MEDIO AMBIENTE

Sobre lagos, embalses y represas: Víctor J. Fábrega

En el mundo hubo y habrá muchas disputas y guerras por el acceso al agua. Con el crecimiento de la población mundial y el mejoramiento de la calidad de vida, su demanda ha estado en constante aumento, sobre todo, por su desperdicio, abuso y mal uso. Esto ha creado situaciones críticas de desabastecimiento en muchísimas áreas y países. Y, para colmo, aún no sabemos con precisión lo que nos traerá el cambio climático.

Además de la deforestación, las áreas pavimentadas y los techos de las casas y edificios hacen que el agua de lluvia se concentre, corra por la superficie y llegue más rápido, casi de golpe, a las quebradas y ríos, lo que genera devastadoras y repentinas crecidas e inundaciones –que van en aumento– y continúan su camino descontrolado hacia el mar, dejando estragos, sin que podamos aprovechar todo el potencial del agua. Explico, la lluvia que la tierra absorbe durante el resto año, poco a poco, llega a las corrientes subterráneas, que son una de las fuentes que provee a los pozos, manantiales, ríos y, eventualmente, llegan al mar. La deforestación causa que una parte de las lluvias sea absorbida de inmediato por la tierra, mientras que la mayor cantidad corre, cargada de sedimentos y basura hasta las quebradas y ríos, y arrasa con todo lo que encuentra aguas abajo. Como mencioné, las áreas pavimentadas y los techos impiden que la tierra absorba suficiente lluvia, por consiguiente, menos cantidad de líquido llegará a los manantiales, quebradas y ríos, cuyos caudales disminuyen, de forma permanente, o se secan del todo por largas temporadas, máxime durante el verano.

Por lo arriba expresado, salta a la vista que, entre otras cosas, debemos educar a la población para que todos cooperemos con el uso racional de agua, evitando su desperdicio. Debemos, también, mantener limpios y reforestar las áreas adyacentes a los cauces de las quebradas y ríos para disminuir la evaporación; construir cuanto antes la mayor cantidad posible de represas, embalses y lagos artificiales para controlar las devastadoras crecidas e inundaciones, y aprovechar mejor el agua destinada al consumo humano y animal, a los regadíos, la agricultura y ganadería, la que se aprovecha para el desarrollo de hidroeléctricas, cría de peces, el turismo, la recreación, etc. Esto permitiría su disponibilidad en forma confiable durante los 12 meses del año.

Construyamos lo antes posible las represas, embalses y lagos que se requieran y reservemos desde ya otras zonas, porque con el aumento de la población y de los asentamientos humanos, las áreas ideales para estos proyectos podrían ser ocupadas, lo que dificultaría y retrasaría su construcción. Además, las personas realmente afectadas por el desarrollo de estas obras deben ser apropiada y justamente compensadas.

El bienestar común debe prevalecer sobre el individual.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

22 Nov 2017

Primer premio

3 5 1 5

BBAC

Serie: 13 Folio: 15

2o premio

4722

3er premio

5119

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código