La verdad sobre el drama de la niña Rosa

Nos compete a nosotros los miembros de la sociedad civil, de profundas raíces cristianas, defender nuestros principios y valores morales, y luchar para que se instaure el respeto por la vida

¿Cómo terminará el caso de la pequeña de nueve años, que abusada sexualmente fue contagiada con dos enfermedades venéreas y sometida a un aborto propiciado por grupos feministas radicales de Nicaragua?

Hija de nicaragüenses indocumentados que emigraron a Costa Rica en busca de trabajo, fue llevada al hospital en Turrialba por problemas de salud. Los médicos descubrieron que la niña, además de estar embarazada de cuatro meses, padecía dos enfermedades venéreas. La noticia la hizo pública el diario La Nación de Costa Rica, alcanzando grandes titulares en Costa Rica y Nicaragua, así como en toda la prensa hispana, incluso de España.

Los médicos ticos recomendaron dejar que el embarazo evolucionara con un monitoreo permanente y que la niña no fuese movida del hospital de Turrialba. Se sospechaba de un joven de 20 años que fue señalado por la niña como el presunto abusador, y este fue encarcelado. Estudios posteriores demostraron que el joven no padece ninguna enfermedad venérea y fue puesto en libertad.

El diario La Nación, de Costa Rica, habla de la buena salud física de la niña embarazada y que los padres de ésta dicen que “no es culpa de nadie”. “Según mi conciencia, eso es lo que ha pasado y no es culpa de nadie”. Las autoridades de Costa Rica sospechaban del padrastro de la niña, quien se negó a hacerse las pruebas pertinentes pedidas por los funcionarios de salud, por lo que consideraron poco prudente que Rosa fuese trasladada a Nicaragua.

Según personas cercanas a la niña y a su madre, ellas ya sentían ilusión con el nacimiento del nuevo bebé. Aparece entonces un grupo feminista radical nicaragüense llamado “Red de mujeres contra la violencia”, que se adueña del problema de la niña y sus padres con la intención de utilizarlo como el puente que las ayude a instaurar la legalización del aborto en su país. Desatan una ola de publicidad con el drama de la niña Rosa, y exigen que ésta sea repatriada a Nicaragua, manifestando que las autoridades costarricenses no tienen ninguna base legal para retener a la niña y a sus padres en Costa Rica y amenazando con formar un problema diplomático entre ambos países.

Con la ayuda del procurador de Derechos Humanos de Nicaragua consiguen la autorización de trasladar a la niña. A pesar de que se les ofrece traslado por avión a Nicaragua, debido a su condición de embarazada de alto riesgo, las personas encargadas de vigilar por la salud de la niña, luego de sacarla del hospital de Turrialba, no aceptan la oferta; prefirieron llevarla por vía terrestre, evitando que persona alguna se le acercara ni a ella ni a su familia, poniendo en riesgo su embarazo.

El asunto se internacionaliza al extremo que desde todos los rincones de Latinoamérica, incluso desde España, se ofrece ayuda a la niña Rosa, asumiendo hasta la adopción del bebé.

Después de salir de Costa Rica, la niña y sus padres desaparecieron de la vista de las personas que estaban autorizadas a hacerse cargo de ella. Los médicos ginecólogos más prestigiosos de Nicaragua ofrecieron sus servicios gratuitamente, y tampoco esto fue aceptado. Solo se conoció por medio del diario La Prensa, de Nicaragua, un comunicado de la madre de la niña, en el que rogaba al pueblo nicaragüense que comprendiese que ella quería a su hija viva y no muerta, mostrando que estaban siendo engañados y manipulados para forzarlos a aceptar que la niña fuese sometida a un aborto.

