análisis

Colaboración eficaz, una herramienta de la justicia

Temas:

Todos los acuerdos de colaboración deben ser aprobados por un juez. Todos los acuerdos de colaboración deben ser aprobados por un juez.
Todos los acuerdos de colaboración deben ser aprobados por un juez. Archivo-LP

La colaboración eficaz se ha convertido en el principal instrumento de la lucha anticorrupción en el mundo.

En Panamá, esta herramienta es reconocida por nuestra legislación desde 2013, pero no fue sino a partir de 2017 que se extiende a los casos de alto perfil. El debate sobre la moralidad y la efectividad de esta herramienta apenas empieza.

Las dos caras de los acuerdos de colaboración eficaz

El italiano Mario Chiesa era el director de un orfanato que le pedía coimas a los contratistas que le daban mantenimiento a los edificios de la institución social. Un buen día, uno de estos contratistas se convirtió en colaborador eficaz de la Fiscalía de Milán, se puso un micrófono, y así comenzó la operación Manos Limpias. Según Carlos Alberto Montaner, “la operación se saldó con “1,233 condenados a cárcel, 429 acusados absueltos, y unos 30 suicidios…”.

Dos contadores, L eslie Shumway y Fred Reis, suscribieron acuerdos de colaboración con los fiscales estadounidenses y testificaron en contra de su exjefe, Al Capone. Ese testimonio sirvió para condenar al mafioso y desmantelar su organización.

Los orígenes

El derecho penal clásico era el heredero de la tradición jurídica del derecho canónico, según el cual una persona era culpable o inocente, un pecador o un fiel creyente. En ese modelo, no cabía la colaboración eficaz, sino que el acto de cooperar era considerado como un mero atenuante, una causa para disminuir la pena.

En el derecho penal premial, las personas que participan de un delito se pueden convertir en colaboradores de la justicia si suministran información y evidencias contundentes que ayuden a desmantelar una red criminal. Estas herramientas se originan del derecho anglosajón, en el cual ya existían a principios del siglo XIX los llamados “testigos de la corona”, que no eran otra cosa que colaboradores de la fiscalía que habían participado en los delitos investigados, y que se convertían en delatores para revelar las interioridades de la red criminal.

Marco internacional

En 1988, la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas estableció el principio de la colaboración eficaz y de los testigos protegidos como parte de las herramientas de investigación criminal. Ese mismo año España creó la figura del “arrepentido” y las sentencias de conformidad como los mecanismos para reconocer la colaboración eficaz.

En América Latina, las legislaciones de países como Argentina siguen usando el concepto de “arrepentido”. Chile, Colombia, México y Perú usan el de “colaborador eficaz” y Brasil el de “delator”.

El ordenamiento jurídico latinoamericano tuvo que ampliar este concepto, que se utilizaba principalmente en el combate de los delitos de narcotráfico, para la lucha de todos los delitos de delincuencia organizada debido al mandato que establecía la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional y sus Protocolos, del año 2000.

Colaboración aplicada

La práctica usual es que la colaboración eficaz sea calificada por el Ministerio Público, y que esta comprenda testimonios y evidencias que respalden la información suministrada. A cambio de su colaboración eficaz, el delator recibe un premio, que puede ser la reducción de la pena de prisión, la suspensión de dicha pena, e incluso la exención de esta.

En Panamá, tanto la Ley 121 de 2013 como la Ley 4 de 2017 rigen la figura de la colaboración eficaz. En particular, la Ley 4 es la aplicable a los casos de corrupción de alto perfil, y por lo escueto de su contenido, y lo poco usual de su aplicación, tanto el Ministerio Público como el Órgano Judicial están iniciando su curva de aprendizaje.

Dilema moral

El primer principio que se debe entender es que los colaboradores formaron parte del delito. Las personas honestas e íntegras no son parte de una actividad criminal y por lo tanto no pueden ser colaboradores eficaces. A pesar de la repulsa popular que puede provocar la colaboración eficaz, casos de alto perfil como el Cemis, el envenenamiento masivo con dietilenglicol y otros similares que quedaron empantanados por la complejidad de las investigaciones, se habrían beneficiado de la colaboración eficaz.

Sin embargo, la colaboración eficaz tiene sus críticos en toda Iberoamérica. En España, al igual que en Panamá, no hay un límite a la cantidad de veces que se puede ser beneficiario de la colaboración eficaz. En Brasil es solo una vez. Mientras que en Chile, el colaborador debe acogerse a un periodo de 10 años de control, durante los cuales si se descubre que mintió o comete otro delito, pierde los beneficios de la colaboración.

Otro aspecto cuestionable de la práctica de la colaboración eficaz en Panamá es la confusión de identidades entre las personas naturales que cometieron el delito, y la persona jurídica que usaron como medio para ese delito.

La regla que se sigue en otros países, desde Estados Unidos hasta Brasil, es que la persona jurídica, la empresa, paga su multa; pero las personas naturales van a la cárcel o enfrentan otras sanciones significativas. Así sucedió en Brasil con el caso Lava Jato. Marcelo Odebrecht, expresidente de la empresa constructora que lleva su apellido, fue condenado a 19 años y 4 meses de prisión. Esa condena fue la motivación de su colaboración personal.

Para obtener la información de Odebrecht, Panamá tuvo que pactar con Brasil que aquellas personas que ya tenían acuerdo con la justicia brasileña no podían ser enjuiciadas en Panamá. Aun sin ese pacto, muchas de esas personas no habrían sido enjuiciadas en Panamá, porque Brasil no extradita a sus nacionales y, además, hipotéticamente, iban a ser juzgados por una conducta por la cual ya fueron objeto de un proceso en Brasil. Eso se llama doble juzgamiento.

Sin embargo, en el caso Blue Apple no se repetían las mismas condiciones. Ninguna de las empresas enfrentaba procesos en otros países, y los altos ejecutivos de estas personas jurídicas fueron beneficiados conjuntamente con sus empresas. Solo basta que la empresa pague la multa que establece el artículo 51 del Código Penal, y tanto la empresa como sus dueños y ejecutivos quedan exentos de otras responsabilidades legales. Esto se asimila mucho a la molesta impunidad que perturba a la ciudadanía.

Comentarios

Cerrar

La función de comentar está disponible solo para usuarios suscriptores. Lo invitamos a suscribirse y obtener todos los beneficios del Club La Prensa o, si ya es suscriptor, a ingresar.

Suscríbase gratis por 30 días Prueba
Adquiera un plan de suscripción Suscríbase
Cerrar

Por favor introduzca el apodo o nickname que desea que aparezca en sus comentarios:

Comentar 0 comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Corporación La Prensa, S.A.

Por si te lo perdiste

Es seleccionado por el Chicago Fire El panameño Cristian Martínez seguirá en la MLS

Cristian Martínez (Cen.) fue titular en 11 partidos la pasada temporada con el Columbus.
AP/Archivo

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Loteria nacional

12 Dic 2018

Primer premio

6 1 5 2

DCCA

Serie: 16 Folio: 8

2o premio

1812

3er premio

7402

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código