Niñas trayendo niños al mundo

El embarazo adolescente se vive con miedo, confusión y vergüenza. Por eso, se debe fortalecer el apego madre-infante y hallar en la familia una red de apoyo.

La adolescencia es el período en el desarrollo biológico, psicológico, sexual y social donde culmina la niñez y se inicia la pubertad.

En esta etapa hay muchos cambios físicos, hormonales y emocionales que hacen que las experiencias se vivan de una manera más intensa, afirma la psicóloga Andrea Jara, coordinadora del Programa de Facilitación de Apego Madre-Infante de la Fundación Relaciones Sanas.

“El adolescente tiene muchas preocupaciones en mente, y está en una fase de identificarse a sí mismo y, por este motivo, un embarazo en esta etapa es complicado emocionalmente. Por consiguiente, la adolescente embarazada necesita mucho apoyo y guía por parte de sus familiares y del sistema en general. Todo bebé necesita del cuidado y afecto de sus padres, independientemente de que estos se sientan listos o no para asumir este rol. Si estos adolescentes reciben apoyo podrán estar más tranquilos y realizar mejor su función de maternidad y paternidad, lo que beneficiará la vida del bebé que viene en camino”, aclara la psicóloga Jara.

La especialista indica que diferentes estudios demuestran que las primeras relaciones significativas en los primeros cinco años de vida marcan las relaciones que se establecen en un futuro.

“Partiendo de esto y en vista de las alarmantes cifras de embarazos adolescentes, la Fundación Relaciones Sanas creó en 2004 el Programa de Facilitación de Apego Madre-Infante, en el cual se trabaja con adolescentes embarazadas en centros de salud de la ciudad de Panamá”, añade.

Según la psicóloga, a través de este programa han podido percibir que “el embarazo adolescente se vive con mucho miedo, confusión y vergüenza”. Agrega que la mayor parte de las veces las jóvenes se acercan llenas de dudas y de información confusa que asusta. Adicionalmente, muchas veces son juzgadas y poco apoyadas.

El panorama antes mencionado dificulta que puedan realizar su función de maternidad/paternidad al 100%, subraya la psicóloga.

FORTALECER EL APEGO

El programa se desarrolla a través de seis sesiones, en las que se les dicta a los participantes charlas sobre temas como el apego madre-infante, cuidado físico y emocional del bebé, el rol del padre y la familia como red de apoyo, cuidado infantil y observación de infantes, el manejo de la ansiedad y planificación familiar. Además, se les enseñan técnicas de respiración, relajación y preparación emocional durante el embarazo para ayudarlas a procesar la ansiedad y el miedo al parto.

Por último, se divide el grupo en varios pequeños grupos, liderados por psicólogas entrenadas en el tema para que “todas las participantes tengan un espacio seguro donde puedan procesar la información que han recibido en el programa, puedan conectar esta información con su experiencia emocional y tengan la oportunidad de expresar cualquier inquietud o duda que se haya despertado durante las charlas o los ejercicios de parto psicoprofiláctico. Hay que destacar que todo el trabajo antes mencionado se realiza con las jóvenes embarazadas y con sus familiares”.

La psicóloga recalca que el trabajo con los familiares se realiza para ayudarlos a procesar lo que el embarazo de sus hijas, nietas, sobrinas o parejas les hace sentir para que así puedan ser una red de apoyo para ellas. De recibir información y apoyo, estas futuras madres tendrán más facilidad para conectarse con su embarazo y con el bebé que viene en camino.

Vidas en peligro

Una adolescente al quedar embarazada pone en riesgo su salud, si se toma en cuenta que informes del American College of Obstetricians and Gynecologists señalan que estas tienen mayor riesgo de padecer hipertensión o anemia.

El embarazo y el parto constituyen la causal número uno de muerte en jovencitas entre 15 y 19 años, siendo el factor que causa que 50 mil adolescentes pierdan la vida cada año en el mundo, según Unicef.

El neonatólogo y pediatra Pedro Vargas afirma que las pérdidas o abortos, la insuficiencia placentaria, los trastornos de la placentación, la prematuridad, la restricción del crecimiento intrauterino, el bajo peso fetal y neonatal, la anemia, los pobres depósitos de hierro, los sangrados e hipertensión inducida por el embarazo son más frecuentes en embarazadas adolescentes.

Y es que el desarrollo corporal de la embarazada adolescente, por ejemplo, el peso y talla antes de iniciar el embarazo, juega un rol en las complicaciones que puedan darse en el proceso, advierte Vargas.

Por otro lado, sus bebés corren peligro. En países en desarrollo, si la madre tiene menos de 18 años, las probabilidades de que su bebé fallezca en su primer año de vida son 60% más altas que las de un niño que nace de una madre mayor de 19 años, divulga el informe “Every Woman´s Right. How family planning saves children´s lives” (2012), de Save The Children. Cada año cerca de un millón de estos neonatos fallece antes de su primer cumpleaños.

RELLA ROSENSHAIN

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

La procuradora general de la Nación de Panamá, Kenia Porcell, viajó a España, donde sostuvo reuniones de alto nivel en la sede de la Fiscalía General de ese país.
Cortesía/Gabinete de comunicación de la Fiscalía General de España

CASO ODEBRECHT Porcell se reúne con fiscal que coordina rogatorias en España

AEROPUERTO Despega operación de Taeca

Se trata del primer vuelo comercial  e internacional que se realiza desde la terminal aérea colonense.
LA PRENSA/Roberto Cisneros

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

22 Nov 2017

Primer premio

3 5 1 5

BBAC

Serie: 13 Folio: 15

2o premio

4722

3er premio

5119

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código