hoyporhoy_2012-07-22

Abundan las razones para abominar de los políticos de profesión, algunas tan patéticas como la conducta de individuos que han hecho de ello una forma parasitaria de existencia; imposible imaginarlos en algo distinto. Viven para pelechar del erario y se aferran a él, período tras período, como a ubres salvadoras.

Eso explica la resistencia a lo interno de la Asamblea Nacional a facilitar reformas de fondo que permitan introducir en el Legislativo aires de modernidad, ética y transparencia. Casos como el del diputado que no accede a juramentar a su suplente –práctica vergonzosa que hace burla de la voluntad popular– hasta que este no satisfaga exigencias truculentas, descarnan un submundo de privilegios y canonjías aberrantes que explican muy bien por qué muchos quieren llegar a los parlamentos, en vez de emprender caminos honestos y decentes.

Ante estas conductas, iniciativas como las de reglamentar horarios de asistencia y tiempos para sesionar, son meras guindas en la torta de la politiquería.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código