FACEBOOK LIVE: ¿Qué quieres saber del Cepadem? Ver aquí

BUENAS PRÁCTICAS AMBIENTALES

Economía verde y ecoeficiencia: Jorge G. Conte Burrell

“Hacia una economía verde”, fue una de las principales aportaciones del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) al proceso Río+20 en el año 1992, y al objetivo general de luchar contra la pobreza y promover un siglo XXI sostenible.

En este año se declaró a la economía verde como la alternativa de desarrollo socioeconómico más compatible con la sostenibilidad de los recursos naturales, para poder satisfacer las necesidades actuales y las de las futuras generaciones, como contrapartida al desarrollo actual, basado en altos niveles de consumo de recursos naturales, la externalización de los costos ambientales a favor de bajos precios y la obsolescencia de productos y servicios a nivel casi planetario.

Dentro de los principios de la economía verde, se destacan las compras verdes, el ecodiseño, la eficiencia energética, el uso de energías alternativas, el manejo integral de los desechos sólidos, el reciclaje, la disminución, mitigación y compensación de las huellas hídrica y de carbono, el análisis del ciclo de vida de los productos y los procesos, el desacoplamiento del crecimiento económico de las emisiones contaminantes y la gestión sostenible de los recursos naturales o la ecoeficiencia.

El término ecoeficiencia fue acuñado por el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD) en su publicación del año 1992, Changing Course, y está basado en el concepto de crear más bienes y servicios, utilizando menos recursos y creando menos basura y polución. La ecoeficiencia se alcanza mediante la distribución de “bienes con precios competitivos y servicios que satisfagan las necesidades humanas y brinden calidad de vida a la vez que reduzcan, progresivamente, los impactos medioambientales de bienes y la intensidad de recursos, a través del ciclo de vida entero, a un nivel al menos en línea con la capacidad estimada de llevarla por la Tierra”.

De acuerdo con el WBCSD, los aspectos críticos de la ecoeficiencia son, entre otros: La reducción en la intensidad material y energética de bienes y servicios; la dispersión reducida de materiales tóxicos, la reciclabilidad mejorada, el máximo uso de recursos renovables (tales como la luz solar, el viento, las mareas y el agua), y una mayor durabilidad de productos. La reducción en impactos ecológicos se traduce en un incremento en la productividad de los recursos, que además puede crear una ventaja competitiva.

En los campos económicos y ambientales, el desacoplamiento está siendo cada vez más usado en el contexto de la producción económica y la calidad ambiental. Se refiere a la capacidad de una economía para crecer sin los correspondientes aumentos en la presión ambiental. En muchas economías, al aumentar la producción (PIB) provoca presión sobre el medio ambiente. Una economía que es capaz de sostener el crecimiento del PIB sin tener un impacto negativo sobre las condiciones ambientales, se dice que está desacoplada. En 2011, el Panel de Recursos Internacionales, organizado por el programa de las Naciones Unidas del medio ambiente (Pnuma) advirtió que para el año 2050, la raza humana podría devorar 140 millones de toneladas de minerales, combustibles fósiles y biomasa por año: tres veces su actual apetito, a menos que las naciones y todos sus actores, puedan iniciar el desacoplamiento de las tasas de crecimiento económico de la tasa de consumo de recursos naturales.

Por ejemplo, los ciudadanos de países desarrollados consumen un promedio de 16 toneladas de los cuatro principales recursos per cápita por año, en comparación, las personas promedio en la India hoy consumen cuatro toneladas por año.

Aplicando estos conceptos tal como lo promueve el Programa de Gestión Sostenible de Recursos Naturales que lleva a cabo el Pnuma, a través de talleres en la región de Latinoamérica y el Caribe, el desacoplamiento y la ecoeficiencia a lo largo del ciclo de vida de las empresas, sus procesos, productos y servicios, se podrán identificar las áreas de mayor consumo de recursos naturales y materias primas y las emisiones e impactos ambientales, pudiendo así, reducir sus costos operativos y sus costos de mitigación y compensación aumentando así sus márgenes de utilidad económica, social y medioambiental, poniendo a sus familias, empresas, municipios y países en el camino hacia una economía verde y sostenible.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código