LEGADO. ÉPOCA DE ORO DE LAS ARTES.

La cultura en el olvido

Organizaciones solicitan a las autoridades del Instituto Nacional de Cultura el fomento de las diversas expresiones artísticas en el país.
La mayor parte del presupuesto del Inac se utiliza en funcionamiento. LA PRENSA/Archivo. La mayor parte del presupuesto del Inac se utiliza en funcionamiento. LA PRENSA/Archivo.
La mayor parte del presupuesto del Inac se utiliza en funcionamiento. LA PRENSA/Archivo.

Docentes, artistas y funcionarios reconocen que la razón por la que surgió el Instituto Nacional de Cultura (Inac) se desvirtúa con el paso de los años.

Creada mediante la Ley No. 63 del 6 de junio de 1974, la institución tiene el objetivo de coordinar y fomentar las actividades culturales y folclóricas en todo el país. Además debe impulsar la política cultural y educativa del Órgano Ejecutivo por conducto del Ministerio de Educación (Meduca).

En 40 años de funcionamiento se reconoce el éxito que tuvo la entidad entre 1974 y 1981 bajo la dirección de su primer director, Jaime Ingram. Este capitalino era un consumado y prestigioso artista quien logró en ese entonces proyectar y potenciar a la institución cultural. Según entendidos en la materia, marcó un hito aún sin igualar.

Hay quienes relatan que con Ingram se hacía didáctica en la institución. Por ejemplo, pedía que no solo se enseñara a interpretar un instrumento sino también proponía inculcar su significado y de dónde surgió.

Hechos como este motivaron a que a través del Inac se emprendieran los programas sabatinos de enseñanza musical en las escuelas. Cautivados con la propuesta, la aceptaron los estudiantes tan pronto se dieron por enterados. El curso de monitores de teatro fue uno de los que cobró mucho auge, pues dio paso al semillero de muchos artistas nacionales. Así se descubrieron un numeroso grupo de talentos en las aulas.

Este lapso es recordado como la “época de oro de la cultura”.

La exdirectora del Inac Ana Elena Porras afirma que la gestión de Ingram en el Inac brilló porque estuvo acompañado de Reina Torres de Araúz como directora de Patrimonio Histórico. Subraya que luego de esa época, ninguna administración ha tenido tal reconocimiento.

Muchos recuerdan que durante ese tiempo, en las salas de cine, antes de proyectarse una película, se presentaban vídeos que mostraban que la cultura era una belleza y “se sentía un orgullo nacional”.

En la actualidad, a diferencia del pasado glorioso del Inac, la acción cultural no llega a todos los rincones del país y no se sienten los beneficios del arte y la cultura.

ABANDONO AL FOLCLOR

A docentes como Miguel Ángel Valdés, del Instituto Comercial Panamá, le inquieta la efectividad de la Ley 4 del 28 de enero de 1988, elaborada para fomentar la enseñanza de las expresiones folclóricas y tradicionales en las escuelas.

“¿Alguien sabe de esto?”, se pregunta Valdés. Un no rotundo son la mayoría de las respuestas.

Sobre ese tema, el folclorista Donatilo Ballesteros Zarzavilla destaca el incumplimiento en la enseñanza porque falta su implementación. Dice que al menos se debe hacer un reconocimiento a quienes de manera empírica enseñan, divulgan y conservan el folclor panameño auténtico.

Otro problema actual del Inac es su necesidad de ampliar cada vez más su capacidad presupuestaria, operativa y administrativa. Durante las últimas administraciones han dejado sin recursos a la institución. Gastos operativos acaparan la mayor parte de los fondos.

En 2012, la comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional le asignó $24 millones al Inac, pero en años posteriores le ha hecho recortes presupuestarios.

En 2013, se le adjudicaron $21.9 millones; mientras que para este año dispone de $21.4 millones: utilizará $17 millones en funcionamiento y gastará otros $4.4 millones en inversión, aunque los dineros están asignados ya a varios programas. Es decir, tiene fondos reducidos para gestionar nuevos proyectos culturales y fomentar el arte.

POCOS RECURSOS

Para el exadministrador del Teatro Nacional, Ángel Vega Ruiz, solo con un presupuesto acorde a la entidad se podría tener éxito y la esperanza de tener panameños más cultos y críticos.

Según Vega, no habría problemas si se gasta más en arte y cultura debido a que toda inversión estatal y privada en este sentido estará plenamente justificada.

Se intentó obtener una versión de la ministra de Educación, Marcela Paredes de Vásquez, y la directora del Inac, Mariana Núñez, pero no se pronunciaron.

En esta administración ambas funcionarias son las llamadas a incentivar y promover el desarrollo cultural.

Jaime Ingram, el insuperable

El pianista panameño Jaime Ricardo Ingram tuvo una amplia trayectoria en el arte y la cultura nacional y gozó de reconocimiento internacional.

En 1945, luego de obtener su grado de pianista concertista se trasladó a Estados Unidos para perfeccionar sus estudios en el Instituto Juilliard de Nueva York. Posteriormente estudió en el Conservatorio Nacional de París. Fue alumno de Olga Samaroff en Nueva York, de Yves Nat, en París y de Bruno Seidlhofer, en Viena.

Además, ofreció conciertos en las principales capitales europeas y americanas. Se desempeñó como profesor de la Universidad de Panamá y fue embajador en Argentina y España. La Revista Musical Chilena reconoció en 2001 que la obra Historia, compositores y repertorio del piano, de Ingram, es un material de consulta que no debe faltar en ninguna escuela de música del continente americano.

Más noticias de Panorama

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código