GOBIERNO Y SOCIEDAD

Reflexiones de un año calamitoso: Paulino Romero C.

Aunque el decurso del año 2013, que está por finalizar dentro de pocos días, ha transcurrido en medio de una situación generalmente crítica, trataremos de ser lo más objetivos posible en nuestras reflexiones –un tanto filosóficas– acerca de este año excepcionalmente calamitoso. No es una cuestión técnica ni económica ni política. Todo eso viene por añadidura. El hombre es un ser moral. La virtud no es una quimera ni un sueño ni una amputación de la libertad del hombre; al contrario, es un fundamento.

Lo propio del varón es la virilidad, la fuerza genésica, la capacidad de engendrar, de crear, de producir un resultado, un efecto, un cambio, un bien. De producir a base de un esfuerzo, de una dedicación, de una entrega, de una generosidad, de un sacrificio. El hombre no crea de la nada, pero crea en la escasez, en la necesidad. Los orígenes de cualquier empresa humana son siempre pequeños e inciertos. De una semilla menuda nace un gran árbol. La abundancia no da la fuerza creadora, al contrario, la amortigua, cuando no la corrompe. Lo que abunda se hace vulgar, se desprecia. Entre las necesidades del hombre y los recursos para satisfacerlas tiene que haber un equilibrio de escasez y de abundancia, y ahí es cuando el hombre se humaniza. Basta refrescar ejemplos históricos: de Alemania y Japón, dos pueblos que descansaban en la filosofía de la fuerza, destruidos y, sobre todo, vencidos, humillados de forma material y moral, nacen los dos económicamente más fuertes del planeta, gracias a un esfuerzo solidario y heroico desde esa nada a la que habían quedado reducidos.

Pero, generalizando, porque no hay ciencia más que de lo general, Grecia tenía solo la fuerza de su inteligencia; Roma, mucho más pobre que Cartago, tenía la virilidad de los romanos de la República; los pobres pueblos peninsulares, España y Portugal, sacando fortaleza de flaqueza, descubrieron y colonizaron medio mundo. Israel, por ejemplo, no puede decir por eso que es pobre, porque no tiene riquezas naturales. Estado del Medio Oriente, con menos recursos y población, ha sabido elevar el nivel de vida produciendo más y mejor a base de inteligencia, disciplina y del estímulo de la obra bien hecha.

No es que la productividad sea la “medida de todas las cosas”. El hombre no se ha hecho para la productividad económica ni para los sistemas políticos, mientras que todo se ha hecho para el hombre. No es la renta per cápita la que hace que él pueda llevar alta su cabeza, sino el vivir en una sociedad, con libertad, con orden, con paz, con justicia, con un nivel de vida suficiente, pero no desmesurado.

Ni son los problemas de su conflictividad los que pueden abatirle. Son su laboriosidad, constancia, fe y fidelidad, generosidad, solidaridad y, en suma, su moralidad, virilidad y hombría de bien, lo que está en juego. En la actividad política, las luchas por el puro protagonismo personal son, han sido siempre, estériles. Los ciudadanos debemos hacer un examen de conciencia para preguntarnos no lo que hace Panamá (la patria) por nosotros, sino nosotros por ella. No hay actividad humana más alta que la de juzgar, pero es sabido que de la corrupción de lo óptimo sale lo peor. El país se tiene que salvar de su abatimiento institucional, de su postración democrática actual, por su virtud cívica y patriótica, por su hombría, por su fe. No a base de una unidad utópica, que no es humana, sino de una solidaridad que viene de sólido, de fuerte, que sobrepase la peligrosidad de lo que nos amenaza. Porque “lo que nos amenaza también está en peligro”.

Aún está pendiente de ser sancionada por el Presidente de la República, la ley del 9 de enero de 1964. Conviene insistir en señalar que los partidos pierden su identidad por sus estrategias de poder, y que los políticos vengan a ser la misma cosa por un proceso de degradación al que los lleva sus ambiciones, no es un hecho sorprendente, aunque triste. Pero cuando un país esconde su bandera, no establece sus varias fiestas nacionales, carece de símbolos y cada cual hace la selección de sus muertos, por quien doblan las campanas es por todos nosotros como Nación y como pueblo.

Comentarios

Cerrar

La función de comentar está disponible solo para usuarios suscriptores. Lo invitamos a suscribirse y obtener todos los beneficios del Club La Prensa o, si ya es suscriptor, a ingresar.

Suscríbase gratis por 30 días Prueba
Adquiera un plan de suscripción Suscríbase
Cerrar

Por favor introduzca el apodo o nickname que desea que aparezca en sus comentarios:

Comentar 0 comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Loteria nacional

18 Jul 2018

Primer premio

5 9 6 0

CABC

Serie: 19 Folio: 9

2o premio

3358

3er premio

4744

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código