PROCESO CONSTITUYENTE

La nación y la encrucijada actual: Carlos M. Herrera Morán

Tal como se vislumbra en el ámbito de la política nacional, al parecer, los panameños estamos expuestos –una vez más– a continuar sometidos a los viejos y repudiables conceptos de “que aquí no pasa nada” y que “la impunidad es una moneda de curso legal corriente en este país”.

Esto se mantendrá así, a menos que la sociedad civil organizada y el movimiento popular (v. gr. gremios, asociaciones, sindicatos, iglesias, etc.) se dediquen a la misión de reactivar una vigorosa, descontaminada y beligerante “lucha cívica”, para que enfrente –en todas las instancias posibles– a los funcionarios o exfuncionarios públicos corruptos, así como a su organización criminal que opera desde los órganos e instituciones del Estado, en alianza con las cúpulas de los partidos tradicionales y los sectores plutocráticos. Estos no solo han secuestrado el país, sino que además han hipotecado el bienestar futuro de nuestros hijos.

La no eliminación del Programa de Ayuda Nacional (PAN), adscrito a la Presidencia de la República, que se ha comprobado constituye una fuente oficial de saqueo del erario público; el enfriamiento o “pacheca” en contra de una posible e indispensable convocatoria a una Asamblea Constituyente, que fulmine de una vez por todas la Constitución militarista que nos rige; el desacuerdo del Órgano Ejecutivo con el “proyecto de ley que crea la carrera judicial”, a través del que se pretende crear –con absoluta independencia o autonomía– un “Tribunal de Integridad y Transparencia” que mediante procesos disciplinarios combata la corrupción; los abusos, la mora judicial, la justicia selectiva y demás exabruptos que cometen con toda impunidad los funcionarios judiciales; y la repartición de un bono de 25 mil dólares a cada uno de los diputados para que promuevan el “clientelismo político” en estas fiestas de fin de año, entre otros casos, son hechos que le provocan a muchos panameños un sentimiento de decepción y preocupación.

El gobierno actual, contrario a lo que prometió en el pasado torneo electoral, incurre en errores y exabruptos iguales a los que cometió el anterior, que es catalogado –con muchísima razón– como el gobierno más corrupto y delincuencial que haya existido en nuestra historia republicana.

Ante esa inquietante realidad, es seguro que el Al Capone panameño y su recua de maleantes no está de brazos cruzados, como lo demuestra la denuncia que hizo de “fraude electrónico en las elecciones circuitales”, con lo que busca desestabilizar el país con bombas de humo y maquinaciones maquiavélicas de todo tipo para tratar de salirse con la suya. Es decir, para que todos sus delitos y fechorías queden impunes dentro de una atmósfera política que ellos ensuciaron, lo que –de paso– también salvaría del peso de la ley a otros gobernantes deshonestos y corruptos de las administraciones que le antecedieron.

Ello es así, porque el actual gobierno, con las actitudes y acciones mencionadas, solo demuestra una débil e inconsistente voluntad política de transformar el Estado panameño, a fin de que tenga como función primordial el cumplimiento del derecho y de la justicia social, como representación de un orden democrático, justo y libre, tal como lo queremos la mayoría de los panameños.

Por consiguiente, los escándalos de corrupción que han estremecido al país y que, sin lugar a dudas, ponen en peligro la paz social, no pueden ni deben manejarse con titubeos ni espíritu navideño, sino a través de acciones radicales y valientes que le devuelvan a los panameños la confianza hacia sus autoridades públicas.

Evidentemente, la encrucijada actual exige refundar la nación por la vía de un proceso nacional constituyente, de lo contrario sucumbiremos ante el peso de la corrupción y la impunidad. En pocas palabras, la lucha aún no ha concluido.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Consumo de producción agrícola ¿Qué provincia es el reino del aguacate?

En Panamá, 92 productores cultivan 363 hectáreas de aguacate de las variedades ‘simmonds’, choquete, ‘booth’ y criollo.
Archivo

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

15 Nov 2017

Primer premio

4 7 2 9

BABB

Serie: 20 Folio: 11

2o premio

5026

3er premio

9314

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código