compra de monitores de signos vitales

Auditoría revela sobreprecio

El hospital Santo Tomás podría haber pagado a la empresa Healthcare Products un sobrecosto del 425% en la compra de 16 monitores de signos vitales.

Temas:

Aunque el Minsa advirtió de fallas reportadas en los monitores de signos vitales, el HST los compró. Tomado de catálogo de Healthcare Products. Aunque el Minsa advirtió de fallas reportadas en los monitores de signos vitales, el HST los compró. Tomado de catálogo de Healthcare Products.
Aunque el Minsa advirtió de fallas reportadas en los monitores de signos vitales, el HST los compró. Tomado de catálogo de Healthcare Products.

Un excedente de 85 mil 600 dólares pagó el hospital Santo Tomás (HST) a la empresa Healthcare Products Centroamericana, S.A. por la adquisición de 16 monitores de signos vitales y una central de monitoreo, según revela un informe de auditoría interna de la entidad, elaborado en octubre del año pasado.

Cada monitor le costó 7 mil dólares al HST, pese a que Healthcare vendió el mismo producto un año antes al Ministerio de Salud (Minsa) por tan solo mil 650 dólares, es decir, se pagaron 5 mil 350 dólares más por cada unidad.

El jefe de auditoría interna del Santo Tomás, Edward Zingg, detectó que la entidad médica “pagó 425%” más a Healthcare por el mismo producto que obtuvo en 2012. “No se justifica tal diferencia de precio”, advirtió.

Otro punto alarmante que se detectó en la auditoría es que el Minsa certificó, a través de una nota, que los monitores adquiridos en 2012 presentaban fallas, lo que “afecta el desempeño del dispositivo y la seguridad del paciente”.

Los monitores que habían sido distribuidos en los hospitales Nicolás Solano (La Chorrera) y Aquilino Tejeira (Penonomé) se hallan en cuarentena, de acuerdo con la nota del Minsa, a la que este medio tuvo acceso ( ver facsímil).

Pese a la alerta y que el Minsa advirtió de que no se adquirieran los equipos, el pasado 4 de febrero, a través de una orden de compra, el Santo Tomás desembolsó 174 mil 410 dólares a Healthcare Products para comprar los equipos.

Los monitores y la central de monitoreo se utilizarán en Urgencias y en el departamento de Ginecología del Santo Tomás.

Una fuente del Ministerio Público informó que este caso fue denunciado hace dos meses –de manera anónima– ante la Fiscalía Tercera Anticorrupción.

En la auditoría enviada al patronato del Santo Tomás, Zingg resalta que el director médico del nosocomio, Elías García Mayorca, y el entonces jefe de compras encargado, Hermelindo Ortega, trataron de evitar la inspección porque se “había explicado que no había nada irregular”.

Ortega es señalado por otros tres funcionarios que participaron en la comisión evaluadora, como el responsable del informe que recomendó la adjudicación de la compra a Healthcare.

Zingg consideró que Ortega, como funcionario al frente de la comisión verificadora, “no [es] idóneo”, por lo que se “incumple” con la Ley 22 de Contrataciones Públicas.

Pero esta no es la primera compra que realiza la dirección médica del hospital a Healthcare Products en la que se cuestiona el monto y el proceso de selección del contratista.

En julio de 2013 se pagó más de un millón de dólares a Healthcare por la adquisición de 20 camas eléctricas que fueron objetadas por la Contraloría General y la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información, a través de dos auditorías que detectaron sobrecostos e incumplimiento del contrato.

En este caso, la Fiscalía Primera Anticorrupción pidió, en marzo pasado, archivar provisionalmente el proceso hasta que la contralora, Gioconda Torres de Bianchini, envíe el informe de auditoría realizado al Santo Tomás en el que detectó “un incremento del 160% con relación a la misma compra” con tan solo año y medio de diferencia.

El resultado de la auditoría de la entidad fiscalizadora coincide con una investigación de este diario, realizada en julio de 2013, en la que se detectó el sobrecosto de las camas, así como en batas desechables compradas a Healthcare Products.

INVESTIGACIÓN

“La situación descrita evidencia una aplicación antojadiza de criterios personales por parte de los encargados de manejar el proceso de compras institucional, la cual ha ocasionado perjuicio económico a la entidad y resta transparencia”, afirmó el jefe de auditoría interna.

