ELECCIONES

Profunda decepción: Carmina Porras de Alemán

Que lejos han quedado esos tiempos en que se jugaba a la rayuela, a corcojitos, o con el trompo y la pirinola, y en los que de vez en cuando se salía a cazar pájaros con cerbatanas hechas de carrizos de hojas de papaya y con pequeñas jaulas. A pesar de no conocer los juguetes de ahora, los niños eran felices.

En aquel entonces Las Tablas era un pueblo sano, en el que no se conocía la corrupción. De familia tableña, mi padre, Demetrio Porras –hijo de Belisario Porras–, me enseñó desde que yo era niña el significado de la decencia, la honra y, sobre todo, de la honestidad. Porque conozco lo que significa es que me siento decepcionada de ese pueblo, luego del resultado de las elecciones del pasado domingo.

¿Dónde quedó la condición social, moral y política de ese noble pueblo? No es correcto decir que eligieron a quien los representa en la Asamblea Nacional por “gratitud”, cuando se trata de una persona que de forma indebida utilizó los dineros de todo un país para sus fines politiqueros y personales.

Las Tablas, Guararé, Los Santos y otras pequeñas comunidades no son las únicas con necesidades. Hay todo un conglomerado de pueblos con carencias básicas, cuyos moradores no han sido atendidos.

La realidad panameña es la farsa electoral cada cuatro años, cuando se burla el sufragio y el ciudadano es un simple mirón. Esto no es nuevo, ha sido así desde hace más de 50 años, debido a las ambiciones desmedidas de unos y otros, y la pelea por el poder.

En aquellos tiempos el presupuesto del país llegaba a duras penas a los cinco millones de dólares anuales. ¿Qué podemos esperar ahora, cuando vemos la danza de millones que se despilfarran en lujos, viajes, fincas, casas, etc.?

Hacer patria no se logra solo con el incremento material de los recursos nacionales. La riqueza espiritual del país está en la juventud de la nación, y la sociedad panameña será el reflejo de la orientación que todos nosotros le impongamos. No podemos continuar por este camino equivocado de ignorancia y falta valores, son males que generan graves consecuencias en la república. Ni la inmoralidad política ni la impune transgresión de los deberes legales deben ser permitidos, bajo ninguna circunstancia, en este país. Tampoco aceptar que se justifiquen por aquellos que dicen: “Somos un pueblo agradecido”.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código