Desde que la niña entró a Nicaragua, con excepción de la Red de Mujeres y el procurador de Defensa de los Derechos Humanos, no fue vista ni se supo dónde estaba. El Ministerio de la Familia, a quien según la ley le correspondía su protección y atención, no pudo lograr que se le informara el sitio donde se encontraba. Cuando estas señoras comenzaron a exigir el aborto y el dictamen de una comisión, utilizando dolosamente el Artículo 165 del Código Penal, se dio una reunión entre altas autoridades del Ministerio de Salud y los grupos pro-aborto. El Ministerio de Salud puso a disposición de la niña una habitación confortable y equipada en el Hospital Infantil y en el Hospital de Gineco-Obstetricia. Los grupos pro-abortistas lo rechazaron. Pidieron la evaluación en un hospital materno-infantil, exigiendo que los ginecólogos fuesen solo mujeres. El dictamen en lo medular consideraba a la niña estable y el embarazo en buenas condiciones; indicaron sobre los riesgos que conllevaría un aborto o un embarazo. Estaban presentes autoridades del Ministerio de Salud y la ministra de Familia y su personal con el fin de hacerse cargo de la niña, como correspondía. Sin embargo, sucedió lo inesperado: los grupos pro-abortistas sacaron a la niña del hospital furtivamente, teniéndola nuevamente en paradero desconocido. Al día siguiente la niña fue sometida a un aborto provocado. El presidente de la República simplemente se lavó las manos y manifestó a sus ministerios que el caso estaba cerrado.

Quedan muchas interrogantes después de lo acontecido. El presidente de Nicaragua debió entregar la niña al cuidado de la ministra de la Niñez y a ginecólogos competentes, responsabilizándose directamente del caso, y no permitir a grupos evidentemente pro-abortistas el cuidado de la menor. El grupo feminista radical “Red de mujeres contra la violencia” que escenificó este terrible drama del aborto provocado, actuó paradójicamente justamente a favor de ella.

Me resultaba difícil creer lo que un día leí sobre las feministas radicales. Decía aquel escrito, entre otras cosas, que: “la libre opción era su religión y el aborto su sacramento”... ¡Qué pena!, ahora lo han corroborado con sus propios hechos. Lo importante era el aborto en sí. No se sintieron satisfechas hasta que lograron violentar por segunda vez el cuerpo de esta niña cuya desgracia fue haber sido abusada sexualmente. Utilizando la ignorancia de la niña y de su madre y la complicidad del padrastro, lograron sus indignos e inhumanos objetivos.

Es verdaderamente lamentable cómo funcionarios gubernamentales, en este caso el procurador de los Derechos Humanos de Nicaragua, se han prestado para este escandaloso y abominable acontecimiento; que instituciones creadas para defender los derechos de los seres humanos se desvíen de esa manera tan terrible y cruel, y que la sociedad lo permita y lo consienta. ¿Derechos humanos? ¿De quién? ¿De las feministas por instaurar su religión? Y la vida del niño que aún no había nacido, ¿quién la defiende? Lo que sucedió con la niña Rosa debe ser investigado hasta las últimas consecuencias. Cada día es más alto el índice de niñas embarazadas por adultos en nuestros países. ¿Será la magistral solución de nuestras autoridades someterlas a un aborto provocado con todas las consecuencias que trae este hecho? ¿Por qué hacer caer el peso de la ley en inocentes criaturas? ¿Solo porque no pueden hablar y defenderse? ¿No sería mejor castigar a los culpables con penas verdaderamente ejemplares? ¡Vaya leyes las nuestras! ¡Vaya derechos humanos!

La cultura de la muerte, como vemos, está instaurada. Nos compete a nosotros los miembros de la sociedad civil, de profundas raíces cristianas, defender nuestros principios y valores morales, y luchar para que se instaure el respeto por la vida humana desde la concepción hasta su muerte natural. Si nos quedamos con los brazos cruzados, muy pronto pagaremos las consecuencias.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

FONDOS Banda musical hace recolecta para viajar a Pasadena

La banda está integrada por 250 estudiantes.
Especial para La Prensa/Vielka Corro Ríos

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código