arriesgado, y en un principio prefirió ubicar sus estimaciones de crecimiento de la economía panameña para el año que concluyó ayer en 4.5%. Con los meses, fue variando la proyección hasta llevarla a un 6.5%. Por el lado de las consultoras privadas y de los organismos internacionales, las predicciones se ubicaban entre 6.5% a 7.7%.

Esto constata que nadie esperaba el vigoroso 10.5% que con seguridad crecerá el producto interno bruto (PIB) de Panamá en 2011, colocando a esta economía por segundo año consecutivo como la de mayor expansión en América Latina.

En términos reales, esto significa haber alcanzado la suma de $8 mil 224.51 de ingreso por persona, de acuerdo a los cálculos del economista Alejandro Cordero. Una cuantía que coloca al país muy cerca de los 10 mil dólares que la comunidad internacional reconoce como credencial para entrar al exclusivo club de los países de ingreso alto, apuntó el también catedrático.

Sin embargo, la distribución de la riqueza sigue siendo muy desigual. Panamá es uno de los países con mayores brechas entre ricos y pobres en la región más desigual del mundo.

Si el país continúa sobre la ruta ascendente en que se encuentra desde inicios de la década de 2000, Cordero considera que habrá logrado superar la fase del despegue económico y entrar en un proceso de desarrollo acelerado y auto sostenible.

Esta fuerte expansión económica ha estado acompañada de una situación de plena ocupación que alcanza, de acuerdo a cifras oficiales, al 95.5% de la fuerza laboral.

La desocupación existente, de sólo el 4.5% de la fuerza laboral, también conocida como desocupación voluntaria, obedece a la natural falta de correspondencia entre la oferta y la demanda en el mercado laboral.

En ese sentido, el país enfrenta dos retos: recudir la informalidad (un 40% de la población activa) y ser capaz de formar a trabajadores especializados.

Qué se espera de 2012

Este compás de crecimiento acelerado tenderá a reducirse entre un 6.5% a un 7.5%, según analistas, y ello se debe a tres factores principalmente: un convulsionado contexto externo que impactará al país desde distintos frentes y que reducirá la llegada de inversión extranjera; además, los bancos no podrán mantener el mismo ritmo de expansión del crédito y el gobierno deberá ejercer control sobre el endeudamiento público; y el dinero prestado por la banca local ya no es líquido, lo que creará cierto grado de restricción financiera e incremento del costo del dinero para los operadores locales.

El exviceministro de Economía y socio de la firma de consultoría Deloitte, Domingo Latorraca, reconoce que tal vez la economía no marque este año los dos dígitos del año pasado, pero podría crecer un 6% o 7%, que todavía es alto.

Este crecimiento, dijo, seguirá presionando tremendamente el mercado laboral. “Creo que esto se ha convertido en un inmenso reto para el país, ya que existe una alta demanda para mano de obra calificada y profesional, y el país sencillamente no la está produciendo”.

El minsitro de Economía y Finanzas, Frank de Lima, espera un crecimiento de 10.5% para el 2011 y de aproximadamente 7% para el año que se inicia hoy. El déficit se ubicará este año en 2.4% y se espera uno de 2% para 2012.

Deuda pública

El cociente de endeudamiento sigue a la baja, terminando el año en una relación deuda/PIB ligeramente por debajo de 42%.

Aunque Felipe Chapman, socio de la firma consultora Indesa, considera que “si hubiésemos ido en contra del ciclo expansivo de la economía, gastando menos, hubiésemos podido producir un superávit y así acelerar más el ritmo de reducción del cociente de endeudamiento público”.

El analista advierte que los próximos dos años presentan importantes retos, tomando en consideración la dura perspectiva de la economía mundial. Anticipa una desaceleración en el crecimiento económico a un promedio de 5.6% real para el próximo bienio. “Prevemos un aumento de precios menor al del presente año, pero aún por encima del 5% anual en promedio. Este escenario llama a tener cautela en las finanzas públicas con el objetivo de cumplir con las metas fiscales”, apuntó.

