ENTREVISTA

Embajador advierte sobre la ‘política cínica’ de Medio Oriente

Al referirse al conflicto entre Israel y Palestina, Reda Mansour dijo que llegar a una solución, a la paz verdadera, no es posible adentro de las Naciones Unidas, sino cara a cara.

Temas:

Reda Mansour se desempeñó como embajador de Israel en Brasil, Ecuador, embajador adjunto en Portugal, cónsul general en Atlanta y cónsul en San Francisco. Alexander Arosemena Reda Mansour se desempeñó como embajador de Israel en Brasil, Ecuador, embajador adjunto en Portugal, cónsul general en Atlanta y cónsul en San Francisco. Alexander Arosemena
Reda Mansour se desempeñó como embajador de Israel en Brasil, Ecuador, embajador adjunto en Portugal, cónsul general en Atlanta y cónsul en San Francisco. Alexander Arosemena

Reda Mansour es el nuevo embajador de Israel en Panamá.

Llegó al país en agosto pasado y en septiembre entregó sus cartas credenciales ante el presidente de la República, Juan Carlos Varela.

Como tiene una veta de historiador, reconoce que lo primero que hizo cuando conoció de su nueva misión fue investigar la historia de Panamá. Descubrió que siendo un país pequeño –para el tamaño de otros de Latinoamérica– en estas tierras han pasado cosas “increíbles”, “mundiales”.

En su búsqueda, también se percató de que la comunidad judía local es una de las “más interesantes en el mundo”, porque la mayor parte es de Alepo, Siria, –en el mundo quizás haya otra de origen siriano en Brasil y Nueva York–, y tiene un nivel muy alto de integración al sistema económico, al tiempo que trata de mantener su religiosidad, su tradición. 

Por estas razones, relata, y porque la posición estratégica de Panamá y sus facilidades portuarias, entre otros elementos, lo hacen un punto que conecta al mundo, está convencido de que Israel puede ayudarle a construir su visión del futuro a través de la tecnología, que es una de sus grandes fortalezas.

“Para entender ese país donde estás trabajando hay que estudiar mucho de su cultura, de sus desafíos, de sus sueños, ser parte de todo esto, no solamente venir y comenzar a hablar de tu país y de qué necesita y cuál es su agenda”, afirmó.

En esta entrevista, el embajador Mansour habla de los proyectos que su despacho impulsará, entre ellos, una agenda cultural que incluirá la presentación de la Orquesta Filarmónica de Israel en 2019, un proyecto que, destacó, un diplomático solo ve una vez en su carrera, y normalmente en países de Europa, en Estados Unidos o Japón.

También ofreció su visión sobre las razones históricas y sociales del conflicto que afecta a todo Medio Oriente, y del acercamiento que la administración Varela hizo con un grupo de países árabes, como parte de la estrategia de diversificación de la política exterior, en aras de incrementar el intercambio comercial y flujos turísticos, y entablar proyectos de cooperación.

Sobre la visita del mandatario panameño a Mahmoud Abbás, en Palestina, en mayo pasado, Mansour dijo que el país debe ser cuidadoso para no ser usado por la “política cínica” del Oriente Medio.

Embajador advierte sobre la ‘política cínica’ de Medio Oriente Expandir Imagen
Embajador advierte sobre la ‘política cínica’ de Medio Oriente

¿Qué sello le imprimirá a su gestión, qué proyectos traerá?

Queremos mantener algunos proyectos que ya estamos haciendo. Uno de ellos es el Cybertech Latinoamérica [un evento único en la zona que integra el ámbito comercial, gubernamental, académico y tecnológico], que vamos a tener por tercera vez en febrero de 2019, y que busca convertir a Panamá en el centro de la región y el continente. Es un éxito y queremos ampliarlo, porque este va a ser el tema del futuro.

Estamos también en proceso de construir nuestro centro de excelencia agrícola, una plataforma que tiene mucho potencial para lograr que Panamá exporte más productos. Falta solamente un poco más de conocimiento y tecnología, y hacer investigación local.

