COGOBERNAR

El poder de la sociedad civil: Gilda de la Guardia de Ferrer

“No voy a cogobernar con la sociedad civil”. Fue la frase célebre de Ricardo Martinelli cuando empezaba a mostrar los dientes. El “cuco” de la sociedad civil lo persiguió hasta el final y sirvió para frenar más de uno de sus malsanos proyectos. Como componente esencial de la democracia, es una figura que infunde pánico en los mandatarios autoritarios, por el poder de transformación que adquieren los ciudadanos cuando se organizan en pro de un bien común.

En un simposio magistral sobre educación, cuando le preguntaron a uno de los exponentes cómo se podía lograr una verdadera transformación del sistema educativo, la respuesta fue tajante y sencilla: incorporando a los padres de familia en el salón de clases.

Ocurre lo mismo en el país. ¿Cómo se logra construir una mejor nación? Tajante y sencillo, también: con la participación activa de todos sus ciudadanos.

Ejemplos sobran en la historia: la desobediencia civil en la India, los civil rights (derechos civiles) en Estados Unidos y el movimiento verde en Europa. Se trata de movimientos que logran aglutinar a los ciudadanos, porque cuentan con propuestas convincentes, que no responden a ningún interés particular y, mucho menos, a partidos políticos. Surgen, más bien, para contrarrestarlos.

Un ejemplo local sería la Cruzada Civilista durante la época de Manuel A. Noriega. De forma casi espontánea, hartos de la opresión y de la falta de libertad, recogimos la bandera de la cruzada y nos sumamos a las masivas protestas contra el régimen militar. Fue un movimiento exitosísimo, sin distinciones de partidos ni de credos ni de clases. Así son los movimientos de la sociedad civil.

Los barrios organizados son otro buen ejemplo. Los promotores de bienes raíces saben que, de salida, tienen que lidiar con la asociación del barrio que, aunque muchas veces no gane la batalla, llevará adelante una lucha frontal que hará recapacitar a más de uno. La belleza de todo esto es que nadie lo hace por intereses mezquinos; es, sencillamente, para defender lo de uno.

Y no hay nada más de uno que su tierra. Nada que nos mueva más que hacer cumplir el sueño de un Panamá mejor. Es una tarea en la que todos tenemos algo que dar y en la que todos somos parte de. La solidaridad de un pueblo es más que una marea roja, es un tsunami capaz de arrasar con lo que le pongan por delante.

De ahí, el miedo de Martinelli a tener que cogobernar. Cogobernar con la sociedad civil significa rendirle cuentas al pueblo, lo que más beneficia al país y lo que menos quieren los gobernantes.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

FONDOS Banda musical hace recolecta para viajar a Pasadena

La banda está integrada por 250 estudiantes.
Especial para La Prensa/Vielka Corro Ríos

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código