EL MALCONTENTO

Sosiego, institucionalidad y justicia: Paco Gómez Nadal

Hay un cierto alivio en el país. La salida de Martinelli y los sueños del poder institucional producen alegría y relajación. El presidente-empresario tensó al país por encima de lo previsible, instaló la chabacanería y el desprecio como discurso político, llevó la ya “tradicional” politiquería y la endémica corrupción a niveles inimaginables, y construyó una realidad paralela en la que respirar era difícil. El electorado, tan amigo de la alternancia que baraja de nuevo los naipes, ha sorprendido con la elección de Varela en un regreso a lo de siempre en el que descansar después del nefasto experimento de “el cambio”.

Varela fue cómplice de la prueba y no representa un cambio radical de régimen, pero sí supone el regreso a las formas y, al menos, la oportunidad de tomar aliento. Tres cosas puede –y debe– hacer. Por una parte, devolver a la sociedad el sosiego perdido. Cinco años de sobresaltos diarios son demasiados y hace falta cierta “normalidad democrática” en la que los ciudadanos, las organizaciones y los movimientos sociales puedan dejar de gastar el 100% de sus energías en defenderse para comenzar a construir alternativas reales de futuro.

En segundo lugar, hay que reconstruir el débil tejido institucional del país. Para ello hay herramientas y diagnósticos de sobra (como el Pacto de Estado por la Justicia, por ejemplo) y al equipo del nuevo gobierno le tocará, por un lado, desmontar el entramado tramposo construido por Martinelli y los suyos, y por otro, levantar una institucionalidad confiable, decente al menos.

Si lo anterior parece difícil, lo único que dará credibilidad al nuevo gobierno es el saneamiento del poder judicial y la apertura de investigaciones serias e imparciales sobre el negociado permanente en el que se convirtió el país en los últimos años.

Que nadie espere cambios radicales ni el desmonte del sistema de élites del país. La propuesta panameñista no va por ahí. Habrá continuidad en las grandes líneas macroeconómicas y en los grandes dispendios populistas –estas son marca de la política criolla local–, pero sí se puede sentir un cambio radical en el estilo que se transmita desde el Palacio de las Garzas y eso, dado lo ocurrido, no es poco.

Las elecciones además dejan muchas lecciones. Una sobre la falta de espacio político del PRD, que sigue controlando maquinarias políticas locales, pero que parece incapaz de mostrar un rostro y un proyecto atractivo para el país. Navarro se ha quedado a 10 puntos del resultado logrado en 2009 por Balbina Herrera, y eso se debe a varios factores: la falta de credibilidad del candidato, las divisiones permanentes en el seno de este partido meramente electoral, la división del voto, la falta de transparencia... El PRD sumará, como mínimo, 10 años alejado del Palacio de las Garzas, y eso debería hacerle reflexionar, ya que aunque mantiene una presencia poderosa en la Asamblea Nacional, no consigue mostrarse como una alternativa presidencial viable.

En el FAD tendrán que aplicar la mayor dosis posible de autocrítica para darse cuenta de que, si bien generaron mucha ilusión discursiva, no han sido capaces de romper con las formas tradicionales de hacer política. La única manera de irrumpir con fuerza en entornos políticos tan controlados por las élites es con creatividad y generosidad, como se ha demostrado en otros países del entorno. El FAD está falto de estas cualidades. Sin embargo, aunque anecdótico en el resultado global, Jované optó por las nuevas formas políticas, por rodearse de gente joven y por acercarse a los sectores tradicionalmente excluidos del rejuego político... la estrategia le ha salido bien, y después de que muchos lo convirtieran en un cadáver político ha demostrado que sigue muy vivo y con potencial.

La última lección es general. En este nuevo período es clave revisar la vigencia y aplicabilidad de las normas electorales. Hemos vivido una campaña vergonzosa, sin discurso político, con violaciones permanentes a la Constitución y del marco electoral, y no hay consecuencias para los candidatos y partidos implicados. Las leyes son papel mojado si los políticos saben que las pueden torcer a su antojo. La impunidad judicial y la impunidad ética se han instalado en la estructura del país de forma sólida y habrá que aliarse entre todos para comenzar a eliminarlas.

Sin las reformas estructurales necesarias, las promesas de Varela se quedarán en más de lo mismo: poca plata para muchos y mucha plata para pocos, y la democracia formal languideciendo. El reto es monumental y requerirá de una altura política que aún no ha sido (de) mostrada.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

en presunto asalto Asesinan a directivo de cadena mexicana Televisa

Antes de incorporarse a Televisa en 2013, Lagos Espinosa se desempeñó como directivo en varios bancos.
Tomada de internet

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código