Este año estará especialmente dedicado a la cultura, y para ello ya estamos hablando con los organizadores del Panamá 500 años y del Panamá, Capital Iberoamericana de la Cultura, y del Festival de Jazz para traer grupos.

También tendremos la visita de la Orquesta Filarmónica de Israel, una de las cinco mejores del mundo (más de 140 integrantes), que llegará como parte del Tour de despedida de su director Zubin Mehta.

Además, tenemos interés de desarrollar la educación e investigación científica. Israel es el país invitado del XVIII Congreso Nacional de Ciencia y Tecnología, de 2020 [que organiza la Asociación Panameña para el Avance de la Ciencia], y nuestra idea es no esperar y construir un programa para los próximos dos años con el que aceleremos la llegada de profesores y equipos de universidades de Israel, así como tratar de tener más estudiantes de Panamá en Israel. Ya estamos en eso.

Tenemos ocho universidades que están siempre en la lista de las 100 mejores del mundo y tenemos mucho interés de enviar muchos estudiantes como parte del proceso de mejorar la cooperación e investigación científica.

En mayo pasado, el presidente Juan Carlos Varela se reunió con el presidente palestino Mahmud Abbas, abogó por el restablecimiento de una mesa de diálogo y la solución relativa a los dos Estados. ¿Cómo ve Israel ese acercamiento a Palestina?

Para nosotros es un asunto interesante, porque no tenemos ningún problema de que cualquier país quiera desarrollar sus relaciones con el pueblo palestino. El problema que tenemos es que los palestinos algunas veces usan estas relaciones internacionales para no entrar en negociaciones con Israel, y nuestra visión es que no puede haber paz de verdad sin diálogo directo.

Para llegar a una solución de este tipo, no es posible hacerlo adentro de las Naciones Unidas, con alianzas internacionales, sin hablar uno a otro. Y en este juego diplomático entre Israel y los palestinos, en los últimos años, los palestinos han pensado que es mejor venir a la comunidad internacional, sin hablar con Israel, y que haya una resolución internacional para el conflicto.

Para nosotros es una falta grande, especialmente por la situación de nuestra región, que es de mucha violencia, movimientos extremos, fronteras inestables. Para crear el tipo de alianza que queremos y necesitamos crear con los palestinos, hay que hablar de manera directa y resolver las cosas de manera profunda. Y lo que pedimos de Panamá normalmente no es que no tengan relaciones con los palestinos, sino ser cuidadosos para no ser usados en alguna manera por la política cínica del Oriente Medio.

¿Usted considera que en el tema del diálogo con los palestinos el empuje de Occidente es más un obstáculo que una ayuda para una solución al conflicto?

Para nosotros, lo que la comunidad internacional necesita hacer es hablar con las dos partes para promover diálogo directo entre ellas. No entrar en este conflicto, no hablar a uno u otro para convencer a las dos partes que la única manera de llegar a una solución de verdad es asistir a una mesa por meses, tal vez por años; es lo que pedimos. Tampoco es, día a día, ponerse de un lado o del otro cuando sucede algo.

Esto no sirve a las dos partes, lo que sirve y esto mismo estoy hablando con comunidades judías y árabes fuera del Oriente Medio, es que vivan en paz, que no transfieran el conflicto a otros países, a sus universidades, como sucede hoy en día en muchos lugares de Europa y Estados Unidos, donde hay guerras entre estudiantes que apoyan a los palestinos y a los israelíes. Para mí es una cosa triste que suceda esto, en vez de que nos ayuden a abrir un diálogo.

Panamá también está abriéndose a otros países de Oriente Medio: Emiratos, Catar, Jordania. También le interesa ser observador dentro de la Liga Árabe.

