CAMPOS DE CONCENTRACIÓN NORCOREANOS

Viaje sin retorno

Amnistía Internacional recordó la semana pasada las ´constantes violaciones de los derechos humanos en Corea del Norte.

“Mis seis hermanos, si siguen vivos, están encerrados en un campo de concentración”, lamenta una norcoreana de 66 años huida a Seúl que indaga en vano desde hace cuatro décadas el paradero de su familia a través de los siniestros gulags del régimen de los Kim.

Bajo el nombre ficticio de Kwang-sun, esta refugiada que llegó a Seúl hace 10 años relata su trágica historia, marcada por la búsqueda de sus seres queridos desde que una tarde de mayo de 1969, cuando estudiaba en la universidad, recibió una carta que le comunicaba el arresto y desaparición de su padre.

“Fui a la oficina de seguridad local a preguntar de qué se le acusaba, pero nadie me dio una respuesta. Solo me dijeron que lo habían llevado a un campo de trabajo”, recuerda la desertora, una de los más de 25 mil norcoreanos que en las últimas seis décadas han logrado completar la dura travesía al sur.

“En 1981 arrestaron a mis cinco hermanos, de 13 años el menor de ellos, y a mi hermana durante una purga para eliminar supuestos elementos subversivos”, cuenta la refugiada. Sus pesquisas la llevaron en esta ocasión hasta uno de los conductores que trasladó a los prisioneros al campo 12, en el nordeste del país, cerca de la frontera con Rusia y con China.

La organización “Free the North Korean Gulag” (Liberen el gulag norcoreano) asegura que en Corea del Norte existen actualmente cinco campos de concentración en los que se hallan recluidas unas 200 mil personas.

Por ser hijos de un convicto, los hermanos de Kwang-sun sufrieron el “castigo por tres generaciones”, con el que el régimen norcoreano estigmatiza a los descendientes de quienes considera “traidores a la patria” y condena a niños a pasar el resto de sus vidas en los confines del gulag.

Esta situación es denunciada habitualmente por organizaciones como Amnistía Internacional, grupo que esta semana recordó en su informe anual que existen “constantes violaciones de los derechos humanos, ejecuciones extrajudiciales, trabajos forzados y torturas” a los prisioneros en los campos norcoreanos.

Unos campos cuya existencia niega el Gobierno de Corea del Norte, que acusa a quienes los denuncian de seguir una campaña orquestada por EU y Corea del Sur para difamar al régimen socialista más ortodoxo del mundo en el que todos los habitantes, mantiene, viven en un permanente estado de felicidad.

“Al margen de los testimonios de los refugiados, las imágenes (lejanas) de satélite son la única evidencia de los campos de prisioneros”, comenta Joo Ji-eun, gestora de “Free the North Korean Gulag”, mientras muestra los mapas y listados de prisioneros creados por la organización a partir de ambas fuentes.

Joo describe los gulag norcoreanos como “un lugar de no retorno” del que hasta ahora solo un prisionero, Shin Dong-hyuk, logró escapar para contar su historia.

Shin, nacido en 1982 en el campo de concentración 14 del que huyó con 23 años, cuenta que presenció la ejecución de sus familiares cercanos y fue sometido a constantes vejaciones y torturas que llegaron a deformar su piel y articulaciones.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código