[DRAMA EN ESPAÑA]

Crimen en un geriátrico

En el residencial Jardín de Gredos, de la comunidad toledana de Navamorcuende, Francisco mató a Clemente a bastonazos. ´Lo siento Pepe, he hecho lo que tenía que hacer´, expresó Paco.

Solo se oyen pájaros. Algún saludo con eco en la sierra de San Vicente. Y el sonido de los guijarros bajo los pies. Es la quietud del pueblo toledano de Navamorcuende, que despidió a dos de sus vecinos la semana pasada. A Clemente López le dijeron adiós una veintena de pañuelos en el cementerio el pasado jueves a las once de la mañana. A Francisco Ríos se lo llevó la Guardia Civil el miércoles temprano, a las ocho, de la residencia privada Jardín de Gredos, en la vecina Buenaventura, acusado de homicidio. Francisco y Clemente eran compañeros de habitación. Francisco mató a Clemente mientras dormía. A bastonazos.

“Lo siento Pepe, he hecho lo que tenía que hacer”, fueron las explicaciones de Francisco a José Oyola, el director de la residencia, quien cuenta que el septuagenario era consciente de lo que acababa de hacer y “él mismo se lo dijo a la Guardia Civil”.

Nadie sabe por qué. Se conocían desde siempre. Nunca habían tenido una pelea. Francisco Ríos en la residencia, Paco para los que lo conocían, era un hombre tranquilo, cariñoso, “un ser extraordinario, buenísimo”, según una vecina que, mientras limpia las rejas de la ventana, dice no terminar de creérselo.

Francisco había sido carpintero y albañil. Nunca se casó, no tuvo hijos. Cuidó de sus padres hasta que murieron. Su única familia es una hermana que vive en Madrid. El 24 noviembre de 2012 esta decidió que su hermano estaba mejor en una residencia. El alzhéimer empezaba a oscurecer los recuerdos de Francisco. Su hogar, una pequeña casa encalada de una planta en el número 32 de la calle de Palacios, tiene las persianas de madera echadas desde entonces.

“Cuando hacía sol se salía a la calle tranquilico. Jamás tuvo un problema con nadie”, cuenta con la voz trabada una sexagenaria vecina mientras se agarra con la mano la cruz que le cuelga del cuello. “Ni he comido pensando en los dos. En la que ha liado el que ha matado. Y en Clemente, el pobre, y en su nieto que acaba de ser padre”. De algo más de 1.70 de estatura y abundante pelo negro engominado, Casto es el nieto de la víctima. Vive en un chalé blanco adosado, en una de las últimas calles del pueblo, rodeado de sierra y cultivos. Abre la puerta con resignación y ojos tristes.

-Usted conocía a Francisco, ¿pasó algo entre ellos alguna vez, cuando eran jóvenes?

-No, yo prefiero no hablar.

-¿Cómo era su abuelo, qué le gustaba, en qué trabajó?

-Siento no contarles nada, pero no me encuentro con ganas. De verdad, gracias, pero no.

Casto se despide amablemente. Cierra la puerta plástica con cristalera del pequeño porche. Se queda unos segundos en la puerta interior, mirando la calle. Desde la entrada se ve un retrato en tonos sepia colgado en una pared naranja. Son sus abuelos, que lo criaron desde pequeño, hasta que hace siete años se fueron al geriátrico.

Allí llegó Francisco a finales de 2012. A la residencia Jardín de Gredos, una enorme casa de 2 mil metros cuadrados, paredes blancas, vigas de madera y zócalos de piedra. A 500 metros del río Tiétar. La silla de ruedas de Clemente y el hecho de ser vecinos, hizo que el dueño de la residencia decidiera ponerlos juntos. “Clemente iba siempre con la silla, y lo cambiamos con Francisco, a una habitación más grande”. La incredulidad sobre lo sucedido aún le empaña la voz. “No nos lo explicamos. Hacía pocos minutos que el auxiliar había pasado haciendo su ronda y estaban dormidos”, explica.

El auxiliar fue a la cocina, a unos 10 metros de la habitación, a preparar el zumo y la leche que toman por la noche los residentes. “Oyó los golpes y fue corriendo”, cuenta Oyola. El trabajador sacó a Francisco de la habitación con dificultad. “En ese momento tenía mucha fuerza. Inmediatamente atendió a Clemente y llamó por teléfono. Pero ya no se pudo hacer nada”, añade.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Consumo de producción agrícola ¿Qué provincia es el reino del aguacate?

En Panamá, 92 productores cultivan 363 hectáreas de aguacate de las variedades ‘simmonds’, choquete, ‘booth’ y criollo.
Archivo

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

15 Nov 2017

Primer premio

4 7 2 9

BABB

Serie: 20 Folio: 11

2o premio

5026

3er premio

9314

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código