SOCIEDAD. CICLISTAS EN MEDIO DE LA URBE.

Pedaleando al trabajo

El sistema vial de Panamá no se caracteriza por ser muy amistoso con quienes prefieren una bicicleta en lugar de un vehículo motorizado.

A Romel Muñoz nunca le ha preocupado el precio del combustible y le resbala que 2012 haya sido bautizado como “el año de los tranques” por el Gobierno. No tiene carro ni moto y no usa buses ni taxis. Muñoz, de 36 años, se transporta en bicicleta por toda la ciudad desde hace 13 años.

“A dónde voy yo, va mi bicicleta conmigo”, dice orgulloso y se jacta de lo fácil que le resulta llegar a su trabajo. Sale de San Sebastián, en San Francisco, a eso de las 7:30 a.m.), atraviesa vía Israel, calle 50 y otras tres transitadas avenidas hasta la librería donde labora, en vía España. El trayecto le toma entre 10 y 15 minutos. Y sin importar que su jornada laboral termina en hora pico del caos vehicular (5:00 p.m.), en unos cinco minutos está de vuelta en casa.

Cuenta que hace 15 años llegó de su natal Nicaragua en busca de mejores días y la necesidad de ahorrar dinero fue lo que lo llevó a decantarse por las dos ruedas y los pedales. Desde entonces tachó el pasaje de su lista de gastos básicos.

En su bicicleta se ha trasladado a extremos de la urbe como Juan Díaz y Clayton. Y no le toma tanto tiempo, como pudiera pensarse. Sin tanta prisa, dice que puede cubrir esas distancias en poco más de 30 minutos.

El secreto está en conocer el terreno, las rutas más cortas y los puntos más seguros para pasar de una vía a otra. Por eso, explica, le toma poco tiempo llegar a su trabajo y es más rápido cuando vuelve a casa por las tardes, porque va “de bajada” y las calles están llenas de carros, lo que le facilita cruzarlas.

LO MALO

Si el sol está en lo alto mientras maneja, es inevitable sudar un poco; pero es algo con lo que se puede lidiar, no así con la lluvia, que complica todo. Por eso lleva siempre un capote cuando es temporada lluviosa.

El verdadero reto, o riesgo, es transitar al lado de los vehículos de cuatro ruedas o más ruedas, y sortear los agujeros y demás obstáculos de una ciudad que no se caracteriza por ser amigable con los ciclistas, comenta.

Y como un carril o sendero para la circulación de bicicletas parece una utopía en el país, no le queda otra que usar el borde del pavimento. Por eso trata de ser muy cuidadoso y de manejar con calma, aunque los conductores siempre afanados, “en especial los que van en los buses o camiones”, le piten y le griten de todo para que apure el paso. “Me han dicho: ´¡Quítate, pendejo...!´, pero no les hago caso...”.

En 13 años pedaleando, Muñoz tiene un saldo de seis caídas y dos impactos de automóviles (ambos recibidos por detrás), sin lesiones graves que lamentar. Pero el ciclista hace un balance y no se arrepiente; no cambia su “bici”.

No conoce personalmente a más nadie que se mueva para arriba y para abajo en bicicleta, pero su diario andar le ha hecho familiar los rostros de otras personas que constantemente se mueven en bicicletas en la ciudad. Pero son pocos, estima.

VISTAZO AFUERA

Ciudades de España, Reino Unido y, no muy lejos, en Colombia, son algunas de las que aplican y promueven sistemas destinados para el uso de bicicletas: vías especiales al lado de las aceras y estructuras para aparcar.

Muñoz dice que aquí jamás se ha encontrado con un lugar en el que tengan estructuras para aparcar su bici. “Tengo que encadenarla de lo que pueda”, reconoce.

Un reciente reporte de la agencia Reuters da cuenta de que alrededor del mundo hay unos 360 puntos en los que aplican sistemas para el transporte en bicicletas.

En Barcelona, por ejemplo, aplicaron la alternativa en 2007 y dos años después contaban con 182 mil usuarios (11% de la población del lugar), que llegaban a su destino en un promedio de 14 minutos, recoge un informe de las autoridades locales.

Además de ser un paliativo para el tráfico, el ciclismo es una opción amigable con el ambiente y favorable para el estado físico: en Barcelona calculan que gracias al empleo de las bicicletas se evita la emisión de 9 mil toneladas anuales de dióxido de carbono y la Organización Mundial de la Salud ha recalcado que su recomendación de caminar al menos 30 minutos al día se puede reemplazar viajando al trabajo en bicicleta a diario.

El reglamento del ciclismo

En el Reglamento de Tránsito Vehicular de Panamá se establecen normas generales para circular en las calles, carreteras y avenidas del país, donde se incluyen las bicicletas. Lo primero que se indica en su artículo 33 es que, para transitar, todo vehículo debe portar una placa suministrada por el Municipio.

También señala en el Artículo 44 que las bicicletas deben tener una luz blanca o amarilla al frente y un artefacto luminoso o cinta reflectante en los pedales y en la parte trasera. En tanto, en el artículo 112 se establace que para manejar una bicicleta se requiere de una licencia tipo A, que se obtendrá luego de cumplir con una serie de pruebas.

En el artículo 122 se detalla que “todo conductor es responsable del vehículo que conduce”, y el 130 dice: “todo conductor de bicicleta, triciclo o motocicleta debe hacerlo en la montura correspondiente”.

Comentarios

Cerrar

La función de comentar está disponible solo para usuarios suscriptores. Lo invitamos a suscribirse y obtener todos los beneficios del Club La Prensa o, si ya es suscriptor, a ingresar.

Suscríbase gratis por 30 días Prueba
Adquiera un plan de suscripción Suscríbase
Cerrar

Por favor introduzca el apodo o nickname que desea que aparezca en sus comentarios:

Comentar 0 comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Corporación La Prensa, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Loteria nacional

20 Nov 2019

Primer premio

4 1 8 9

DDDB

Serie: 8 Folio: 7

2o premio

8025

3er premio

4855

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código