En directo: Café con La Prensa: Panamá en el podio del crecimiento Ver aquí

[CIENCIA]

Reconocimiento de rostros

Se sabe que existen en el cerebro circuitos encaminados a procesar los rostros de cara a decidir su familiaridad o la falta de ella. Se han hecho estudios en India y Alemania.

La tarea de identificar de manera individual a los miembros del grupo está reservada a los animales –incluido el primate humano– que cuentan con mecanismos muy desarrollados de cognición. Es harto improbable que las iguanas que se apiñan en las rocas volcánicas de las Galápagos posean esa capacidad. Pero para desarrollarla no solo basta con disponer de los medios de percepción y procesamiento neuronal adecuados. En nuestro caso, hace falta tiempo y experiencia: tiempo para que el cerebro se desarrolle tras el parto –nacemos con un cerebro inmaduro porque de lo contrario el feto no podría hacer pasar la cabeza por el canal pélvico de la madre– y también experiencia que nos permita identificar a quienes forman parte de nuestra familia, en primer lugar, antes de que seamos capaces de ampliar el círculo de las relaciones.

Hace mucho que se sabe que existen en el cerebro circuitos encaminados a procesar los rostros de cara a decidir su familiaridad o la falta de ella. Pero ¿cómo aparece durante la maduración cerebral?

El trabajo dirigido por Brigitte Röder, de la Division of Biological Psychology and Neuropsychology, University of Hamburg (Alemania), y llevado a cabo junto a otros cuatro investigadores, con participación de miembros del Jasti V Ramanamma Children´s Eye Care Center, L V Prasad Eye Institute, Hyderabad (India), ha permitido entender mejor cómo se lleva a cabo el desarrollo ontogenético de la capacidad para el reconocimiento de rostros. Los autores han comparado un grupo de personas sin deficiencia alguna con otro formado por niños que nacieron ciegos a causa de padecer de cataratas y fueron operados a una edad que iba desde los dos meses a los catorce años. El registro de la actividad cerebral, obtenido mediante electroencefalografía (EEG), puso de manifiesto pautas ya conocidas en ambos grupos, con un pico negativo de activación alrededor de los 170 milisegundos (N170) siempre que se les enseñaban rostros. Pero los sujetos que habían padecido las cataratas de nacimiento mostraban también un N170 muy potente en todos los demás casos de estímulos visuales: casas corrientes, caras deformadas y casas también con sus elementos desordenados. La falta de experiencia en los primeros meses de vida impide, según parece, que se fije un patrón capaz de relacionar el pico N170 solo con los rostros humanos normales.

Röder y colaboradores no pretenden haber aclarado las pautas de maduración de los mecanismos de reconocimiento de rostros; se limitan a indicar que existe un período en el que se tiene que llevar a cabo el afinamiento de esos procesos a partir de las señales visuales externas, un requisito ausente en quienes nacieron ciegos. Que, pese a ello, estos obtengan la capacidad final de identificación de las personas familiares pone de manifiesto, no obstante, la plasticidad que tiene nuestro cerebro.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código