FACEBOOK LIVE: ¿Qué quieres saber del Cepadem? Ver aquí

NUEVOS CONTEXTOS

Universidad y humanidades: Dorindo Jayan Cortez

Hagamos algunas preguntas. ¿Cómo pensar hoy la universidad? Esto es, ¿sobre qué principios la debemos entender en el contexto del siglo XXI? ¿Tienen algún valor o significado, hoy, las humanidades? Y si lo tiene, ¿cuál es? Estas interrogantes buscan definir un marco de referencia que esboce ideas en cuanto al rol (interno o externo) que ha de tener la universidad en el nuevo contexto en que se desenvuelve la educación superior, y el papel que desempeñan las humanidades.

Pensamos en la universidad como la casa de la cultura y del conocimiento, creadora del espíritu libertario y de las oportunidades; abierta a las ideas diversas, y que no discrimina sino que enaltece los valores humanos. En esto, el humanismo, por más cambios que vengan del mundo tecnológico y de la ciberinformación, tiene un espacio irreemplazable para la ejecución de los proyectos institucionales.

La universidad debe totalizar y no discriminar los saberes. Esta es una máxima esencial para potenciar la calidad de los procesos que lleva a cabo para la pertinencia de las programaciones académicas, incluida la generación de conocimientos a través de la investigación en sus diversas modalidades. El resultado, una universidad que se proyecta de forma certera en la formación de profesionales que alcanzan altos niveles de especialización, sin dejar por fuera los valores intrínsecos del ser humano (ética, cultura y moral.

Hay que seguir pensando en una universidad del “pueblo”, concepto entendido en su sentido general, no reducido. Esto es una institución que da acceso a toda la población. Un recinto en el que se forja, en la práctica y no solo en el ideal, la conciencia crítica de la nación. La renovación de sus estructuras debe ayudar a fortalecer el sitial que ocupa como baluarte del desarrollo y motor del progreso. Para el cumplimiento de esas tareas son necesarios los recursos que respondan al desempeño institucional en el país, capaz de responder con la eficiencia que el momento exige, a los grandes y complejos desafíos que impone un mundo globalizado y de la cultura influida por la velocidad del conocimiento.

Esa complejidad no es ni será, en nuestra visión, el espacio que pretenda justificar el menoscabo y mucho menos el abandono de las humanidades. No hay aquí “el fin de la historia”, sino su continuidad. Como expresión de la ética, de la cultura y de los procesos de la conciencia. El humanismo ha de seguir su impulso orientador de las actuaciones haciendo que las grandes transformaciones tecnológicas y de la informática no pierdan su contenido de utilidad social.

La base de ese humanismo lleva a pensar en una universidad en la que no haya cabida a la indiferencia ni a la discriminación, sino a la visión amplia de que todos debemos aportar. Este es el punto de partida del compromiso que dice que el proyecto de universidad de siglo XXI es tarea ineludible de esta generación.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

22 Nov 2017

Primer premio

3 5 1 5

BBAC

Serie: 13 Folio: 15

2o premio

4722

3er premio

5119

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código