PROYECTOS VIALES

Algo de esto y otro tanto de aquello: Guillermo Tatis Grimaldo, hijo

Pasado el éxtasis de la primera parte del mes de celebraciones a la patria, comparto algunas consideraciones de la temporada. La primera es que se reitera la alegría y amor por Panamá como cada quien lo entiende; unos con dianas, desfiles, saludos, brindis, bailes, solaz playero, descanso en las montañas, viajes al exterior, retiros espirituales; otros con exhibición de emblemas nacionales o con algunas abstenciones. Ese fue mi caso, toda vez que me tomé a pecho la tarea de leer el Manual para Uso de los Símbolos Patrios y, francamente, preferí no lucir ningún emblema en público, en mi humanidad, casa o auto, por temor a ser condenado al infringir el anodino y confuso manual sobre el uso de la bandera.

No pretendo exagerar con algo de esto, pero confieso que la lectura del manual me recordó el disparatado tratado de urbanidad de Carreño que resultaba impracticable (también) por su excesivo formalismo y contrasentido. Por ejemplo, aquel que señala que al ir a dormir debe hacerse en pijama y de esta prenda no se debe despojar por motivo alguno, mientras se está en la cama; o que no se puede abrir la boca al comer.

A Colón, como al resto de la patria y sus símbolos, se les rindió homenaje y reiteró mucho amor patriótico al estilo del mismísimo viejo refrán “obras son amores y no buenas razones”; de forma inevitable todo quedará en eso, en buenas palabras, en promesas, y para diciembre nadie se acordará de aquellas declaraciones cívicas.

A propósito, unos días antes de estas celebraciones patrias, el Presidente de la República anunció dos obras de infraestructura de impacto publicitario, más que de solución práctica. La construcción de otro par de carriles para la carretera Panamá-Arraiján y la vía costanera que va desde algún punto en Río Hato hasta otro en Azuero. No obstante, ambos proyectos lucen sin sustento técnico de ingeniería de tránsito en cuanto a la solución de vialidad. Principiemos por el ensanche vial entre Panamá-Arraiján. Salta a la vista que esa carretera llegó a su tope de tráfico, que para seguir dándole el flujo libre a la gran cantidad de transporte particular, comercial y de carga que resiste, no se puede seguir ampliando infinitamente las calzadas, de dos a cuatro, ahora a seis, después a ocho y dentro de cinco años a más.

La solución para evitar el embotellamiento es la construcción de carreteras alternas y vías férreas (de carga y o pasajeros) que saquen de ese flujo a quienes no van necesariamente, desde la ciudad de Panamá a Arraiján o viceversa.

El país cuenta con un viejo proyecto que puede ofrecer una salida a la vialidad interurbana, con una solución plausible a varias dificultades de una sola vez. Es la construcción de la variante Penonomé-Colón (pasando el Canal), con ramales al Valle de Antón, al norte de La Chorrera y una conexión con el Puente Centenario.

Con lo anterior es fácil suponer cómo se reduciría el tráfico por la Panamericana desde la ciudad de Colón y Panamá hasta Penonomé, puesto que el conductor que no va para Arraiján, Capira, las playas u otras áreas circunvecinas tomaría la vía propuesta, y se ahorraría tiempo, dinero y estrés.

De paso, con este proyecto se daría un fuerte espaldarazo a Colón y a Coclé, pues esas regiones tienen un enorme potencial humano primero, ganadero, frutícola y artesanal, entre muchas otras fortalezas económicas, estancadas por la falta de una vía consecuente.

La conexidad y empatía que generará esta obra en su gente, es de trascendental efecto para la integración y desarrollo con el resto del país, y seguro, sería el inicio de ver a la provincia de Colón de otra forma.

Ahora, me refiero al proyecto de la costanera, y aunque lo hago con respeto, lo considero ocioso. Este proyecto no soluciona el embotellamiento vehicular de las áreas más saturadas, y peor aún, afectará el sostenido crecimiento económico de Antón, Penonomé, Natá y Aguadulce, porque no contribuye –per se– al desarrollo de ninguna de estas ciudades, más bien las castiga y excluye del entorno de progreso.

Y la verdad oculta, pero que todos ven, es que esa vía costanera con su trazado beneficiará a unos pocos. Está destinada a favorecer a un solo sector y a una pocas personas del poder económico, hotelero y urbanístico.

PD: Cuando el Estado es quien lidera el desarrollo nacional no puede ser mezquino. Colón necesita salir del estancamiento socioeconómico en que se encuentra; el sector turístico ya está empachado de subsidios, la Ley 8 de Incentivos le da suficiente; los beneficios, exoneraciones arancelarias, laborales, fiscales son ejemplos insoslayables. @mosadegh53

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

carretera entre Santa Fe y Calovébora ‘La conquista del Atlántico’

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

10 Dic 2017

Primer premio

1 7 9 9

CAAB

Serie: 10 Folio: 14

2o premio

6088

3er premio

4097

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código