EXEQUIAS DE RICARDO ARIAS CALDERÓN

Ricardo Arias Calderón: Una vida de frutos

El obispo Pablo Varela abrió las exequias llamando a la familia y a quienes se duelen por la muerte de Arias Calderón a recordar que ‘la vida de Ricardo no fue una vida perdida’, pues dio frutos.

Temas:

Por sus ejecutorias, Ricardo Arias Calderón fue conducido en un carro de extinción de incendios, como corresponde en un funeral de Estado. Por sus ejecutorias, Ricardo Arias Calderón fue conducido en un carro de extinción de incendios, como corresponde en un funeral de Estado.

Por sus ejecutorias, Ricardo Arias Calderón fue conducido en un carro de extinción de incendios, como corresponde en un funeral de Estado. Foto por: Luis García

El presidente Juan Carlos Varela y la vicepresidenta Isabel de Saint Malo de Alvarado, y sus respectivos cónyuges, asistieron a las honras fúnebres. El presidente Juan Carlos Varela y la vicepresidenta Isabel de Saint Malo de Alvarado, y sus respectivos cónyuges, asistieron a las honras fúnebres.

El presidente Juan Carlos Varela y la vicepresidenta Isabel de Saint Malo de Alvarado, y sus respectivos cónyuges, asistieron a las honras fúnebres. Foto por: Luis García

Los hombres de la familia, hijos, nietos y yernos acompañaron al patriarca. Los hombres de la familia, hijos, nietos y yernos acompañaron al patriarca.

Los hombres de la familia, hijos, nietos y yernos acompañaron al patriarca. Foto por: Luis García

Y el pueblo habló. Habló, no para despedir a Ricardo Arias Calderón, sino para recordar su figura, su lucha, su aporte y para celebrar su vida.

El sepelio fue anunciado para las 3:00 de la tarde, pero la gente empezó a llegar temprano a la parroquia San Lucas en Costa del Este.

Tan temprano, que el carro de extinción de incendios que llevaría a Arias Calderón al sitio de su descanso final, no terminaba de recibir el manto de rosas blancas sobre el que se posaría el féretro y que intensificaban la fulgurante luz del sol.

Un par de dolientes se detuvo, miró las flores y miró el carro, como si sintieran el impulso de poner una de las rosas ellos mismos, aunque finalmente desistieran. Había algo más urgente. Firmar el libro de asistencia y dar el pésame a la familia. Algo para lo que habían llegado dos horas antes.

Una gran foto de Arias Calderón y escoltas del Servicio de Protección Institucional -con sus vestidos de gala, azul, rojo y blanco- recibían a los asistentes. Mientras un Cristo triunfante dominaba el altar con un mensaje contundente: “Dichoso el que cumple con la voluntad del Señor”.

El atrio estaba lleno, pero adentro había más gente aun. Y aunque ya eran multitud, un silencio reverente marcaba la ocasión. Una fila ordenada daba paso, pasito, para llegar hasta la viuda-matriarca Teresita Yániz de Arias, para abrazarla, besarla o, simplemente, tomarla de la mano.

Desde la entrada, recorrer los más o menos 50 metros hasta donde una estoica doña Teresita, de negro, encabezaba a la familia, tomaba entre 15 y 20 minutos. El desfile fue constante y duró al menos dos horas -de 1:00 a 3:00 de la tarde-, cuando empezó el oficio, a pesar de que aún la cola llegaba a la entrada del templo.

Mientras se esperaba el inicio de la eucaristía, violines cortaron el silencio y llenaron la iglesia de una música suave que acompañaba a los dolientes. El violín cedió el paso a las voces del Coro Polifónico que se turnaban para interpretar algunas de las canciones preferidas del difunto.

El presidente Juan Carlos Varela y su esposa Lorena llegaron a las 2:35 de la tarde, pasando expedito a saludar a la familia en duelo.

Medio Panamá se dio cita para despedir al eminente político. Compartían el sitio sagrado desde la plana mayor del gobierno de Varela, su vicepresidenta, Isabel de Saint Malo de Alvarado y su esposo Omar; ministros; diputados y magistrados, destacando José Ayú Prado. Viejos partidarios, viejos adversarios, discípulos hoy crecidos acudieron al momento solemne para celebrar una vida que fue descrita como ejemplo para los que quedan por su labor en favor de la democracia.

El obispo Pablo Varela Server abrió las exequias llamando a la familia y a quienes se duelen por la muerte de Arias Calderón a recordar el hecho de que “la vida de Ricardo no fue una vida perdida”, pues fructificó en su familia y en su labor en favor de la democracia.

Y así lo evidenciaron las nuevas generaciones de los Arias Yániz que asumieron algunas de las tareas del oficio, haciendo las lecturas y entonando las preces con sus voces infantiles.

El obispo Varela, por su parte, dedicó su sermón a la trayectoria y vida del hombre, dejando de lado su faceta política a la que describió como resultado de su relación especial con Jesús y a su serio compromiso con la fe y su vocación por la búsqueda de la verdad. Ricardo Arias Calderón, dijo Varela Server, dio testimonio de vida, de una fe que no te obliga, sino que llama a servir como él lo hizo a través de una política encaminada a recuperar y proteger la dignidad humana.

