PODER JUDICIAL

Al margen de la ley y el orden: Roberto Alfaro Estripeaut

Mi difunto tío don Eduardo Alfaro Araujo, fundador de la firma de abogados Alfaro, Ferrer & Ramírez, me expresó en la primera consulta legal que le hice, que un abogado panameño durante su carrera profesional solo puede aspirar a obtener con suerte unos cuatro fallos favorables. Acto seguido me aclaró que con inteligencia, influencia y dinero, para ganar un caso en este país tomaba más de 10 años y, por lo tanto, su recomendación a mi consulta fue: “Es mejor un mal arreglo que un buen pleito”. Palabras sabias que he sabido aplicar durante muchas décadas ante un estado de derecho que permite toda clase de artimañas legales para dilatar los procesos.

El sistema consiente la interferencia de otros poderes del Estado, las influencias partidistas, el presentar peritos o testigos prefabricados, archivar expedientes, el uso de los medios de comunicación para presionar veredictos, las excusas médicas para no comparecer y, finalmente, admite apelaciones sobre apelaciones con la esperanza de que al final de ese calvario la Corte Suprema de Justicia, de manera magistral, revoque todo lo actuado con carácter final y definitivo.

Lo más peligroso es que durante todo este largo proceso, los abogados defensores logran hábilmente que los acusados se conviertan en acusadores, con el objetivo de amedrentar a los denunciantes, a sus testigos y a los funcionarios de instrucción en los juzgados.

Recuerdo algunos casos notorios, como el de la procuradora que terminó destituida y sentenciada por aceptar unas grabaciones incriminatorias de un testigo, o el del agente del tránsito que acusó de violación a sus derechos a quien le grabó un video cuando recibía la coima de un turista, y más recientemente el de mi sobrino, superintendente de valores, hoy acusado de abuso de autoridad por ordenar la investigación de un posible fraude financiero.

Resulta obvio que para que estas aberraciones jurídicas sucedan tienen que haber mentes maquiavélicas en todo el sistema que se prestan para fomentar o permitir esos abusos procesales.

Desgraciadamente, nuestra seguridad jurídica está huérfana de defensores y los primeros culpables, por omisión, son los propios gremios de abogados que poco o nada hacen para detener estas arbitrariedades que favorecen a los maleantes y perjudican a los buenos leguleyos y a sus clientes, que somos la gran mayoría de los ciudadanos.

Bajo estas condiciones estoy seguro de que cada año serán menos los ciudadanos honestos que aceptarán posiciones públicas, por el simple miedo a terminar procesados por cumplir cabalmente con sus deberes. El futuro es evidentemente oscuro para mis nietos, ya que estarán más y más en manos de quienes aceptan trabajar al margen de la ley y el orden.

Comentarios

Cerrar

La función de comentar está disponible solo para usuarios suscriptores. Lo invitamos a suscribirse y obtener todos los beneficios del Club La Prensa o, si ya es suscriptor, a ingresar.

Suscríbase gratis por 30 días Prueba
Adquiera un plan de suscripción Suscríbase
Cerrar

Por favor introduzca el apodo o nickname que desea que aparezca en sus comentarios:

Comentar 0 comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Corporación La Prensa, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Loteria nacional

23 Jun 2019

Primer premio

4 6 1 5

CDDD

Serie: 7 Folio: 9

2o premio

6703

3er premio

6807

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código