Enseñanza

La mayor riqueza de Panamá

“Cuanto más se les imponga pasividad, tanto más ingenuamente tenderán a adaptarse al mundo en lugar de transformarlo”, escribió Paulo Freire en Pedagogía del oprimido. Ya ha pasado casi medio siglo de aquella afirmación:  podríamos asegurar que este presagio continúa siendo una triste realidad en la región.

En Latinoamérica, la mitad de los estudiantes no entiende lo que lee y dos de cada tres no logran resolver operaciones aritméticas simples. Y es aún peor: según el estudio sobre educación cívica de la Asociación Internacional para la Evaluación del Logro Educativo (IEA), el 70% de los adolescentes latinoamericanos estaría de acuerdo con una dictadura si hubiera orden y seguridad.  Recibir  una educación precaria los relega académicamente,  les impide cuestionar el sistema en el que viven y exigir las oportunidades que les están negando.

Hasta aquí el futuro podría vislumbrarse apocalíptico, pero déjenme darles esperanza. El sábado pasado en la mañana, llegaban 50 jóvenes de 15 a 27 años al Laboratorio Internacional de Incidencia Ciudadana (LIIC) en la Ciudad del Saber. Muchos de ellos viajaron en bus por la noche desde Chiriquí o Herrera, para aprender cómo incidir en las políticas públicas y ser agentes del cambio educativo en Panamá.

El LIIC es una iniciativa de cooperación internacional financiada por Fondo Chile, a través de Agcid y PNUD. Educación 2020 de Chile, una de las voces más influyentes de la educación en ese país, junto a Unidos por la Educación y Jóvenes Unidos por la Educación, estamos preparando a nuevos líderes que incidan con proyectos concretos en la educación panameña.

Tuve la fortuna de darles una clase de comunicación para la incidencia. Lejos de la apatía cívica que acecha a Latinoamérica, me encontré un salón repleto de muchachos que no quieren usar las redes sociales para subir selfies, sino para cambiar la agenda del país. Que cuestionan la ética en la cobertura noticiosa de los medios, que quieren combatir las fake news y aprender cómo movimientos grassroots están cambiando las configuraciones del poder en el mundo.

Panameños, estos jóvenes son su mayor riqueza. En un sistema educativo que los aplasta y margina, ellos han emergido con el pensamiento crítico y la ética que desearíamos para cualquier líder de un país.  No  serán los adultos que hoy detentan el poder quienes,  generosamente, les cedan un espacio, sino que ellos mismos los ganarán. Porque no solo tendrán la energía, sino también las herramientas para lograrlo, sorteando dificultades y surgiendo gracias a esa misma resiliencia inagotable que los ha traído hasta aquí.

La autora es miembro de Educación 2020 de Chile.

Comentarios

Cerrar

La función de comentar está disponible solo para usuarios suscriptores. Lo invitamos a suscribirse y obtener todos los beneficios del Club La Prensa o, si ya es suscriptor, a ingresar.

Suscríbase gratis por 30 días Prueba
Adquiera un plan de suscripción Suscríbase
Cerrar

Por favor introduzca el apodo o nickname que desea que aparezca en sus comentarios:

Comentar 0 comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

Por si te lo perdiste

EQUIPO INGLÉS VALORADO EN $800 MILLONES Luis Ovalle: ‘Los millones no juegan’

‘Quiero jugar, me he preparado durante toda mi carrera para este momento’, dijo Ovalle.
LA PRENSA/Alexander Da Silva

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Loteria nacional

20 Jun 2018

Primer premio

7 0 1 9

DDCB

Serie: 3 Folio: 8

2o premio

2206

3er premio

7503

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código