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primavera árabe

Libertad, a punta de balas

El único país donde las revueltas no han terminado es Siria. El régimen de Bashar al Assad sigue reprimiendo a sus opositores en las calles.

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Hace un año y ocho días, el joven Mohammed Bouazizi se quemó a lo bonzo en la localidad tunecina de Sidi Bouzid. Este hecho aislado fue la mecha que llevó el cambio a varios países del norte de África y Oriente Medio.

Bouazizi acabó con su vida para expresar su desesperación y pobreza, ya que le habían confiscado su puesto ambulante de frutas. Era la imagen de una realidad que viven miles de jóvenes en esas naciones donde la tasa de desempleo juvenil, según el Banco Mundial, es de un 25%.

REVUELTAS

A partir de ahí, los hechos se han sucedido sin descanso. El 14 de enero, el expresidente tunecino Zine El Abidine Ben Ali, quien gobernó con mano dura ese país durante 23 años, abandonó Túnez con destino a Arabía Saudí. El pasado 23 de octubre, se celebraron las primeras elecciones en las cuales 4 millones 100 mil personas emitieron su voto.

Había 11 mil 600 candidatos divididos en mil 517 listas de las cuales 655 eran independientes, 828 partidos y 34 coaliciones, para cubrir 217 escaños en la Asamblea Constituyente.

La victoria fue para el movimiento islamista Al Nahda, que logró el 41.47% de los votos que suponen 90 escaños. Con 30 asambleístas estaba Consejo por la República de corte laica.

Las revueltas tunecinas dejaron 219 muertos y 510 heridos según datos de Naciones Unidas (UN). Además se extendieron con rapidez a otros países como fue el caso de Egipto. Durante casi 30 años, el dictador Hosni Mubarak gobernó Egipto hasta que el 14 de febrero abandonó el poder. En la actualidad se enfrenta a varios juicios.

Durante 18 días en febrero, miles de manifestantes se reunieron en la plaza Tahir para exigir el fin del régimen de Mubarak. A lo largo de esas jornadas perdieron la vida 846 personas entre ellas 26 policías. La salida del dictador dio paso a un gobierno de militares que se tuvo que enfrentar a manifestaciones el pasado noviembre. Durante esos enfrentamientos 24 personas fallecieron.

Esto sucedió a escasos días de la primera ronda de elecciones que tuvo lugar el pasado entre el 28 y 29 de noviembre. El pasado 14 de diciembre se celebró la segunda fase de estos comicios legislativos. En la primera parte ganó el brazo político de los Hermanos Musulmanes, Partido Libertad y Justicia, con un 36.6% de los votos. Le siguió Al Nur de los salafistas con un 24.3%. En total un 66% votó a partidos políticos con base religiosa.

GUERRAS

Las revueltas se convirtieron en casi una guerra civil en Yemen donde se iniciaron a principios de febrero hasta el pasado 23 de noviembre. En esa fecha el presidente Ali Abdullah Saleh firmó un acuerdo auspiciado por el Consejo de Cooperación del Golfo.

El contenido del documento suscrito por Saleh, quien ha ostentado el poder durante 33 años, estableció su dimisión. También la cesión del poder así como convocar elecciones anticipadas antes de 90 desde la firma del mismo. Y estableció un plazo de dos años para formar un gobierno de unidad nacional.

Saleh se establecerá en Nueva York para recibir tratamiento médico de las heridas en los brazos y la cara sufridas durante un ataque al palacio presidencial el pasado 3 de junio.

La decisión de Saleh de no abandonar el poder ha provocado mil 600 muertos según datos oficiales. Esta cifra recoge a los fallecidos entre febrero hasta el 25 de septiembre.

Pero donde sí hubo una guerra civil fue en Libia. Este país estuvo bajo el poder de Muammar el Gaddafi durante 42 años. Su dictadura terminó el pasado 20 de octubre, cuando fue ejecutado a sangre fría por los disidentes tras ser apaleado. Atrás quedaban meses de duros combates entre las fuerzas pro Gaddafi y los opositores.

Unos enfrentamientos que llevaron a la intervención de la OTAN después de que el régimen gadafista usara al ejército contra la población civil. Según datos de Comité Nacional de Transición libio cerca de 20 mil personas han fallecido durante esta guerra. Por su parte, el coronel Hisham, comandante de las tropas, estimó que la cifra puede rozar los 50 mil. Aunque de momento, no hay datos fiables sobre el número de personas entre civiles y militares de ambos bandos que perdieron la vida.

El futuro de Libia todavía no se ha resuelto, pero las autoridades ya han informado que se regirán por la sharia.

PENDIENTES

El único país donde las revueltas no han terminado es Siria. El régimen de Bashar al Assad sigue enfrentándose en las calles con los opositores. UN ha hecho público que cerca de 5 mil personas han muertos en este conflicto entre los que se incluyen 300 niños.

Además, se estima que hay miles de detenidos que sufren torturas y violaciones. Por todo estos motivos, la alta comisionada de UN, Navi Pilley, ha solicitado que se interponga una denuncia en la Corte Penal Internacional contra el régimen de Assad por crímenes contra la humanidad.

De momento, los cambios siguen mediante procesos democráticos y elecciones en países como Egipto, Túnez o Marruecos. Mientras en otros el futuro es incierto y todavía no hay fechas como es Yemen o Libia. En cambio en Siria, el presidente Assad sigue aferrado al poder a pesar de las presiones internacionales y las denuncias del uso excesivo de la fuerza y del ejército contra los opositores. Los cambios en el norte de África y Oriente Medio, no han terminado y el próximo año será decisivo para definir el futuro de estas regiones, donde de momento los islamistas han vencido en todos los procesos electorales que se han celebrado.

Islamistas moderados en Marruecos

El rey Mohammed VI realizó cambios constitucionales el pasado mes de julio, para evitar el contagio de la “primavera árabe” y las revueltas en Marruecos. Entre las modificaciones se encuentra que el monarca ya no tendrá carácter “sagrado”, pero sí seguirá siendo líder religioso. Por otro lado, también se le otorgaron más poderes al Parlamento. El rey no tendrá ya la potestad de disolver el Parlamento sin previa consulta como ocurría antes. Ahora tendrá que consultar al Tribunal Constitucional.

Dentro de estos cambios, se celebraron elecciones el pasado 25 de noviembre. El ganador fue el partido Justicia y Desarrollo de corte islamista moderado. Lograron alzarse con 107 escaños de la Cámara de Representantes, compuesta por 365 miembros. El segundo partido más votado fue el nacionalista Istiqal, que alcanzó 60 escaños, seguido de Reunión Nacional Independiente con 52.

También están el Partido Autenticidad y Modernidad (47), Unión Socialista (39), Movimiento Popular (23) y Unión Constitucional (23). Además hay otros partidos políticos con menos representación parlamentaria. El partido Justicia y Desarrollo, con 27% de los escaños, tiene que crear alianzas para poder gobernar y así alcanzar mayoría absoluta, que está en los 198 parlamentarios.

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