[SINGULARIDAD PAPAL]

La política, según Bergoglio

Francisco invita al pueblo de Dios a que se integre al diálogo global, mas sin espíritu servil, defendiéndose de ´toda síntesis de laboratorio que nos diluya en lo común´.
/deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/02/0_20141202uMikpC.jpg /deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/02/0_20141202uMikpC.jpg
/deploy/DATA/laprensa/BBTFile/0/2014/12/02/0_20141202uMikpC.jpg

Su santidad Francisco descoloca a la opinión pública, no tanto por tratarse del primer latinoamericano –hijo de italianos– quien luego de dos milenios accede al solio de Pedro. Provoca, en el plano de lo emocional, una aparente confluencia de corrientes entre tirios y troyanos.

No obstante, concita reservas en algunos sectores tradicionales quienes aún esperan de su mensaje a profundidad, que trasvase a los gestos. Y a no pocos –he allí parte de la cuestión en una hora de polaridades– les perturba el aplauso que recibe desde la jurásica Teología de la Liberación o la visita urgida de gobernantes quienes denostan en sus países de la Iglesia.

En el caso de estos, los gestos parecen bastarles –que es lo propio del tiempo global que a la sazón tanto les molesta– y observan que el testimonio de pobreza franciscana del Papa abonaría en favor de sus ideas.

Cabe decir, aun así, que poco tiempo tiene Francisco al frente de la Santa Sede y la sola circunstancia de haber designado un minicónclave cardenalicio para que le oriente sobre las medidas que urge poner en marcha dentro de la Curia, junto a sus gestos: que no son triviales y sí decidores, es bastante por lo pronto.

Además ya media una obra escrita por su predecesor, Benedicto XVI, acerca de temas sustantivos, que sin dilaciones aquel la asume como su primera Encíclica: Lumen Fidei. Nos aporta una reflexión de trascendencia política y también religiosa: “Por lo que se refiere al conocimiento de la verdad, la escucha se ha contrapuesto a veces a la visión..., sin esperar a que el ojo responda”; lo que de suyo invita a una vida de “contemplación extática, separada del tiempo concreto en que el hombre goza y padece” que no se corresponde con el dato bíblico, según Francisco.

No cabe, pues, avanzar ideas sobre un papado que aún es promesa. Pero lo cierto es que quienes intenten secuestrar al Santo Padre mediática o políticamente, para hacerlo objeto de sus manipulaciones caseras o de neta factura marxista o acaso liberales puras, han de tener en cuenta que pueden resbalar en su presencia.

Jorge Mario Bergoglio, primero cura, más tarde obispo, en una de sus tantas visitas a la Universidad del Salvador de Buenos Aires, ingresando al auditorio y al toparse con un sacerdote quien se arrodilla ante él e intenta besarle el anillo, lo reprende en voz alta para escucha de los presentes: ¡Menos reverencias y más trabajo es lo que espero de usted!

Pues bien, el papa Bergoglio es un hombre muy próximo en el afecto, pero severo en sus convicciones. En 1989, al inaugurar el año académico de las Facultades de Filosofía y Teología, antes que apelar a la metáfora bíblica habla de antropología política como problema pastoral. Advierte sobre una cuestión actual: la vigencia de sociedades altamente politizadas y de políticos ocupados de saciar su apetito de poder, pero que no jerarquizan a la política como valor en el corazón del hombre. Cita Bergoglio el divorcio “entre actitud de politización y cultura política” y previene –lo hace más tarde– sobre quienes “juegan su partida, ajenos a las necesidades de todos” y bajo la sombra del desmembramiento social.

El asunto no es para él irrelevante. Le importa el “hombre real” a quien los sacerdotes anuncian el evangelio, de donde observa que “nadie acepta hoy la fe en el progreso propia de la Ilustración; y en cambio ha penetrado en la conciencia común una especie de mesianismo profano”.

Huelga ponerle apellidos a los pensamientos del Papa porque ofenden a su trascendencia; pero a buen entendedor pocas palabras. Pero ya cardenal, llegado 2004, el padre Jorge –como agradece le llamen– invita al pueblo de Dios a que se integre al diálogo global, mas sin espíritu servil, defendiéndose de “toda síntesis de laboratorio que nos diluya en lo común”. Pide refundar la urdimbre social, los vínculos sociales, la cultura del encuentro en la pluralidad, y juzga crucial abandonar la ley de la selva, hablar con verdad, decir la verdad: “la mentira todo lo diluye”, son sus palabras.

De modo que, luego de enseñarnos que “el quehacer político es una forma elevada de caridad” y que el desafío reside en “redescubrir la política” lejos del tráfico de las ilusiones, protesta contra la “quietud” de los centristas, miedosos de los problemas. Demanda coraje ante el futuro y captación de la realidad del presente; exige poner de lado a los “profetas del aislamiento, ermitaños localistas” en tiempos de mundialización. En fin, pide, en esta hora difícil, “no favorecer a quienes pretenden capitalizar el resentimiento, el olvido de nuestra historia compartida, o se regodean en debilitar vínculos, manipular la memoria, comerciar con utopías de utilería”.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Consumo de producción agrícola ¿Qué provincia es el reino del aguacate?

En Panamá, 92 productores cultivan 363 hectáreas de aguacate de las variedades ‘simmonds’, choquete, ‘booth’ y criollo.
Archivo

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

15 Nov 2017

Primer premio

4 7 2 9

BABB

Serie: 20 Folio: 11

2o premio

5026

3er premio

9314

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código