BOMBEROS. ´CAMISAS ROJAS´ RELATAN RESCATE

Héroes a tiempo completo

Con una acción rápida y sin miramientos, dos hombres lograron salvar la vida de una recién nacida abandonada en una letrina en El Guayabo, Coclé.
Por su hazaña, el capitán Arturo Jaén, a la izquierda, y el cabo primero Nolis Castrejón recibieron un pergamino y una medalla de honor al mérito. ESPECIAL PARA PRENSA/Edilsa González. Por su hazaña, el capitán Arturo Jaén, a la izquierda, y el cabo primero Nolis Castrejón recibieron un pergamino y una medalla de honor al mérito. ESPECIAL PARA PRENSA/Edilsa González.
Por su hazaña, el capitán Arturo Jaén, a la izquierda, y el cabo primero Nolis Castrejón recibieron un pergamino y una medalla de honor al mérito. ESPECIAL PARA PRENSA/Edilsa González.

“Al sentir que mis manos sujetaban su pequeño cuerpo, su desesperado llanto cesó. Pensé en mi hija, y me dije que no saldría de allí sin llevarla conmigo, para salvarle la vida”.

Así, emocionado, describe Nolis Castrejón, cabo primero del Cuerpo de Bomberos de Penonomé, el momento en que amarrado de pies colgaba de cabeza metido en una letrina para tratar de salvar a una recién nacida que, por su llanto, se sabía que estaba en el fondo.

La labor no fue fácil. La visibilidad era nula, un olor nauseabundo se le impregnó en la piel, sentía los insectos, cucarachas sobre todo, rozarle el rostro, los brazos, el cabello, pero ni aun así desistió en su cometido

Afuera, a unos metros de distancia, su compañero el capitán Arturo Jaén sujetaba con firmeza entre sus manos la soga que amarraba los pies de Castrejón, mientras que el sudor se asomaba a su frente, y a la de los lugareños que lo apoyaban.

HECHOS

Entre las montañas de la provincia de Coclé se encuentra la apacible comunidad de El Guayabo de Toabré, en donde sus apenas 24 viviendas se observan dispersas una de las otras.

Allá parece que el tiempo se detuvo, pues, según sus moradores, nada pasa, por lo que el hallazgo con vida de la niña que se hallaba en el fondo de una letrina fue la noticia más comentada durante varias semanas.

Del hecho surgieron varias versiones, aunque la oficial registra que una joven madre llegó al puesto de salud de El Guayabo con dolores de parto, y no se sabe si por miedo o desesperación tuvo a su hija en la letrina.

Sin decirle nada a nadie, allí la dejó, aunque el llanto de la infante alertó a unos trabajadores que se encontraban cerca, los que presurosos solicitaron ayuda para rescatarla.

Nerviosos, los lugareños presentes no atinaban a montar una estrategia para sacarla, hasta que llamaron a los bomberos de la ciudad de Penonomé, situada a tres horas en carro de El Guayabo.

Desde que la pequeña fue abandonada por su madre en ese lugar, pasaron al menos tres horas para que los bomberos llegaran al área, toda vez que la carretera no está en las mejores condiciones.

TAREA

“Por lo estrecho de la letrina, que tenía uno tres o cuatro metros de profundidad, me era casi imposible entrar, y por ello la mejor opción fue entrar de cabeza”, recuerda Castrejón.

Tanteando en la oscuridad, al fin logró abrazar a la pequeña, que apenas sintió sus brazos dejó de llorar.

Su compañero, el capitán Jaén, destacó que la labor fue ardua, y que afortunadamente contaron con el apoyo de la comunidad.

“Logramos llevar a la infante al hospital y verla respirar fue nuestra mayor recompensa”, aseguró Jaén, quien es la segunda vez que participa en un rescate de este tipo.

127 años de desprendimiento

Los primeros héroes del Cuerpo de Bomberos de Panamá surgieron en la madrugada del 5 de mayo de 1914, cuando en la ciudad capital un grupo de ellos acudió a sofocar un incendio en una construcción de mampostería y techo de madera conocida como El Polvorín, que voló en pedazos.

En aquella ocasión seis murieron, y desde esa vez muchos han sido los héroes anónimos de este cuerpo bomberil, cuyos voluntarios ponen en riesgo sus vidas para salvar la de los ciudadanos.

El último gran gesto de heroísmo lo protagonizaron los penonomeños Nolis Castrejón y Arturo Jaén, quienes en ningún momento flaqueron cuando se trató de salvarle la vida a una pequeña que su madre había dejado en el fondo de una estrecha y maloliente letrina. Su recompensa: un pergamino y una medalla de honor al mérito.

Más noticias de Panorama

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código