VOTO PENSADO

Más allá de elegir al imperfecto: Erick Candanedo

Basados en la evidencia de su ineficiencia e inoperatividad, usualmente los ciudadanos visualizamos la posible disolución de instituciones como los parlamentos (legislativos, andinos, centroamericanos, indígenas o comerciales), órganos como el judicial y partidos políticos, por mencionar algunos. Pero todas estas instituciones tienen en su génesis “una gran misión y objetivos” que, de alcanzarse, solventarían gran parte de los problemas de las sociedades. Los errores, desaciertos, controversias y actos de corrupción no son propios de sus constituciones, sino resultado del libertinaje con el que los individuos nombramos a personas equívocas en los puestos de poder.

La imperfección es una de las características que nos hace humanos. No obstante, la forma en que desvirtuamos las instituciones y organismos creados de manera íntegra y altruista (en franca agresión a las estructuras y reglas que soportan a la sociedad) es una acción de autodestrucción.

Escoger al dirigente inadecuado para una institución de impacto social, tarde o temprano traerá repercusiones que en el instante en que se ejecuta el acto de selección no se visualizan. La lógica dice que debemos cubrirnos, nombrando a los más dignos y capaces o ir más allá con la postulación de quienes den muestra de competencias positivas para llevar a cabo esa labor, garantizando el aporte que requieren las comunidades. No obstante, en busca de satisfacer intereses personales, los ególatras insisten en correr el riesgo al ubicar a seres indignos en altos cargos, por lo que, inevitablemente, perjudicarán a la institución a la que deben servir. Esto impacta de forma negativa el trabajo que la sociedad espera que ellos cumplan.

El problema se extiende hasta el punto en que, en la búsqueda de la génesis de la desgracia, los ciudadanos nos percatamos de que somos culpables por seleccionar al líder incompetente.

Tomemos, por ejemplo, el Parlamento Centroamericano (Parlacen), si analizamos la historia del istmo, veremos que todos los problemas (el militarismo, las prácticas corruptas, el abuso de poder, etc.) son costumbrismos regionales que copiamos y hasta mejoramos dentro de un marco de justificación, distorsionado y decadente. El Parlacen debe resolver esta tarea y mejorar el estatus regional, como lo promulgan sus estatutos, pero el problema no está en la institución. Esto se extrapola a nuestro modelo de gobierno y a las estructuras de poder del área.

Dos soluciones inmediatas son: exigir a las propuestas electorales los posibles candidatos a nombramiento directo y la creación de un índice estándar para medir las competencias de los aspirantes y proyectar su posible ejecutoria, de forma que se brinde una perspectiva de su capacidad de cumplir, pues es lógico desconfiar de las propuestas sin fundamentos humanos.

No esperemos resolver nuestras metidas de patas en las urnas, cuando estamos a punto de estrangularnos con un candidato o una tendencia. Exijamos aseguramiento y rendición de cuentas.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

FONDOS Banda musical hace recolecta para viajar a Pasadena

La banda está integrada por 250 estudiantes.
Especial para La Prensa/Vielka Corro Ríos

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código