ESCÁNDALO EN ITALIA:LAVÍTOLA-MARTINELLI, HISTORIA DE COMPROMETEDORAS COMPLICIDADES

Lavítola violó arresto domiciliario

Temas:

Valter Lavítola ha regresado a la cárcel la misma semana en la que La Prensa empezó a publicar su investigación sobre la presunta corrupción internacional en la adjudicación de contratos a empresas italianas por parte del Gobierno de Panamá.

El que fuera intermediario entre el hoy ex primer ministro Silvio Berlusconi y el actual presidente panameño, Ricardo Martinelli, fue conducido por agentes de la Policía Penitenciaria italiana al centro de detención Regina Coeli de Roma, el sábado al anochecer.

De esta forma, los tribunales italianos que llevan el caso contra Lavítola han puesto fin a la sustitución de cárcel por arresto en casa, concedido el pasado mayo. Según las versiones que se manejan en Roma, el detenido violó las condiciones dictadas por los magistrados de vigilancia penitenciaria.

Lavítola habitaba en un lujoso piso, en un edificio residencial bajo severas medidas que le impedían salir de él o recibir visitas.

El misterioso carro

Agentes de la Guardia de Finanzas detectaron contactos de Lavítola con terceras personas aún no identificadas, y en concreto investigan la presencia, en varias ocasiones, de un carro berlina oscuro, de cristales tintados, con chófer, en las inmediaciones de su domicilio, según varios medios italianos.

Las imágenes filmadas por las cámaras de vigilancia instaladas en la lujosa casa al pie de la colina romana de la Farnesina revelan una deliberada violación de los beneficios de la prisión en casa, reporta la prensa italiana.

Violación del arresto domiciliario

El coronel de la Guardia de Finanzas de Nápoles, Nicola Altiero, investiga, además, una reunión entre Lavítola y otra persona el pasado mes de agosto, un encuentro muy inquietante.

Este encuentro fue grabado por cámaras de vigilancia en cuyas imágenes se puede observar al detenido salir al jardín de su casa, algo totalmente prohibido por el juez. Luego alguien deliberadamente destruye la cámara de vigilancia.

Para el abogado de Lavítola, Gaetano Balice, es algo normal. Balice niega estas acusaciones y dice que los movimientos de su cliente se limitaron “al interno del perímetro permitido, en el que la alarma no se desactivó y no sonó”, y ha anunciado que recurrirá esta decisión del juez.

El exdirector del diario L´ Avanti ya purga una condena de de tres años y ocho meses por malversación de fondos públicos. También cumple dos años y ocho meses por extorsión al hoy ex primer ministro Berlusconi.

Tras haber cumplido 13 meses de prisión, el tribunal de Nápoles le concedió el pasado mayo la sustitución en las condiciones de su condena por el arresto domiciliario, que incluía la obligación de llevar un brazalete electrónico para controlar cualquier movimiento del preso, especialmente en el caso de Lavítola, en el que había riesgo de fuga.

El arresto domiciliario restringe los movimientos del condenado al interior de la vivienda, sin acceso a las zonas comunitarias y sin que pueda salir de ella.

Las visitas se limitaban exclusivamente a familiares y abogados, y quedó totalmente prohibida cualquier otra comunicación con el exterior.

Lavítola denunció hace algunas semanas ser objeto de espionaje por parte de organismos de inteligencia italianos. Dijo haber encontrado en su apartamento micrófonos ocultos.

Los socios de Berlusconi –dirigentes de la derecha italiana– acusan a los magistrados de Nápoles de ser peor que la Inquisición.

“Nos encontramos ante unos métodos –ha dicho Sandro Bondi, coordinador nacional del partido de Berlusconi– que recuerdan al tribunal de la Inquisición, en el que “las víctimas confesaban cualquier culpa y eran inducidos a acusar a otros”.

Ahora que Lavítola vuelve a estar en prisión, los magistrados de Nápoles no tardarán en interrogarlo para desvelar la identidad de las misteriosas visitas que ha recibido, de las que tienen una pista: circularon por Roma en un carro berlina oscuro, con chófer, posiblemente oficial.

Embajador panameño en Italia, Guido Martinelli Jr., guarda silencio

En entrevista concedida a Telemetro la semana pasada, el presidente, Ricardo Martinelli, negó que se haya reunido con Valter Lavítola en Roma en junio pasado, cuando visitó Italia para recibir un premio de la FAO, aunque la organización no tenía en agenda su presencia. La Prensa envió ayer un cuestionario al embajador de Panamá en Roma, Guido Martinelli Jr., sobrino del Presidente. La Prensa preguntó al embajador –sin recibir respuesta– lo siguiente:

1.- ¿Si el vehículo de la Embajada de Panamá en Roma ha estado en las inmediaciones o en la residencia del señor Valter Lavítola, en la colina de la Farmesina?