Mirada internacional

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido de que Panamá tiene “un reto clave a mediano plazo”, para mantener un crecimiento económico sostenido.

Específicamente, se refirió a la situación que se creará en el país una vez terminada la ampliación del Canal de Panamá y el plan de inversiones del Gobierno, los motores que actualmente mueven la economía.

“Una vez lleguen a su fin... el crecimiento tendrá que estar alimentado por el aumento de la productividad. En este sentido, deberían continuar los esfuerzos por mejorar la calidad de la educación y armonizar la oferta y la demanda de aptitudes laborales”, comentó Corinne Deléchat, jefa de la misión del FMI que visitó el país del 7 al 18 de noviembre pasado. La clave para que ese crecimiento sea sostenido y llegue a más gente es la educación, dijo, y de esta manera, todos los panameños podrán beneficiarse de las mayores oportunidades económicas.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en su más reciente informe sobre el desempeño económico de la región indica que para el cierre de 2011 Panamá crecerá 10.5%, pero para 2012 desacelerará hasta 6.5%.

Aunque la coyuntura del país es favorable, “los riesgos mundiales asociados a la actividad económica y la estabilidad financiera están en aumento”. Por eso, el FMI recomienda prudencia en las políticas a corto plazo para estar en capacidad de amortiguar los posibles efectos de la crisis.

Por su parte, la Cepal recordó que Panamá y la región latinoamericana en general se enfrentan ahora a un nuevo escenario de turbulencia externa que causará un menor crecimiento.

Todos los países van a sufrir si hay menos crecimiento, pero el golpe dependerá de la “naturaleza de los vínculos entre los países” de la región con Estados Unidos, Europa y Asia.

ENFOQUE

Un estilo de crecimiento apalancado

OPINIÓN. La dinámica expansión del crédito interno y el crecimiento exponencial del endeudamiento público que aumentó en $1,873 millones en los dos primeros años de la actual administración, así como la inversión externa que alcanzó al cierre del tercer trimestre un monto superior a $2,000 millones sobresalen como los motores del alto crecimiento de la economía panameña. En conclusión, podemos hablar de un crecimiento económico altamente apalancado en el endeudamiento local (tanto público como privado) y en la cuenta de capitales externos.

Este compás de crecimiento acelerado tenderá a reducirse (6.5% - 7.5%) en 2012. La conjunción de fuerte crecimiento, plena ocupación y elevado apalancamiento ha producido una situación de sobrecalentamiento que se expresa a través de una alta tasa de inflación que para algunos sectores clave, como el alimenticio y el energético, alcanza ya los dos dígitos. Desde esta perspectiva el boom económico experimentado estaría dirigiendo a la economía hacia una situación que tiene todas las trazas de transformarse en un escenario hiperinflacionario crónico llamado a poner en peligro la estabilidad macroeconómica y el crecimiento alcanzado.

Esto es así, debido a que la inflación actúa como un impuesto regresivo (los que menos ganan son los que habitualmente usan con mayor frecuencia el efectivo, por lo que ven deteriorado su poder de compra casi diariamente); la inflación genera señales que distorsionan la información necesaria para tomar decisiones y genera incertidumbre y eleva la percepción del riesgo. En consecuencia, estimula la creación de burbujas especulativas que al explotar terminan abruptamente el ciclo de prosperidad y crecimiento.

En el caso panameño, al Estado solo le queda como alternativa para llevar adelante una política antinflacionaria los instrumentos fiscales de carácter impositivo, presupuestario y de endeudamiento. La regulación de la inflación así vista se transforma en una cuestión de adecuadas políticas públicas, sobre todo en la esfera del control de la espiral de endeudamiento público, destinadas a poner frenos a un proceso inflacionario que está a punto de descarrilar la marcha hacia la madurez económica en que se halla nuestra economía en estos momentos. La inflación interna, en consecuencia, es el principal riesgo al que se enfrenta el crecimiento que experimenta nuestro país en el futuro inmediato.

*Economista y catedrático universitario

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