MENSAJE

Santa Claus y las necesidades insatisfechas: Natalia Medina-Vega

Temas:

Hoy decidí escribir acerca de alguien muy especial, a quien muchos dicen conocer bien, pero que en la práctica parece lo contrario. Hablo de Jesús, pero no el divinizado, sino el hombre, el humanista, el reformador. Ese de carne y hueso que es poco comprendido y cuyas enseñanzas no se llevan a la práctica.

La mayoría de los cristianos se alejó de ese hombre humilde y conciliador. Lo han reemplazado por otro, uno obeso, caucásico y vestido de rojo, llamado santa Claus, que representa exactamente lo opuesto al mensaje de Jesús. No solo se ha cambiado el protagonista, sino la localización geográfica que ambos representan: uno nació en lo que hoy es Cisjordania (Palestina) y el otro vive en el reino de hielo en Norteamérica; uno representa un legado para la humanidad, el otro el poder adquisitivo de los países ricos y desarrollados.

Lo más interesante es cuando intentan defender la figura de santa Claus y la ligan con el personaje histórico de san Nicolás, sin embargo, cuando vemos el trasfondo histórico de este, el parecido es poco, si es que este parecido existe.

Ciertamente, en muchas casas se hace la representación del pesebre, pero no falta el árbol de Navidad (coníferas del norte y originalmente tradición pagana), como si fuese parte imprescindible de las celebraciones navideñas. Me pregunto si entre hombres vestidos de rojo, duendes (seres mitológicos), el arbolito, los foquitos y las compras desmedidas, realmente se puede vivir o representar algo del Jesús bíblico o histórico, y concluyo que no.

Todas estas “tradiciones” nacen de la sed del capitalismo para sembrar deseos insatisfechos y paliar las carencias del alma con regalos materiales.

Me resta un solo pensamiento que va dirigido al hijo que llevo dentro y que aún no ha nacido. Yo quiero que él entienda que los “regalos” no son un premio que se otorga, una vez al año, por “buena conducta”, ni que los regalos caen del cielo traídos por santa Claus o Jesús, el recién nacido.

Quiero, en cambio, que comprenda el valor del mensaje de Jesús (el personaje histórico) de amar y aceptar a los demás como son, de ser agradecido por las cosas grandes o pequeñas que tenga y que, por sobre todas las cosas, no existen adornos ni luces que reemplacen a los buenos hombres y mujeres, ni a sus acciones.

Tengo que aclarar que no soy cristiana y, sin embargo, respeto a María (la virgen) y a su hijo que trajo un mensaje de amor y de paz a toda la humanidad. Si hubiera escrito esto al principio, posiblemente, no me hubieras leído. Quizás he debido no ser cristiana para no adentrarme en la vorágine del consumismo y para comprender que el mensaje de Jesús trasciende esta era digital-consumista, y todas las venideras.

Comentarios

Cerrar

La función de comentar está disponible solo para usuarios suscriptores. Lo invitamos a suscribirse y obtener todos los beneficios del Club La Prensa o, si ya es suscriptor, a ingresar.

Suscríbase gratis por 30 días Prueba
Adquiera un plan de suscripción Suscríbase
Cerrar

Por favor introduzca el apodo o nickname que desea que aparezca en sus comentarios:

Comentar 0 comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Loteria nacional

18 Jul 2018

Primer premio

5 9 6 0

CABC

Serie: 19 Folio: 9

2o premio

3358

3er premio

4744

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código