[VENEZUELA]

Artimañas, triquiñuelas y fullerías

Temas:

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela Nicolás Maduro, presidente de Venezuela
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela Carlos Becerra/Bloomberg

Hace miles de años, a los griegos se les ocurrió inventar la democracia. La innovación rompió con el sistema imperante en el que el poder se legitimaba por los dioses, por herencia, por la fuerza y por la riqueza. El concepto de que los ciudadanos son sometidos a la misma ley y esa ley tiene que ser obedecida por todos, discutida y aprobada por los hombres, se convirtió en el principio fundamental del sistema democrático.

La elección de los funcionarios que fuesen a desempeñar los puestos públicos se hacía a manera de sorteo, con la obligación de aceptar y cumplir así con el deber de ciudadano. Ese sorteo es lo que probablemente diera origen a los procesos electorales de las democracias de hoy para elegir a los funcionarios. En todo el camino recorrido, desde los griegos hasta nuestros días, el sistema democrático aún no ha podido convertirse en la norma que regule la conducta de las naciones y de los ciudadanos. El principio de la isonomía, la misma ley para todos, ha encontrado adversarios en las naciones y en los individuos porque tiene implícito la competencia, y en esa competencia aflora la naturaleza imperfecta de los seres humanos y los conflictos que se presentan cuando tienen que convivir en sociedad.

Muchas naciones han visto truncados sus deseos de vivir en democracia cuando en la competencia electoral el perdedor no acepta los resultados y quebranta la libre elección de los ciudadanos para alzarse con el poder “a las malas”, acompañado y apoyado por una parte de los ciudadanos que tampoco aceptan el veredicto de los jueces electorales. En otros casos, el ganador se convierte en el “jefe” haciendo caso omiso a las leyes que precisamente le otorgaron el poder y también “a las malas” se impone con el apoyo de una parte de los ciudadanos.

La práctica democrática debe contar con instituciones sólidas y representativas que hagan posible su ejercicio en la convivencia social. En la actualidad, Venezuela es un buen ejemplo. Sin ninguna duda, el país ha cumplido con el requisito democrático: la celebración de elecciones para elegir a su gobierno. En el camino, con una situación de deterioro económico, político y social, la oposición política intenta por todos los medios institucionales aplicar las leyes escritas en su Constitución. Al parecer, esas instituciones sólidas que hacen posible el ejercicio democrático no funcionan, y el “jefe” del gobierno, Nicolás Maduro, con todas las triquiñuelas, artimañas y fullerías, impide que se cumplan.

Representantes de la comunidad iberoamericana de España y el Vaticano han logrado un diálogo entre la oposición y el gobierno. Cuatro mesas negociadoras instaladas. “Paz, respeto al estado de derecho y a la soberanía nacional, donde está José Luis Rodríguez Zapatero. Verdad, justicia, derechos humanos, reparación de víctimas y reconciliación”, con la Santa Sede; la tercera mesa económica y social, con el exmandatario dominicano Leonel Fernández a la cabeza, y la cuarta de “generación de confianza y cronograma electoral”, con el expresidente panameño Martín Torrijos. Como dicen los mexicanos: “que les vaya bonito”.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código