Con el corazón bailando

Manuelita Navarro, primera bailarina del Ballet Nacional, confiesa que hoy día puede vivir de su arte, algo que es posible en Panamá.

En historias como La Bayadére ­ballet en cartel hasta mañana en el Teatro Nacional­, la figura antagónica es tan crucial y definitiva como la protagónica.

En el programa de mano, el nombre de Manuelita Navarro aparece junto al de su víctima en el escenario ­la también primera bailarina Alexa Gutiérrez­ y los nombres de sus personajes ­Gamzatti y Nikiya, respectivamente­ también están colocados uno al lado del otro en el cartel que designa el camerino de ambas, combinando la bondad y maldad, la ternura e intriga de esta obra.

Ese encuentro de sentimientos tan antónimos es el que desea mezclar Manuelita en un solo personaje: “quisiera poderlo todo. Hacer papeles tiernos y fortísimos, en los que el público se sienta triste y emocionado, así hay varios ballets”, dice, mientras, por esta noche y hasta mañana se introduce en las puntas de su “otra yo” malvada, de carácter, gesticulaciones y movimientos fuertes.

“No quiero que un público me determine como una bailarina de papeles solamente fuertes o suaves. He hecho los dos, pero no como quisiera”, afirma, mientras sueña a su vez con lograr roles como el de Giselle, “porque en el primer acto, está viva y actúa de una manera, cuando en el segundo está muerta y actúa de otra forma. Es realmente difícil, porque debe parecer traslúcida en el segundo acto”; o el principal en El lago de los cisnes, “porque hay que cambiar de rol del cisne blanco al negro, de un personaje bueno a uno malo”.

´aptitud´ y ´actitud´

“Cuando entré al ballet, no tenía todas las condiciones ­porque nunca las he tenido­, como los pies y extensiones. Tenía los pies planos, pero con los años he sacado el arco y la primera vez que me puse de puntas no me podía parar muy bien. No creo que nací para esto, me fascina bailar y nunca lo dejaré. Pero en orden de cuerpo, el mío no estaba hecho para esto”, relata Manuelita cuando se inició en la danza en el instituto Pointé, a los cinco años, continuando en la academia Steps, donde hoy ejerce como profesora.

Sin embargo, “tenía otras cualidades: ganas de aprender y mucho amor por la danza; ritmo, oído y musicalidad”.

Estos dotes la han acompañado durante 18 años en la danza, tanto clásica como moderna, entre innumerables ensayos, competencias, premios, audiciones, entrenamientos en el extranjero ­como en las prestigiosas escuelas Kirov Ballet y el Art Ballet Theater de Florida, Estados Unidos­, y una veintena de ballets con su actuación: “he hecho muchas obras entre papeles de cuerpo de baile y solista, quizás más de 20”. Como bailarina principal, enumera a El Cascanueces, Don Quijote de La Mancha y La Bayadére, dentro de su repertorio más reciente, todas importantes para ella. “Todas las obras en las que he participado me dan una satisfacción diferente”, dice.

su trabajo, su pasión

Todo aquello le ha otorgado el papel de su vida y por el que hoy baila con más ilusión: el de representar con 23 años al Ballet Nacional como su primera bailarina.

Ante el estigma y las ideas tradicionalistas de que vivir del arte es imposible, condenando a la pobreza, la juventud ­aunque también madurez­ de Manuelita la contradice: “Creo que en las artes escénicas, es decir, el bailarín, el actor y el cantante, lo que involucra un público que pague, es mucho mas fácil vivir del arte. Puedo vivir del ballet hoy día y creo que en Panamá eso se está logrando. Antes era difícil, los salarios eran muy bajos y había que tener un segundo trabajo. Tengo un trabajo extra como profesora porque me gusta, pero puedo vivir muy bien siendo parte del Ballet Nacional. No lo siento un trabajo. Me pagan por hacer lo que me gusta, ¡vaya!, no sé cómo explicarlo. Me siento agradecida”, exclama.

Aunque cuenta con un plan B paralelo a la danza, ya que estudia la carrera de mercadeo, “porque me interesa y debo tener una alternativa. ´¿Qué pasaría si me rompo un pie?”, se pregunta, asegurando que “falta un mundo para llenar mis propias expectativas como bailarina”.

“Tengo tanto por hacer todavía, amo tanto el ballet que no podría darle fecha límite y, si el cuerpo me lo permite, lo llevaré hasta donde pueda, hasta donde aguante”, dice mientras se convierte en Gamzatti para salir a escena.

Comentarios

Cerrar

La función de comentar está disponible solo para usuarios suscriptores. Lo invitamos a suscribirse y obtener todos los beneficios del Club La Prensa o, si ya es suscriptor, a ingresar.

Suscríbase gratis por 30 días Prueba
Adquiera un plan de suscripción Suscríbase
Cerrar

Por favor introduzca el apodo o nickname que desea que aparezca en sus comentarios:

Comentar 0 comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Corporación La Prensa, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Loteria nacional

20 Nov 2019

Primer premio

4 1 8 9

DDDB

Serie: 8 Folio: 7

2o premio

8025

3er premio

4855

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código