Kassai Restaurante

El menú de este establecimiento, aunque corto, fue fiel al espíritu nipón y bastante tradicionalista.
Estilo. El lugar ofrece un ambiente urbano y elegante. CORTESÍA/Mateo Quijije Estilo. El lugar ofrece un ambiente urbano y elegante. CORTESÍA/Mateo Quijije
Estilo. El lugar ofrece un ambiente urbano y elegante. CORTESÍA/Mateo Quijije

A veces derivo una verdadera satisfacción cuando mis presunciones se desploman. Fui a Kassai arrastrando los pies, pensando que me encontraría con uno de esos sitios nefastos, donde el salmón ahumado es la “cosota”, y no falla un rollo de plátano maduro. Pero no.

Además de un ambiente urbano y elegante, mas no fastidioso, el menú, aunque corto, fue asaz fiel al espíritu nipón y bastante tradicionalista.

Comenzamos con las entradas frías: Ohitashi, check. Berro hervido, exprimido y servido frío con virutas de bonito seco, con su salsita. Agedashi, check.

Tuquitos de tufú del fino, con un rebozado delicado, en su salsita a base de soja y caldo de pescado. Misoshiro, un poco decepcionante, no tenía mucho sabor. Ensalada kaiso, check.

Alguitas crocantes con su saborcito de ajonjolí delicadito. Luego, un plato de sashimi moriawase que me dejó extasiada. Con el pulpo, hicieron trampa y lo sirvieron cocinado, pero ¡qué rayos! Estaba tiernito, delicioso; el hamachi y la albacora, igual, y el salmón y el atún no tuvieron queja conmigo.

Unas piezas de uni me transportaron a la gloria. ¡Con lo que me gusta el erizo y con lo poco que lo consigo! La única decepción fue que no tenían tamago, pero ni modo. El rollo California estuvo regular.

Pasando a los platos fuertes, al tempura de langostinos le faltó únicamente el daikon y el jengibre rallado para la salsa, pero la técnica estuvo impecable y los langostinos, más rectos que los soldaditos del palacio de Buckingham.

No menciono a los del palacio imperial de Tokio, porque francamente ahí no se para nadie, y he estado pensando en esa otra isla por la muerte de la Thatcher.

Del renglón de los yakimono, elegí el gyu niku shogayaki, o sea filete cortado finito, en salsa de soja y jengibre. Le faltó un poco de jengibre, pero estuvo divino.

Luego, entre los agemono (cosas fritas) me fui por el tonkatsu, o sea puerco liso apanado como milanesa, servido con repollo en chiffonade y con su salsita Bulldog, perfecto.

Un yakimeshi, o sea arroz frito de combinación, estuvo bueno, pero le sentimos un levísimo olorcillo agrio. Nada trascendental, en realidad.

Y el postre fue un pie de maracuyá.

Bar completo, lista de vinos. Dixit.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

19 Nov 2017

Primer premio

8 0 5 6

CCAA

Serie: 13 Folio: 12

2o premio

9078

3er premio

3785

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código