INTERNET Y REDES SOCIALES

Información frente a un mundo hostil: Abdel Fuentes

El planeta convulsiona y la gente lo ignora. A su llegada a Cuba en septiembre, el papa argentino, Mario Jorge Bergoglio, dijo que el mundo se mueve en un ambiente de tercera guerra mundial. Pocos prestaron atención a una reflexión franca, pero para nada novedosa.

La guerra y la paz fueron temas tratados en la reciente Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Los referidos tópicos, además de convertirse en titulares, no arrojaron respuestas concretas, ni un compromiso que disminuya el escenario de hostilidad mundial.

El panorama es complicado. La página en internet de la Oficina de Asuntos de Desarme de la ONU, consigna en un breve ensayo, que un arma nuclear puede destruir una ciudad completa y matar a millones de personas. Países como Pakistán, India, China e Israel, no se detienen en la ampliación de su arsenal nuclear. Estados Unidos y Rusia lideran la capacidad atómica.

Para el profesor Farhang Jahanpour del Departamento de Educación Continua de la Universidad de Oxford, las naciones nucleares incumplen el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares.

En un artículo traducido por la Agencia de Noticias Inter Press Service, el citado académico sostuvo que: “el artículo 6 del referido tratado establece que los Estados con capacidad bélica nuclear deben deshacerse de sus armas nucleares como parte del acuerdo que exige que el resto de los países no las adquieran”.

La indiferencia de los habitantes terrenales sobre el asunto es realmente preocupante. Su matriz quizá sea el desconocimiento y la falta de información. ¿Ignorancia y ausencia de información, se preguntarán algunos? Lo paradójico es que hoy la tecnología ha revolucionado la información y las comunicaciones. No es necesario ver la televisión o leer los diarios para saber qué está ocurriendo en cualquier punto del cosmos, internet simplifica la tarea. Es posible comunicarnos con alguien que se encuentre al otro lado del globo, superando las barreras de tiempo y distancia. Dispositivos como los denominados teléfonos móviles inteligentes, una tableta, o una computadora portátil, nos permiten saltar esos abismos.

Internet dejó de ser una red pasiva y exclusiva de científicos, militares y académicos. Después de la World Wide Web (www) murió la comunicación unidireccional impuesta por los medios tradicionales y surgió la comunicación bidireccional. Ello trajo consigo lo que el periodista Ignacio Ramonet interpreta como el cuarto poder. Es la era de la web 2.0, el poder que ahora tienen las personas a través de las redes sociales y las diversas plataformas digitales.

Las redes sociales –concebidas por comunicólogos como espacios de interacción, y no enjambres virtuales donde la gente socializa–, además de otorgarle un supuesto poder a sus usuarios, les ha hecho creer y pensar que están informados, cuando la realidad es totalmente opuesta.

Algunos estudiosos del fenómeno, como el periodista español Pascual Serrano, conciben las redes como espacios superficiales que anulan el análisis y la profundidad de los temas. La idea de Serrano nos impele concluir que aquella trivialidad a la que hace referencia abre el camino hacia la desinformación, cuyo eje central es la manipulación y el engaño. Claro que hay quienes marcan la excepción y procuran rebasar la limitación de los 140 caracteres de Twitter, anotando los hipertextos y generando análisis críticos. Es una forma de superar la simpleza temática.

La conducta habitual de algunos usuarios de redes como Facebook y Twitter hacen más culto a la vanidad personal y a temas insignificantes que a hechos de impacto que afectan la vida de la gente. Incluso exponen su propia seguridad y la de sus familiares, revelando información delicada de índole privada.

El panorama apocalíptico de orden bélico militar que amenaza con destruir la vida, las multinacionales que depredan los recursos naturales o que contaminan la naturaleza, envenenando los productos y alimentos que consumimos, son temas ignorados por millones de fanáticos de estas redes. Analizar tal conducta obliga a preguntar: ¿dónde está la humanidad y el factor social de las redes?

Antes era imposible obtener cierto tipo de información que hoy podemos encontrar en internet. Pese a ello, hay información que es la que realmente las personas necesitan conocer, que no surge espontáneamente. Hay que saber rastrearla. Poderosas empresas en internet imponen contenidos y entretenimientos que ayudan a comprender por qué mientras el mundo convulsiona hay quienes prefieren aceptar ser distraídos en asuntos superfluos. Aprovechemos internet y las redes sociales para informar, contrarrestar el engaño y engendrar ciudadanos con sentido de humanidad, frente a un mundo hostil que convulsiona.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

CENTRO DE CONEXIONES AÉREAS DE TOCUMEN China, un reto para el turismo panameño

Aeropuerto Internacional de Tocumen Mitradel ordena arbitraje entre Copa Airlines y sindicato

Los empleados se mantuvieron fuera de sus puestos.
LA PRENSA/Alex E. Hernández

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

22 Nov 2017

Primer premio

3 5 1 5

BBAC

Serie: 13 Folio: 15

2o premio

4722

3er premio

5119

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código