[ARTE]

Contra la censura

La censura a un artista acusado de emplear un lenguaje soezmente sexual en su trato con jóvenes aspirantes a pintoras nos obliga a cuestionar si su obra se ve afectada por la conducta personal de un artista por encima del valor artístico de su obra.

Temas:

Contra la censura Contra la censura
Contra la censura

La feroz condena social que se desató con la denuncia contra los depredadores sexuales en la industria cinematográfica, en los negocios y en la política, incursiona ahora en el mundo del arte transformada en imperdonable censura.

En una muy controvertida decisión, la prestigiosa Galería Nacional de Arte, en Washington D.C., abruptamente decidió posponer indefinidamente la exhibición que tenía programada del prominente artista Chuck Close al surgir acusaciones de acoso sexual en su contra. Es posible que el nombre de Close tenga poca resonancia entre el público latinoamericano, pero en el mundo del arte el artista goza de un enorme prestigio porque sus monumentales pinturas y fotografías han redefinido el arte del retrato.

En ninguna de las acusaciones en contra de este artista disléxico y cuadripléjico, paralizado de la nuca a los pies, hay siquiera un atisbo de asalto físico. Le denuncian por usar un lenguaje sexualmente inapropiado en su trato con jóvenes aspirantes a pintoras y por pedirles injustificadamente que se desnuden. En este sentido, es verdad que entre los pintores existe una especie de código de conducta que demanda dar aviso anticipado a una modelo que su trabajo implica un desnudo y asegurarse de que la modelo no tiene inconveniente de hacerlo, de evitar comentarios sobre su cuerpo y de mantener un ambiente profesional mientras dure la sesión. En el caso de Close, la cosa se complica porque algunas de las mujeres que le acusan dicen que fueron a verle como artistas, no como modelos, y que lejos de tener justificación artística, sus comentarios denotaban un deseo morboso de gratificación personal. Él acepta que pudo haberlas ofendido, pero lo atribuye a su costumbre de hablar con un lenguaje soez y no a una insinuación sexual.

Más allá de la reprobable vulgaridad de su trato, el problema para mí y para muchos otros comentaristas ha sido la decisión del museo de cancelar su exposición y las posibles repercusiones de la decisión. ¿Qué van a hacer la Galería Nacional, el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, la Tate de Londres y el Pompidou de París que exhiben obras de Close? ¿Purgarlas? Otra pregunta urgente es si se debe considerar la conducta personal de un artista por encima del valor artístico de su obra. De aplicarse este tipo de criterios ¿Qué va a hacer la Galería Nacional con la Familia de Saltimbanquis de Picasso que exhibe en sus salas? El pintor español es un hombre que se distinguió por su infame maltrato a las mujeres. ¿Y qué va a pasar con otra de sus adquisiciones, El Sátiro de Benvenuto Cellini, el extraordinario orfebre, escultor, músico y poeta acusado de haber violado a una de sus modelos? Otro extraordinario pintor con presencia en la galería es Caravaggio, el conflictivo artista que en su tiempo fue un asesino prófugo de la justicia.

La historia de la censura en el arte es tan antigua como repugnante. Hubo un papa que cubrió los desnudos del Juicio Final de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina con hojas de higo y taparrabos; el exalcalde de Nueva York Rudy Giuliani demandó al Museo de Arte de Brooklyn por exhibir una obra que mostraba a una Virgen María negra pintada con excrementos de elefante y rodeada de imágenes pornográficas. El Museo contrademandó y ganó el juicio. En la Rusia de Putin, tres de las integrantes del grupo de rock Pussy Riot fueron encarceladas por protestar la elección de Putin actuando dentro de una catedral moscovita. Al artista Ai Weiwei el Gobierno chino le ha censurado y arrestado continuamente.

Y si continuáramos por este camino, ¿cuál sería el destino de los escritores que no han llevado una vida ejemplar? ¿Son inseparables su vida y su arte? ¿Responde el arte a un imperativo moral? Yo entiendo y aplaudo, a pesar de sus ocasionales excesos, al movimiento #metoo, porque nos obliga a reflexionar sobre conductas ofensivas e injustas. Pero estoy profundamente en desacuerdo con la censura a Close y me preocupan las posibles implicaciones políticas de la decisión. La Galería Nacional recibe más del 70% de su presupuesto del dinero de los contribuyentes vía el gobierno federal, y esta no sería la primera vez que un museo, una casa editorial o un medio de comunicación opta por la censura para evitarse complicaciones políticas.

El autor es escritor y catedrático de Filosofía

Comentarios

Cerrar

La función de comentar está disponible solo para usuarios suscriptores. Lo invitamos a suscribirse y obtener todos los beneficios del Club La Prensa o, si ya es suscriptor, a ingresar.

Suscríbase gratis por 30 días Prueba
Adquiera un plan de suscripción Suscríbase
Cerrar

Por favor introduzca el apodo o nickname que desea que aparezca en sus comentarios:

Comentar 0 comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Loteria nacional

18 Jul 2018

Primer premio

5 9 6 0

CABC

Serie: 19 Folio: 9

2o premio

3358

3er premio

4744

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código