MOBILIARIO URBANO

A las espaldas del Greetingman: Orlando Acosta Patiño

La acción de reverencia tiene –dentro de las culturas de oriente y occidente– una connotación de respeto. Es el acto en el que una persona inclina su cuerpo, o parte de él, en señal de respeto o veneración. Ha recibido reverencias la aristocracia desde tiempos inmemoriales, así como presidentes y gobernantes.

Según los anecdotarios, la reina Isabel de Inglaterra no visitaba el Palacio de Liria, en Madrid, por no tener que hacerle reverencia a Cayetana, duquesa de Alba –quien falleciera el año pasado–, que ostentaba el mayor número de títulos nobiliarios entre la aristocracia europea.

Volviendo al tema de la reverencia y el asunto cultural, qué parte del cuerpo se inclina, qué tanto y por cuánto tiempo, tienen diversos significados. Por ahí va la cosa del Greetingman, escultura que el Gobierno de Corea donó a la ciudad y que la administración de la ciudad decidió ubicar en la entrada de la urbanización Chanis y Santa María Business District, corregimiento de Juan Díaz.

El mobiliario que usualmente se utiliza para “adornar” plazas y avenidas tiene también una fuerte connotación cultural y viene asociado a mensajes ideológicos de poder. En el desarrollo de las ciudades los símbolos emplazados en los espacios públicos tienen ese significado. La Alameda de Hércules, en Sevilla, España, lo tiene al igual que la plaza Porras en La Exposición, Panamá. No es posible extenderme en profundidades ideológicas y en el significado de la estatuaria monumental de las ciudades, pero sí haré un comentario sobre las últimas iniciativas urbanas de la comuna capitalina.

Hurgando en la página web de la Alcaldía de Panamá en busca del Plan de Acción de la Ciudad, presentado hace unos días, encontré la noticia de que el próximo 20 enero, en la rotonda que sale al elitista proyecto urbano de Santa María, desde el populoso barrio de Chanis, se develará la escultura de un hombre desnudo, de seis metros de altura y de color celeste, que simboliza el saludo coreano. Según la nota, la instalación es supervisada por el propio artista coreano Yoo Young-ho, y será emplazada para “promover la cordialidad entre varias naciones”.

Greetingman (hombre que saluda), o el muñeco celeste y desnudo, se inclina en reverencia mostrando el trasero al barrio de Chanis y haciendo el honor al opulento Santa María Golf & Country Club, al otro lado del corredor Sur.

Santa María Golf & Country Club es un complejo residencial de lujo construido a hierro y martillo sobre el área protegida de los humedales de la bahía de Panamá, sobre un relleno que compromete las planicies de inundación del río Juan Díaz y, seguramente, en un corto plazo pondrá en riesgo de inundación a barrios de ese mismo corregimiento. Tiene un campo de golf que es muy posible que permanecerá verde con el agua que se racionará a “los otros”.

Hace poco se levantó un muro que rodea ese desarrollo exclusivo junto al corredor Sur, lo que lo hace más excluyente.

Las comunidades de Juan Díaz y Chanis no nacieron como barrios exclusivos y opulentos, y la mayoría de sus residentes no practica el golf. En cambio, ellos requerirían más gimnasios, canchas de juegos y equipamiento de recreación y cultura para sus niños y jóvenes.

Volviendo al tema del Plan de Acción de la Ciudad y la dimensión cultural e ideológica –ausente en la visión del plan–, la escultura que le muestra el trasero a Chanis y Juan Díaz afirma las diferencias socioeconómicas, mientras se inclina ante Santa María y hace eco de esa dimensión –vacía– dentro del plan.

La acción de colocar esta escultura allí por quienes administran la ciudad y sus autoridades podría ser interpretada como una afirmación del poder económico, que pasa por encima de las leyes que protegen los humedales de beneficio colectivo, con la sutileza del arte se le da la espalda a la gente que siempre ha vivido ahí, mientras se inclinan ante un sector de poder. Habría que preguntar: ¿quién paga y cuánto se paga para reverenciar a Santa María Golf & Country Club?

Lamento que el ingenuo interés del artista en “promover el entendimiento de culturas” haya sido mal interpretado por los administradores y de quienes deciden por la ciudad, y que la posición del Greetingman mande un mensaje confuso.

Ojalá la estatua hubiera reverenciado el respeto a las leyes, a la protección del patrimonio natural colectivo, y no hiciese la reverencia a las élites económicamente poderosas, haciendo entonces de esta ciudad y de su mobiliario la expresión de otra exclusión, muy alejada del respeto y el significado de la reverencia oriental.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Consumo de producción agrícola ¿Qué provincia es el reino del aguacate?

En Panamá, 92 productores cultivan 363 hectáreas de aguacate de las variedades ‘simmonds’, choquete, ‘booth’ y criollo.
Archivo

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

15 Nov 2017

Primer premio

4 7 2 9

BABB

Serie: 20 Folio: 11

2o premio

5026

3er premio

9314

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código