LUCHA UNITARIA

Solo nos falta la gente: Lilian González Guevara

Al Gobierno y sus satélites se les fue la mano en todo, y no hay capacidad de reconocimiento del conflicto ni disposición al entendimiento. Están al borde y, por eso, recrudecen. Por ello es un chiste llamar a reuniones de modificación de conducta o jugar a la colaboración. Si en democracia la esperanza de diálogo es lo último que se pierde, aquí por el momento esa posibilidad está agotada.

El escenario al que entramos es sombrío. Las fuerzas que compiten por el poder desde los partidos vigentes representan en esencia –aunque con estilos más sutiles– los mismos intereses y la misma voracidad por los proyectos millonarios negociados con las corporaciones que acezan. Y como el millonario quiere salir más millonario, el próximo gobierno dará continuación a la agenda económica actual y seguirá maleando el sistema político todo lo necesario para blindar al estatus quo. Las familias de dueños de Panamá se han sentado en su mesa imperial para lanzar su proclama: de esta casta sale el próximo presidente.

En este país, los grupos dominantes se mueven por su agenda, pero los grupos contestatarios se mueven por negación; la reacción cuando sus intereses de grupo (ojalá de clase) se ven amenazados materialmente. A veces los bajos ingresos, el agobio y el endeudamiento de la clase trabajadora y profesional, en combinación con la exclusión de los pobres, pueden acarrear el enardecimiento de las masas. Pero en pueblos acomplejados como el nuestro, también, puede generar el efecto contrario: abatimiento, corta visión y pérdida de la pasión por luchar y combatir.

A excepción de las luchas beligerantes que encabezaron los grupos indígenas y los gremios médicos, parece que los luchadores sociales andamos en una estrategia de sumisión. La lucha social más aguerrida solo ha dado para comunicados y uno que otro alboroto. Sectores que mantuvieron encendida la protesta social contra el gobierno anterior hoy guardan silencio.

Dado el bloqueo de participación electoral hacia los denominados independientes, y en lo concreto, hacia las izquierdas, en los sectores progresistas parece haber una tendencia al repliegue hasta el año 2014, una espera a la maduración de las condiciones subjetivas y objetivas, a que la crisis haga crisis.

Organizar fuerzas sociales en un proyecto democrático, social, progresista y abarcador es demasiado pedirle al sectarismo, porque implica aglutinarse, elegir una figura y eventualmente la preeminencia de uno de los grupos, aun tratándose de un verdadero frente amplio.

La palabra democracia suena hueca, pero algunos todavía apostamos por una revolución social vía democrática. Si todo lo acontecido no ha bastado para construir una fuerza alternativa creíble, es necesario un detonante, fuerzas motrices que lo provoquen, y el sujeto social que lidere. No vale esperar una evolución espontánea. Ya sean impulsores endógenos o exógenos, el reto está en provocar ese estado de disposición social. Es necesario alentar una lucha unitaria para el ingreso de nuevas fuerzas al sistema político, romper ese blindaje. Solo nos falta la gente y habrá que buscarla.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Conquista

La Prensa en alianza con el Pulitzer Center invita a sus lectores a una experiencia inédita de periodismo transmedia. Una historia sobre la costa Atlántica que pone en cuestionamiento qué tipo de desarrollo queremos para nuestro país. Haga clic en la foto.

Por si te lo perdiste

GOBIERNO MANTIENE INHABILITACIÓN Tocumen rechazará oferta de Odebrecht

Carlos Duboy, gerente de Tocumen, S.A.LA
Ricardo Iturriaga

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

13 Dic 2017

Primer premio

0 4 5 4

DAAD

Serie: 7 Folio: 1

2o premio

1238

3er premio

1041

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código