El obispo apuntó que Arias Calderón probó que se puede ser político sin ser tramposo, corrupto o servirse del poder.

Aplausos apoyaron las palabras del religioso, quien cerró su mensaje aclarando que más que una muerte digna, “lo que debemos perseguir es una vida digna”, una vida que dé frutos.

Hace casi 37 años, Ricardo Arias Calderón, entre un grupo de prohombres, sembró una semilla que hoy, se yergue saludable, como uno de esos frutos a los que aludió Varela Server: La Prensa.

Una emocionada Adela Mendoza, una de las asociadas que compartió esos momentos arriesgados, con la voz quebrada, fue la encargada de leer un “recordatorio” sobre quien fuera su compañero en esta lucha. Un reconocimiento del aporte de Arias Calderón para hacer de este Panamá un mejor país para todos sus hijos, de su rol de líder y de su renuncia a títulos y puestos en favor del bien común.

Y estallaron los aplausos.

Pero los más impresionantes fueron inspirados por el mensaje de despedida de la familia, representada, esta vez, por su hijo Ignacio Manuel, quien electrizó a la audiencia desde sus primeras palabras.

“Papá, aunque tu enfermedad prolongada nos había preparado para este momento, qué difícil es decirte adiós. Fuiste un hombre de una fe profunda, que te sirvió de base para llevar una vida plena dedicada al servicio a la Patria, a la que amaste de manera incondicional”.

El menor de los Arias Yániz agradeció la compañía y solidaridad de los asistentes por lo que la familia sintió como “bálsamo para nuestro dolor”.

En un reconocimiento al papel de su madre en la carrera y en la vida personal del prohombre a quien se despedía, señaló: “Resulta imposible recordar a Ricardo Arias Calderón sin hablar del amor de su vida, Teresita”.

Ignacio Manuel expresó el orgullo y satisfacción de su familia por el papel de guía y maestro que Arias Calderón tuvo para muchas personas.

Nuestro padre fue un hombre que estuvo dispuesto a dar la vida por sus ideales. La libertad, la democracia y la justicia no eran negociables para él. Su lucha inspiró a muchos panameños y panameñas, que lo acompañaron con completo desprendimiento dispuestos a correr sus mismos riesgos. En este momento de su partida, es nuestro deber rendirles homenaje a ellos también”.

Heredero de los ideales de su padre, Ignacio Manuel se refirió a la actualidad de Panamá. “No dejo de pensar que al partir nuestro padre, que fue emblema de la honradez y la decencia, se va en un momento de profunda preocupación por el futuro del país ante la pérdida de valores, donde para muchos la política dejó de ser una vocación noble y se convirtió en una actividad en la que predomina el rejuego de intereses particulares y se olvidaron que la política es el servicio a los demás. Mientras otros se refugiaron en actividades particulares para lucrarse en el anonimato sin sentirse sujetos a ninguna norma moral y, en algunos casos, además, en abierta desavenencia con la ley.

A la muerte de su patriarca, el menor de sus hijos llamó a los panameños a honrar su memoria comportándose “(...) con los mismos valores que exigimos de los políticos, y los políticos sean el ejemplo para la sociedad que lideran”.

Ignacio Manuel se adhirió a lo dicho por un amigo de su padre, Pedro Vargas, quien refutó que Ricardo Arias Calderón fuera un hombre que se adelantó a los tiempos, pues lo que él hizo realmente fue prepararse para el tiempo que le tocó vivir. “Llegó en un momento que la patria se descosía como una bandera abandonada a los azotes de quienes violaban nuestro derecho a vivir en libertad. Llegó justo cuando más lo necesitaban hombres y mujeres que buscaban formación ciudadana”.

“Ricardo Arias Calderón -recordó su hijo- caminó entre nosotros dando testimonio de que es posible hacer política de la buena. Es un camino difícil, sí, pero no imposible, como él lo demostró”.

Las palabras de Ignacio Manuel Arias Yániz conmovieron a la audiencia que prorrumpió en un aplauso cerrado y de pie que duró varios minutos.

La emoción se volvió a galvanizar al final de la ceremonia, cuando el Coro Polifónico entonó el canto de batalla Habla, pueblo, habla y luego el Himno Nacional al que se sumaron las voces de los presentes hasta hacer retumbar el lugar. Emoción que no se agotó ni siquiera cuando sonaron espontáneos vivas por Panamá y por Ricardo Arias Calderón mientras su féretro cubierto con la bandera nacional era conducido en procesión fuera de la iglesia. Y que propiciaron más aplausos cuando la multitud se formó en una calle de honor para el carro bomba que se llevó los restos de Ricardo Arias Calderón, dejando vivos su recuerdo y su legado.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Conquista

La Prensa en alianza con el Pulitzer Center invita a sus lectores a una experiencia inédita de periodismo transmedia. Una historia sobre la costa Atlántica que pone en cuestionamiento qué tipo de desarrollo queremos para nuestro país. Haga clic en la foto.

Por si te lo perdiste

periplos alrededor del mundo Corte Suprema, una agencia de viajes

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

13 Dic 2017

Primer premio

0 4 5 4

DAAD

Serie: 7 Folio: 1

2o premio

1238

3er premio

1041

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código