La investigación fiscalizadora se inició tras la alerta del entonces jefe de Administración y Finanzas del HST, Maximino Gutiérrez, quien advirtió sobre “una serie de anomalías” en el proceso de licitación abreviada, en el que otras tres empresas ofertaron menos.

En el informe de auditoría se indica que el 25 de septiembre de 2013, Gutiérrez reportó una serie de anomalías, tales como “alteración de los folios” y que Ortega, siendo jefe de compras encargado, integró la comisión verificadora del acto público.

“Un abogado, consideramos, no es idóneo para evaluar la compra de equipos médicos. Además, cuando aún el proceso de compra estaba en pleno desarrollo [mayo de 2013], se designó a Ortega como jefe de compras encargado, y continuó ejerciendo como miembro de la comisión verificadora, lo que a nuestro juicio resulta incompatible”, alegó Zingg.

En la auditoría se corroboró, además, que la comisión verificadora descartó las otras tres empresas que ofertaron menos tras un memorando que la Caja de Seguro Social (CSS) dirigió a sus proveedores y que Healthcare presentó al HST.

La sustentación se basa en que el sello de autenticación de los criterios técnicos que emite la CSS no podía sobrepasar los 90 días de vigencia. Sin embargo, el informe menciona que las empresas presentaron criterios técnicos dentro de los cinco años de vigencia que otorga la ley, a través de un decreto de noviembre de 2007.

Zingg indicó que en la compra de monitores de signos vitales que hizo el HST el 4 de abril de 2012 “no se exigió el cumplimiento de esta política de la CSS”.

Se cuestionó que el término de la vigencia del sello no se mencionó en el pliego de cargos del Santo Tomás, por lo cual “no debió exigirse” después de recibidas las ofertas de las empresas.

Los funcionarios de la comisión, cuando fueron entrevistados por Zingg, aseguraron desconocer al momento de la realización del acto público sobre la existencia de dicha nota de la CSS que presentó Healthcare Products.

Los funcionarios revelaron, además, que nunca se hizo un nuevo análisis del informe que recomendaba la contratación de Healthcare Products, como lo ordenó la Dirección de Contrataciones Públicas, debido a que no fueron informados por el entonces jefe de compras.

La disposición de Contrataciones Públicas se dio luego de una acción de reclamo interpuesta por la empresa Promoción Médica.

ANOMALÍAS

El 27 de noviembre pasado, Zingg envió al patronato del hospital Santo Tomás otro informe de auditoría sobre las compras correspondientes a mayo, junio y julio de 2013.

En la investigación se examinaron 20 expedientes y se realizó un muestreo no estadístico con la finalidad de verificar “el cumplimiento de las disposiciones, normas y políticas” establecidas para la gestión de compras en esa entidad médica.

Una de las primeras advertencias que hizo Zingg fue que la sección de Compras, a cargo en ese momento de Ortega, “no nos suministró la totalidad de expedientes que solicitamos para este examen, lo cual consideramos una limitación impuesta a la auditoría”.

A pesar de los inconvenientes en la entrega de documentos públicos, los resultados arrojaron varias anomalías, según resalta la auditoría.

Se listó, como primer punto, que la “falta” de uniformidad en el manejo de los actos públicos “ocasiona cuantiosas pérdidas a la institución”; que es necesario “mejorar” el método para calcular los precios de los insumos y equipos para los actos públicos, y que se detectó que aún “continúa la práctica de enviar pacientes a laboratorios y hospitales privados” y luego se formaliza la compra de los servicios recibidos.

También se alerta que dicho informe fue enviado en diciembre pasado al director médico del hospital – García Mayorca–, a Finanzas y a la sección de Compras, pero que, “por razones que desconocemos, no hubo convocatoria para la reunión de discusión” del informe.

Ante los hallazgos detectados, Auditoría Interna del Santo Tomás solicitó al patronato que se modificara el reglamento de compras a fin de obtener mejores precios para la entidad y que sometiera las auditorías entregadas ante las autoridades competentes.

Desde diciembre pasado, este medio ha intentado obtener las versiones del presidente del patronato, Jorge Hassán, y de García Mayorca sobre estas compras listadas con supuestos sobrecostos, pero los esfuerzos han resultado infructuosos.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código