OFERTA ELECTORAL

Ninguno y no sabe: Daniel R. Pichel

Hace un par de semanas, se publicaron los resultados de la última encuesta de la empresa Dichter & Neira (D&N) y que, por el hecho de realizarse mensualmente, pudiera considerarse el método más sensible con que contamos para conocer la opinión de la población en temas políticos y su evolución en el tiempo. Por supuesto, dependerá en gran parte de la noticia de moda al momento del muestreo.

Además, es obvio que el Gobierno es bastante chapuza a la hora de generar “buenas vibraciones”. El estilo confrontacional del Presidente no ayuda en nada a mejorar la popularidad, a pesar de que, desde el primer momento, sabíamos esos rasgos de su carácter.

Sumado a todo esto, leyendo nuestros periódicos y viendo nuestros noticieros, a mí ya casi me convencen de que en Panamá, no pasa absolutamente nada positivo. Lo curioso es que la gran mayoría de quienes vienen a nuestro país, o analizan nuestra economía, se deshace en elogios de lo que está logrando Panamá en un mundo sumido en una profunda crisis financiera. Pero nosotros seguimos quejándonos, encerrados en nuestro microcosmos local.

Como he dicho antes (y hablo a título personal), no me creo que cada mañana, al despertarse, los miembros del Gobierno se sienten a decidir qué se roban en las siguientes 24 horas. Por lo que se lee en los periódicos y en las redes sociales, hay quienes culpan al “Gobierno” (o mejor dicho al Presidente) de absolutamente todo lo malo que pasa, y encima le adjudican unas habilidades conspirativas inauditas. En fin, en una democracia, cada quien tiene derecho a pensar y decir lo que le apetezca.

Pero volviendo a la encuesta, a pesar de la baja calificación del Presidente, su gabinete, su gestión de gobierno y sus programas, lo que a mí me llamó la atención es el deprimente poder de convocatoria y la falta de apoyo popular que tienen quienes, hasta ahora, optan por una candidatura en 2014. Según los datos del muestreo de D&N, 15.7% no sabe por quién votar o prefiere no responder, y el 32.5% no está dispuesto a votar por ninguno de los candidatos. Esto es terrible, cuando todos deberían estar capitalizando la caída de popularidad del Gobierno.

Para mí, el mensaje que envían estos resultados es muy claro: los ciudadanos no solamente están incómodos con el Gobierno, están hartos del sistema y la politiquería que le sirve de fuente de energía.

Por eso, cuando escucho a alguien decir: “me arrepiento de haber votado por Martinelli”, les replanteo la situación de una forma más práctica: “y si tienes que escoger entre él o la otra opción de 2009”, ¿por quién votarías?... la respuesta más frecuente (y por mucho) es silencio, seguido de: “nuestros políticos no sirven”, “no se ve ninguna alternativa” o “¿qué vamos a hacer?”.

Esa es, a mi criterio, la gran asignatura pendiente que venimos padeciendo desde el retorno a la democracia, tras la dolorosa invasión de 1989, y que evidentemente no será la excepción en 2014. La oferta electoral es tan, pero tan pobre, que no queda más remedio que seguir votando por “el menos malo”. O votando en contra de “el más peor”.

Los culpables de esta casi repulsión a los políticos son ellos y la forma como funcionan. Todo gira alrededor de una asquerosa politiquería, donde el único objetivo es llegar al poder para seguir haciendo (con ciertas modificaciones de “estilo”) exactamente lo que hacían los anteriores. Por definición, los opositores (los de siempre y los que sufren esa extraña metamorfosis mental cuando los sacan de “la papa”) considerarán malo, corrupto e innecesario absolutamente todo lo que haga o deje de hacer quien gobierna. Entonces, los métodos para conseguir apoyo político no son las propuestas sino lograr “inscritos”, que voten en las primarias sin importar en absoluto si entienden los estatutos o la “ideología” del partido. Reconozcamos que, en ese sentido, el PP es una sana excepción donde no inscriben “a lo bestia” sino que se somete a la gente a una capacitación para ingresar. Lo triste es que por sus candidatos ni preguntan en las encuestas.

Por eso, es tan serio que faltando dos años para votar en 2014 el candidato que más apoyo tiene no llegue ni a un miserable 15%. Estamos viviendo una crisis de liderazgo verdaderamente profunda, que no debemos dejar que se esconda detrás de la inconformidad con los hechos del momento. Yo propondría a los medios de comunicación que orienten a la población sobre los valores reales que tenemos que buscar en quienes elegimos. O eso, o cada vez estaremos más cerca del momento de convocar una constituyente y reorganizar este país. Porque, mientras las encuestas las encabece “ninguno”, es poco lo que podemos esperar de cara al futuro. @drpichel

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código