Yo puedo entender que es parte de la visión de las relaciones internacionales de Panamá, que quiere ser un centro mundial en una manera neutral. Lo que se necesita entender es que tener relaciones fuertes con Israel no afecta las relaciones con los países árabes y, a veces, la gente piensa que para promover mejores relaciones con el mundo árabe hay que tener malas relaciones con Israel.

Los intereses de la mayoría de los países árabes no son contra Israel. Israel tiene diálogo, a veces publicado, a veces no, con la mayor parte de estos países. Aquí, por ejemplo, no voy a mencionar nombres de países, pero yo estoy hablando con todos los embajadores árabes, y algunos de ellos no tienen relaciones diplomáticas con Israel, mas sí tenemos relaciones informales.

Para Panamá es algo muy positivo, un punto de fortaleza, que tiene una historia muy ligada a Israel y necesita aprovecharlo para sus intereses, porque Israel es un país muy avanzado que puede ayudar mucho. Panamá necesita mantener esta relación especial con Israel al tiempo que sigue desarrollando su relación con los países árabes. Esto es lo que está pasando, por ejemplo, con Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, que son países que tienen relaciones bien profundas con Israel y tienen relaciones profundas con el mundo árabe.

Usted es druso, parte de una minoría , y tiene una historia de activismo. ¿Pasa la solución de la crisis de Medio Oriente por un tema de reconocimiento e integración de minorías o es más de diferencias políticas, de intereses?

El problema mayor del Oriente Medio es la falta de cultura de democracia y respeto a los derechos de las minorías, derechos de las mujeres. Muchas veces siento que Oriente Medio está hoy donde estuvo Latinoamérica en los años de 1950.

Y cuando no hay democracia, no hay sociedad abierta, hay más juntas militares, dictaduras. En la actualidad, en las ciencias políticas sabemos que cuando no hay democracia estos gobiernos van a crear enemigos, porque hay que tener enemigos para explicar por qué tenemos dictadura, por qué tenemos pobreza. Hoy en día en muchos países y capitales árabes –Beirut, Damasco, Jordania, Amán– no hay electricidad ni agua 24 horas y muchas veces el discurso es ‘tenemos guerra con Israel, hay que tener Ejército grande, hay que tener aviones para el Ejército, generales, millón de soldados’, pero es solamente para explicar al pueblo, cuando no hay democracia, por qué tenemos problemas. Esto es lo que pasó en Latinoamérica, lo que pasó en Europa.

También hay muchos intereses internacionales que están jugando. Nuestro conflicto no es un conflicto local. Si Panamá es el centro de las Américas, Israel, la Tierra Santa, es el centro de tres continentes, de miles de años de conflicto y lo podemos ver en Siria ahora. Comenzó como una guerra civil entre pueblo y gobierno, luego entró Rusia, a otro lado América, los suníes y los chiíes… y ahora hay como cuatro guerras en una y esto complica nuestra situación mucho más.

Estoy seguro de que cuando entendamos como sociedad árabe que hay que resolver los problemas sociales básicos, que son derechos de minorías, derechos de mujeres, crear una sociedad abierta en la que no importa que uno es cristiano, sunita, chiíta, o druso, o cualquier cosa, vamos a resolver los otros problemas. Al final, en Oriente Medio hay una riqueza enorme y por estos problemas políticos solamente grupos pequeños están disfrutando todo esto.

La solución que necesitamos necesita llegar de la sociedad misma, porque es social antes que política.

Comentarios

Cerrar

La función de comentar está disponible solo para usuarios suscriptores. Lo invitamos a suscribirse y obtener todos los beneficios del Club La Prensa o, si ya es suscriptor, a ingresar.

Suscríbase gratis por 30 días Prueba
Adquiera un plan de suscripción Suscríbase
Cerrar

Por favor introduzca el apodo o nickname que desea que aparezca en sus comentarios:

Comentar 0 comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Corporación La Prensa, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Loteria nacional

14 Ago 2019

Primer premio

4 3 3 4

ADDC

Serie: 12 Folio: 6

2o premio

2620

3er premio

9183

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código