POLÍTICA Y EDUCACIÓN

Antídoto contra el clientelismo político: Eduardo Rubén Ulloa Miranda

En el inicio de la campaña electoral para las elecciones de mayo de 2014, surge la preocupación por el nivel que debe tener esta, sobre todo, considerando la anterior y la poco edificante discusión política que se ha desarrollado en los últimos cinco años.

Por esta razón, instituciones como la Iglesia católica promovieron la firma de un pacto ético electoral entre todos los candidatos y partidos políticos, para procurar que el próximo torneo esté precedido de una campaña de altura y respeto.

La iniciativa de la iglesia, sin duda, es necesaria, loable y digna de ser respaldada, sin embargo, debemos tener claro que mientras no elevemos los niveles de cultura, educación y valores de la sociedad, todo esfuerzo en ese sentido será insuficiente.

Los políticos recurren a la diatriba, el insulto y la descalificación, no solo porque esas herramientas forman parte de su cultura, sino porque su uso les ha dado resultado, los ha llevado y mantenido en los puestos que hoy ocupan. Igual que el clientelismo y la dádiva política, como argumento y mérito para ser elegido, por encima del trabajo, las propuestas e ideas. Esto hace que las campañas electorales se desarrollen con un escaso nivel de discusión e intercambio de ideas y propuestas.

Frente a esta realidad, el mejor antídoto ha de ser la convicción y claridad que tenga el electorado al momento de ejercer el derecho del sufragio y que su voto no sea por amiguismo, prebendas o beneficios particulares, sino que se base en la capacidad, trayectoria, principios y ejecutorias de cada candidato.

Este ideal, sin duda alguna, solo se logrará cuando la sociedad logre un nivel de educación, cultura y valores que le permita rechazar las prácticas políticas tradicionales que tanto daño nos han hecho.

Una población educada puede discernir entre la vulgar campaña electorera de quien solo busca llegar a un puesto por beneficio propio, y la de quien le presenta propuestas de trabajo concretas, reales y socialmente beneficiosas. Esto garantizará, sin duda alguna, la elección de las mejores figuras.

Una ciudadanía con sólidos conceptos de ética y moral sabrá rechazar a todo aquel candidato cuya trayectoria haya sido contraria a esos valores, sin importar las falsas promesas que esgrima para alcanzar sus oscuros propósitos. Una nación con un nivel cultural elevado, exigirá que sus mandatarios y autoridades estén a su altura, rechazando a quien pretenda con la vulgaridad, la inmoralidad y la chabacanería, escalar posiciones públicas.

Afrontemos el proceso electoral que se avecina con responsabilidad, pero no olvidemos que quienes carecen de valores, cultura y educación, no responden a pactos, compromisos ni acuerdos. El antídoto más efectivo que tiene el pueblo panameño es rechazar al que carezca de lo anterior, solo así lograremos erradicar de nuestra clase política a quienes lejos de querer servir al bienestar del pueblo, lo que buscan es su beneficio a costa del enriquecimiento ilícito con los fondos de todos los ciudadanos.

Elevemos nuestra educación, trabajemos en la enseñanza de los valores cívicos y morales y construyamos una sociedad más culta. Solo así el camino hacia la resolución de nuestros problemas se allanará.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código