2.- ¿Sabe usted de alguna visita del presidente, Ricardo Martinelli, a Valter Lavítola en su residencia en Roma durante su última visita a Italia en junio de este año o en otra fecha?

3.- ¿Funcionarios de la Embajada de Panamá en Italia han estado en contacto –de cualquier tipo– con el señor Lavítola?

Además, en vista de que el presidente Martinelli, y su hijo Rica Martinelli Linares dieron a conocer la semana pasada declaraciones a las autoridades italianas de uno de los socios de Svemark, Angelo Capriotti, a favor de ambos, La Prensa le preguntó el pasado viernes al embajador si el Gobierno de Panamá ha contratado los servicios de alguna firma de abogados en Italia para estar al tanto de lo que ocurra en el caso de corrupción internacional en el que ha sido acusado Lavítola.

Capriotti, como se recordará, era uno de los socios principales de la empresa italiana que construiría las cárceles modulares en Panamá.

Al cierre de esta edición, ambos cuestionarios seguían sin respuesta por parte del embajador.

Rolando Rodríguez B.

>>> ¿Extorsión o tapadera?

¿Hubo un complot entre los italianos Valter Lavítola y Mauro Velocci para extorsionar al presidente, Ricardo Martinelli, a través de la grabación en la que se habló de comprarle un helicóptero para el gobernante? Para empezar, el Presidente admitió que la llamada sí se dio, y que su hijo habló con los italianos sobre el helicóptero. No obstante, Martinelli dijo que Lavítola y Velocci pretendían con esa conversación sobornarlo a él con el tema de la aeronave.

Pero quien hace la llamada telefónica el 12 de febrero de 2011 no es Lavítola, sino el hijo del Presidente. Al abordar el tema del helicóptero, la llamada se cortó. Rica Martinelli vuelve a llamar a Lavítola, y no Lavítola a Rica Martinelli. El hijo del Presidente le dijo a Lavítola en la primera llamada que no recordaba que hubiesen hablado del helicóptero, pero en su segunda llamada admite que sí habían hablado de ello. Claramente, Rica Martinelli le dice a Lavítola: “te dije que teníamos que comprar una cosa de estas”. Déjame preguntarle a mi papá si todavía lo quiere...”. Es decir, según Rica Martinelli, es su padre el que quiere el helicóptero, por lo tanto, no es un ofrecimiento de Lavítola.

Seguidamente, Rica Martinelli agrega “...Era una ...sí, era una de las cosas que él [su padre] quería”. Aquí, por segunda vez, Rica Martinelli es quien afirma que es su padre el que quiere la aeronave, no es un ofrecimiento de Lavítola. Segundos después, Rica Martinelli le pregunta a Lavítola que ¿quién era el que lo iba a rentar: Mulino o Roxana? Por último, Rica Martinelli le pregunta a Lavítola “¿quieres que te diga cuál me gusta?”, refiriéndose quizás al modelo de la aeronave, razón por la cual Lavítola le había pedido que recibiera a Velocci, a fin de que decidiera qué modelo le gustaba. Después de cerrar con Lavítola, Velocci le explica a Rica Martinelli que no podían entregar un helicóptero nuevo, porque la fábrica se tardaría uno o dos años en tener uno nuevo.

Inmediatamente después de concluida la reunión sobre el helicóptero, Rica Martinelli le escribe ese mismo 12 de febrero de 2011 a Lavítola para decirle que a su regreso “cerramos todos los temas que hablé con mauro hoy: (1. Heli, 2. Modulares). No hay apuro con el Heli” (ver facsímiles). Es claro que Rica Martinelli tras recordar el tema del helicóptero, él es quien toma el control de la conversación e interroga a Lavítola sobre la aeronave. Si Lavítola y Velocci pretendían extorsionar al Presidente, como afirma Rica Martinelli, ¿cómo es que nunca usaron la grabación? Y si alguna vez trataron de hacerlo, ¿por qué el Presidente nunca lo denunció? ¿Por qué, luego de revelarse dicha grabación es que el presidente Martinelli y su hijo salen a denunciarla y no antes?

ROLANDO RODRÍGUEZ B.

SECUENCIA. El 9 de febrero de 2011, Lavítola le pidió a Rica Martinelli recibir a Mauro Velocci para hablar del helicóptero. La reunión se celebró el 12 de febrero de 2011, y ese mismo día, concluida la cita con Velocci en la que se hizo la grabación, Rica Martinelli le escribió a Lavítola: “cuando vengas... cerramos todos los temas que hablé con Mauro (1. Heli, 2. Modulares). No hay apuro con el Heli”..

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

FONDOS Banda musical hace recolecta para viajar a Pasadena

La banda está integrada por 250 estudiantes.
Especial para La Prensa/Vielka Corro Ríos

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código